Busqueda
Avanzada
Miércoles 09 de marzo, 2005
San José, Costa Rica.

Servicios | Archivo | Escríbanos | Economicos.com | Fax gratis | En PDA, celular, e-mail, RSS

  Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Caso ICE-Alcatel
Caso CCSS-Fischel
Ediciones anteriores

  Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Chats
Foros

Ocio y Cultura
Concurso Digigol
Campeonato 2004-2005
Calendario 2005
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Revista Salud
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Sitios Costa Rica

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Estación 21
Raíces (Geneología)
Tribuna Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especiales

  Quienes somos
Anúnciese en nacion.com
Preguntas frecuentes nacion.com
Edición más actual nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Tarifario La Nación 2005
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 907472
/LA NACIÓN

101 mentiras sobre el TLC

Un inventario que desborda los delirios y contrasentidos más trasnochados

Rodolfo Saborío Valverde


Gran parte de la intelectualidad rentista que vive de salarios públicos o tiene nexos muy claros con los grupos corporativos que se oponen a todo tipo de progeso que no sea el propio, ha dedicado un esfuerzo gigantesco en el último año para tejer todo tipo de argumentaciones sobre el cataclismo que sufrirá nuestro país en caso que se apruebe el tratado de libre comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos de Norteamérica.

Hay que empezar diciendo que la aprobación de dicho acuerdo comercial no significa la solución a la inmensa mayoría de problemas de índole institucional y cultural que nos tienen amarrados al subdesarrollo. Quien pretenda sostener eso no estaría más que agregando otra mentira a un inventario que ya desborda los delirios y contrasentidos más trasnochados que puedan concebirse.

El problema de las mentiras y las falacias es que, cuando empiezan a repetirse una y otra vez, las mismas personas que las inventaron terminan creyéndolas y se olvidan de la solidez argumental.

Resistencia a la realidad. Este breve artículo no pretende ser un listado del derroche de insensatez que ha generado este tema, sino una simple reflexión sobre algunas de esas mentiras que han demostrado una gran capacidad de resistencia a la realidad.

Ni el acuerdo comercial que entrará pronto en discusión ni ningún otro instrumento de este tipo que ha suscrito el país en el pasado, guarda una relación directa con el debilitamiento del Estado social. El aparato público dedicado a la prestación de servicios en salud y educación, así como las diferentes agencias asistenciales, han sido presa del clientelismo politiquero y gremial y del tráfico de influencias en los últimos treinta años, al punto de que se hace necesario iniciar una operación de reconstrucción del Estado social costarricense, que el día de hoy no es más que una consigna demagógica en boca de quienes se han servido de las instituciones y se han olvidado de servir.

La apertura de algunos servicios en telecomunicaciones y el rompimiento del monopolio de los seguros son un paso indispensable hacia la modernización del país, que hay que adoptar independientemente de cualquier tratado comercial. No hay un solo ejemplo que pueda señalar la intelectualidad rentista sobre algún país avanzado en materia prestacional y asistencial, en que alguno de esos dos servicios lo brinde el sector público en condiciones de monopolio.

De palabras a hechos. Una de las sinrazones más impresionantes para oponerse al acuerdo es la de sostener que el país estará obligado a respetar la legislación laboral y ambiental; caso contrario se expone a multas y sanciones. Queda una vez más en evidencia que gran parte de los grupos autodenominados sociedad civil no tienen el menor interés en que se respeten las garantías de los trabajadores o se proteja nuestro entorno natural, ya que les causa un enorme disgusto pensar en la posibilidad de que las regulaciones en esas materias pasen por fin de las palabras a los hechos.

Quienes viven de salarios públicos y cuotas sindicales, y lo seguirán haciendo aunque la economía del país se vea afectada, no son los más indicados para sugerir que Costa Rica diviersifique sus exportaciones a otros mercados cuando nunca han tenido la responsabilidad de generar empleo o de producir y exportar bienes o servicios.

Fuera de época. La ignorancia con que se sostiene que nuestro país puede prescindir de profundizar sus relaciones comerciales con su principal socio es comparable solo con la irresponsabilidad de quienes sostienen, aun dentro de entidades políticas, que deberían apegarse a la legalidad, que el TLC no pasará, aunque deban evitarlo por la fuerza.

La intelectualidad rentista ha dormitado parasitariamente durante los últimos treinta años, sin haber ofrecido alternativas de ningún tipo para un desarrollo con equidad, y ahora pretende que, en aras de una soberanía mal entendida y arropados con un discurso antinorteamericano totalmente fuera de época, nos aislemos del mundo y, bajo su sabia conducción, emprendamos el camino de vuelta hacia la Edad de Piedra.

Sala de Redacción
Costa Rica Hoy
Centroamérica Hoy
Latinoamérica Hoy
Mundo Hoy
Futbol en Costa Rica
Futbol en América
Futbol en el Mundo
Otros Deportes
Economía en América
Economía en el Mundo




El Empleo.com
Economicos.com
Metro cuadrado
Suscríbase La Nación
Reglamento: Promoción Concierto Andrea Bocelli


Obituario
Diario Oficial La Gaceta