
EN APUROS.
Juan Manuel Uribe (izquierda) de la mesa de negociación del Gobierno y el comandante Carlos Alberto Lozada de las (FARC) dialogan en los pozos Caquetá, a solo unas horas de que venza la vigencia del despeje en esa zona.
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Hoy vence la zona de despeje para las FARC
Colombia a la expectativa
AFP, AP y Reuters.
Bogotá y Washington. Una gran expectativa se observaba ayer en Colombia, especialmente en la zona desmilitarizada de 42.000 km2 del sur del país, a un día de que venza la vigencia legal de esa región, escenario del "congelado" plan de paz con la guerrilla marxista de las FARC, constataron los periodistas.
El presidente Andrés Pastrana reinició a primera hora de ayer los contactos con sus asesores, líderes políticos y diplomáticos para decidir si prorrogaba o no la vigencia del área de distensión, que vence hoy, miércoles, a la medianoche, mientras que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mantenían su decisión de no retornar a la mesa de negociaciones.
La ONU y los gobiernos de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos recomendaron ayer prorrogar nuevamente la vigencia legal de la zona de distensión.
El enviado especial de la ONU para Colombia, el noruego Jan Egeland, afirmó que "sería trágico si las partes no buscaran soluciones a los problemas que han surgido en los diálogos", en declaraciones al diario bogotano El Espectador.
Por su parte, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, delineando la posición de nuevo gobierno de Estados Unidos, afirmó ayer que la solución al conflicto armado en Colombia tiene que ser política y no militar.
"Nosotros alentamos al presidente Pastrana a seguir trabajando para ver si puede encontrar una solución política. Estados Unidos ofrecerá sus buenos oficios", manifestó.
En un incidente que se sumó a la tensión existente, un desconocido secuestró ayer un avión con 32 personas a bordo, en la zona desmilitarizada en el sur del país.
La aeronave fue desviada por el secuestrador hacia el aeropuerto de El Dorado en Bogotá (vea nota aparte).
Aún paralizado
Los rebeldes de las FARC suspendieron unilateralmente las conversaciones el pasado 14 de noviembre, alegando que el Gobierno de Pastrana no combate de manera eficaz a los escuadrones paramilitares, enemigos acérrimos de la insurgencia.
Dirigentes del gobernante partido Conservador colombiano y los del opositor Liberal, así como los líderes humanitarios, también expresaron su apoyo a la prórroga del área de distensión, con el argumento de que se debe salvar a toda costa el diálogo y evitar el escalonamiento del conflicto.
Las FARC el mayor ejército guerrillero del país, con unos 12.000 combatientes se negaron a descongelar las conversaciones antes de hoy, miércoles, y advirtieron que el fin de la zona desmilitarizada también supondrá el término del proceso de paz abierto formalmente el 7 de enero de 1999 y el inicio de la guerra total, algo que Pastrana se ha negado tajantemente a propiciar.
Los jefes militares señalaron que miles de soldados de elite están listos a recapturar la zona, si Pastrana así lo ordena, y hasta anunciaron la movilización de tropas hacia las cercanías de la región despejada, causando temor entre los lugareños, según las autoridades civiles.
Polémica región
Redacción.
Con el fin de facilitar las negociaciones de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el gobierno del presidente Andrés Pastrana, accedió a cederle desde noviembre de 1998 la guerrilla una zona desmilitarizada en el sur del país.
Dicha región, de 42.000 km≤ (que equivale al 80% de toda Costa Rica), ha sido el escenario para las conversaciones, que se han realizado a cuentagotas, y con múltiples obstáculos.
La última interrupción la decretó las FARC, unilateralmente, el 14 de noviembre pasado. La guerrilla exigió del Gobierno más muestras de que combate a los grupos paramilitares (responsables de las últimas matanzas de civiles), antes de volver a la mesa de diálogo.
Los detractores de la existencia de la zona de desmilitarización, acusan a las FARC de usarlas como campos de entrenamiento y avituallamiento. Asimismo, señalan que es usada para ocultar a víctimas de secuestros extorsivos y proteger a delincuentes. Además reclaman una mayor voluntad de paz de parte de las guerrillas, que ni siquiera se han sentado a hablar de un alto el fuego y, lejos de ello, han intensificado sus ataques a poblaciones y a guarniciones policiales.
La vigencia de la desmilitarización es temporal, y el gobierno hasta ahora ha extendido siete prórrogas. La última, que vence hoy miércoles, la ordenó Pastrana el 6 de diciembre, a cambio de que las FARC volvieran a la mesa de diálogo.
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