LN Suplementos La Nación Digital Patrocinador de La Nacion Digital
San José, Costa Rica. Sábado 16 de septiembre, 2000
Nacionales
Deportes
Viva
Internacionales
Opinion
Economia & Negocios
Suplementos
Especiales
English
Cartas

La Nacion Digital
Mapa del sitio

Si tiene alguna sugerencia o comentario sobre esta noticia, escriba a nuestros redactores.

Olimpiadas Sidney 2.000

Calendario eliminatorias Concacaf

Campeonato futbol 2000-2001

Juegos Nacionales Pococí 2000

Eurocopa 2000

Ganadores Digigol 2.000

Sitio Copa Oro 2000

Página oficial de la Liga Deportiva Alajuelense

Página oficial del Deportivo Saprissa

Vídeos Costa Rica en Italia 90

Vídeos de Claudia Poll en Atlanta 96

100 años de deportes: Guía a los 10 Fascículos

Manchester City

Fútbol Guatemala

Grandes Ligas

FIFA

NBA

Especiales

Historia de los mundiales

Noticias Nacionales:

Anécdota histórica: El indio increíble



Noticias relacionadas:
  • La primera carta
  • Acabó la espera
  • Blanco de oro
  • Meta cumplida
  • Dream team sin ángel
  • Sidney luz del mundo
  • Marín cuesta arriba
  • Quince oros en juego
  • Cortos de los Juegos
  • Buzón olímpico

  • En las Olimpiadas de 1912 en Estocolmo (Suecia), James Jim Thorpe dejó a los expertos con la boca abierta al ganar dos medallas doradas, !pero qué clase de preseas!: en el pentatlón y el decatlón. Hasta el rey Gustavo de Suecia le dijo: "Jim, usted es el más maravilloso atleta que han visto los siglos".

    Lamentablemente, llegar a ser bueno en el deporte y haberse casado con una blanca, le trajo muchos enemigos a este miembro de la tribu india de Sac y Fox, llamado Sendero brillante, considerado por muchos expertos el más grande deportista de la primera mitad del siglo XX.

    La Amateur Unión Athletic lo acusó después de jugar beisbol profesional por $70 mensuales, en liga menor entre 1909 y 1910, y así se lo hizo saber al Comité Olímpico Internacional (COI), que anuló sus marcas y retiró sus medallas y trofeos. Sus rivales se negaron a recibirlas.

    Thorpe se defendió, pero fue en vano: "Solo recibí $70 por temporada y para gastos de pasaje. Yo no lo sabía. Pero, por $70, me arruinaron la vida". En la miseria y vencido por el cáncer y el alcoholismo, susurró antes de morir en 1953: "Por favor, devuélvanme mis medallas...".

    Casi 30 años después de su muerte, el COI reparó por fin su error histórico y acordó rehabilitar a Thorpe y devolverle las medallas, en 1982. Las recibieron sus hijos, aunque Jim se llevó a la tumba aquel terrible trauma de haber sido despojado de un pedazo de su vida.

    "A James Thorpe, el más extraordinario atleta del mundo y al que más injustamente le negaron las glorias de su triunfo", como está escrito en la base de su monumento en Pensilvania, que la tribu de los Pieles Rojas levantaron en honor a este increíble indio norteamericano.

    Colaboró Jorge Lobo Di Palma, egresado en educación física de la Universidad de Costa Rica y especialista en materia olímpica.



    Mail a Webmaster Economicos Servicios Envie un fax Archivo Digital

    Patrocinador de La Nacion Digital


    © 2000. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr