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/LA NACIÓN

Engaño fiscal

El proyecto de ley es una inmensa traba dentro de la compleja gerencia pública

Rodolfo Saborío Valverde


Algunos de quienes tienen la amabilidad de leer mis comentarios en estas páginas me han pedido que puntualice sobre lo que he llamado "improvisaciones y ocurrencias" contenidas en el Pacto Fiscal.

Debo hacer la indicación de que la mayoría de las observaciones se refieren a normas que los legisladores han introducido casuísticamente en el plan original, sin mayor estructura o sistema.

Lo lamentable es que, si bien necesitamos nuevas regulaciones en materia de planificación, rendición de cuentas y reevaluación de la pertinencia de que algunas instituciones sigan existiendo, los diputados se han ingeniado normas que tendrán un impac-to negativo sobre la capacidad de gestión del sector público.

No es cierto que con el Pacto Fiscal se alcance la solución estructural al desequilibrio de las finanzas públicas. Ni remotamente nos acercamos a esa aspiración con el proyecto pues no se tocan ni tangencialmente los asuntos relacionados con los principales disparadores del gasto: pensiones, deuda pública y aumentos automáticos de salarios. Sobre el primer asunto (una bomba de tiempo), el proyecto se limita a crear una comisión de estudio. No aborda los otros asuntos.

Disposiciones inconexas. Es una falta de seriedad afirmar que con el proyecto se alcanza una mejora en la calidad del gasto, cuando la principal propuesta en esta materia es la creación de una Comisión que dentro de 18 meses (en el próximo gobierno) recomiende un rediseño del sector público.

Se complementa esa promesa con la creación del "Sistema general de transparencia y rendición de cuentas", que no es más que una serie inconexa de disposiciones, que termina por crear una inmensa burocracia, a la cual seguramente dentro de algunos años habrá que crearle otra comisión para que la "transparentice".

El ornitorrinco que se propone pasa por alto competencias y jerarquías expresamente consideradas en la Constitución, particularmente las que son propias de la Asamblea Legislativa y la Contraloría General de la República.

Se corona este "avance" en la mejora del gasto, con la introducción de un extenso elenco de sanciones contra los servidores públicos que, por su grado de detalle, evidencia que algunos legisladores piensan que a quienes llegan a la función pública hay que presumirlos culpables hasta que demuestren lo contrario. Abordar el asunto de la mejora en la gestión pública desde una óptica represiva, pone en evidencia que el enfoque que se ha asumido no es el correcto.

Anquilosis. La obligación de que los presupuestos de los órganos desconcentrados se incorporen al Presupuesto Nacional delata el desconocimiento de las reglas básicas de funcionamiento de la Administración Pública costarricense, hasta el punto de que se elimina uno de los escasos mecanismos para dotar de operatividad al anquilosado aparato público.

Las regulaciones sobre planificación contenidas en el proyecto son completamente insuficientes y parten de conceptos que en la práctica han sido superados, como los presupuestos por programas o una supuesta regionalización uniforme del país (desde hace muchos años, cada institución ha adoptado su propia regionalización).

Lo lejos que estamos de una solución estructural al problema fiscal se evidencia cuando en este proyecto se introducen mecanismos para garantizar el cumplimiento de los destinos específicos de los ingresos fiscales, mal crónico de nuestro sistema fiscal.

Condena al fracaso. El último gran engaño, y no menos importante, es el de que se fortalece la Administración Tributaria, cuando se impidió a toda costa que se introdujera la figura de la personalidad jurídica instrumental, y se hace obligatoria la aplicación de las normas del Servicio Civil, condenando al fracaso cualquier intento de mejora de la gestión tributaria.

Al final, la aprobación de este proyecto terminaría siendo una inmensa traba dentro de la ya muy compleja gerencia pública, anulando los avances que -se supone- se alcanzarían en la regulación tributaria sustantiva.

www.saboriocoto.com

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