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Sala de Redacción Clasificación de viajeros según su nivel de amenaza crea polémica EFE Estados Unidos (EFE). Uno de los pilares del sistema de seguridad fronteriza de Estados Unidos, la clasificación de los viajeros según su nivel de “ riesgo terrorista ” , quedó hoy en entredicho tras salir a la luz pública. El programa, llamado Sistema de Selección Automatizada (ATS, por sus siglas en inglés) , agrupa la información de las diferentes bases de datos estatales para configurar un perfil del viajero que entra en EEUU y para valorar el grado de amenaza terrorista que supone. Para conformar este retrato robot del viajero, el ATS toma en consideración datos como la forma en que pagó su billete, anteriores destinos que haya visitado, su asiento de preferencia en un avión o incluso el tipo de comida que suele pedir. Con estos parámetros, queda al juicio del agente fronterizo de turno si el viajero debe someterse a una entrevista o a una inspección más concienzuda o si, directamente, se rechaza su entrada en el país. Las asociaciones de derechos civiles han puesto el grito en el cielo por lo que consideran un salto cualitativo en la vulneración de las libertades individuales en nombre de la lucha contra el terrorismo. Para estas organizaciones, resulta particularmente irritante el hecho de que los afectados no puedan ver ni impugnar sus propias calificaciones de “ riesgo terrorista ” , que el Gobierno estadounidense lleva utilizando alrededor de una década, según explicó a Efe un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional. Antes de que se crease esa oficina, en 2002, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, “ este sistema era utilizado por el Departamento del Tesoro ” , explicó Jarrod Agen. El ATS pasó mucho tiempo por ser un sistema de inspección sólo para cargamentos. Sin embargo, el pasado 2 de noviembre, el Departamento de Seguridad Nacional publicó un documento en el Registro Federal en el que detallaba el verdadero contenido del ATS. Agen justificó la demora en divulgar el ATS por razones relacionadas con la relativa “ juventud ” del Departamento de Seguridad Nacional. A partir de entonces, este sistema comenzó a recibir las críticas de las pocas asociaciones y abogados de derechos civiles que vieron el documento, que está accesible por Internet. Jay Stanley, experto en asuntos de privacidad de la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU) , aseguró hoy a Efe que su organización pedirá al Gobierno que abandone este programa, o al menos lo posponga hasta que sea sometido a una amplia revisión pública. “ No sabemos lo suficiente sobre el programa y estamos estupefactos ante la posibilidad de que se haya estado llevando a cabo desde hace cuatro años ” , dijo Stanley, para quien la aplicación del ATS puede dar lugar a situaciones “ kafkianas ” . Otra de estas organizaciones, la Fundación Frontera Electrónica, calificó el ATS como una forma “ invasiva y sin precedentes ” de recopilar información y pidió su cancelación inmediata. “ El Gobierno se prepara para dar a millones de ciudadanos una 'puntuación de riesgo' que les perseguirá el resto de sus vidas. Por si eso no fuese suficientemente alarmante, ninguno de nosotros tendrá la oportunidad de conocer nuestra calificación ni de cuestionarla ” , dijo David Sodel, consejero de la fundación. Los defensores de los derechos civiles también han protestado por que el Gobierno pueda difundir los datos del ATS entre las autoridades locales y estatales, lo que podría llevar a la cancelación de contratos o a no emplear a los mal calificados. El último en sumarse a la oleada de críticas fue el senador demócrata Patrick Leahy, quien presidirá el Comité Judicial del Senado tras la victoria de su partido en las elecciones. “ Hace tiempo que los bancos de datos como éste deberían estar sujetos a una supervisión. Eso va a cambiar con el nuevo Congreso ” , aseguró Leahy. Esta no es la primera vez que las bases de datos que el Gobierno utiliza para la protección contra la entrada de posibles terroristas encienden la polémica en EEUU. En los últimos meses, un número creciente de viajeros ha sufrido la confusión de sus identidades con la de supuestos terroristas debido a la similitud de sus nombres, lo que ha generado un sinfín de denuncias y quejas formales.
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