 Bolivia quiere "un precio justo, no solidario"
(AFP)
|
RIO DE JANEIRO (AFP) -
Los presidentes del Mercosur clausuraron este viernes una cumbre de dos días en medio de reproches y polémicas y con un tono político marcado por las críticas de Bolivia y Venezuela a Estados Unidos.
La reunión, a la que asistieron mandatarios de países del área andina, Surinam y Guyana, logró tibios avances en el objetivo de calmar el descontento de Uruguay y Paraguay, los socios menores del bloque que exigen mejores condiciones para comerciar.
El presidente de Venezuela Hugo Chávez le dio tono político a la reunión al pedir al Mercosur que enfrentar el "imperialismo" y al neoliberalismo, postura compartida por su colega de Bolivia Evo Morales; que aspira a integrarse al bloque regional como miembro pleno.
"En esta nueva era se impone el retorno de la política, la ideología. No el mercado", dijo Chávez al sugerir que todos los países tomen Estado como impulsor de la economía.
"Terminó la época neoliberal en América Latina. No permitamos que vuelva y, mucho menos, las dictaduras", dijo Chávez ante los mandatarios, la mayoría de ellos defensores de posiciones de izquierda.
El presidente de Bolivia batió en la misma tecla y desató una polémica al aludir directamente a Colombia.
"Los países que viven con dignidad, con soberanía, antiimperialistas, antineoliberales, crecen económicamente", dijo Morales. "En Colombia, con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, Estados Unidos ha invertido millones y millones, pero sigue habiendo déficit fiscal con déficit comercial", agregó.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, replico que defiende una integración regional de mayor "diversidad" ideológica y pidió respeto a su posición.
"América Latina tiene que comprender su diversidad y respetarla", sin fundirse en "un modelo único" pues "en un modelo único no cabemos todos", afirmó.
Morales no dudó tampoco en cargar las tintas contra Brasil cuyo presidente Luiz Inacio Lula da Silva abogó porque los mayores socios del bloque ayuden a las economías menores y tengan generosidad.
Morales dijo que "cuando Lula habla de solidaridad es importante", pero que Bolivia quiere por su gas "un precio justo, no solidario".
"No es posible que Bolivia siga subvencionando gas a Brasil", afirmó Morales ante el propio Lula.
Bolivia le exporta a Brasil 26 millones de BTU (unidades térmicas británicas) diarios a través de un gasoducto binacional, a un precio medio de 4,30 dólares por BTU, que quiere aumentar a 5 dólares.
Los presidentes de Uruguay y Paraguay, por su parte, volvieron a plantear la urgencia de que se mejoren las condiciones de acceso a los mercados y que se respeten se modifiquen reglas que, según sostienen, favorecen a Argentina y Brasil, los socios mayores del bloque.
"Uruguay reclama justicia en el tratamiento de las asimetrías en los procesos de integración, después vendrán la solidaridad y la generosidad", dijo Vázquez ante sus colegas.
"No somos objetos de beneficencia y dádiva, sino sujetos de derecho y a ese derecho apelamos", añadió el jefe de estado uruguayo cuyo gobierno comenzará a discutir un acuerdo comercial con Estados Unidos a fines de este mes.
Vázquez ratificó el compromiso de Uruguay con el Mercosur pero volvió a pedir "flexibilización" de sus reglas para poder negociar acuerdos comerciales con otros países.
"Queremos más y mejor Mercosur, a eso apostamos", declaró Vázquez.
Durante las reuniones de Rio de Janeiro, los gobiernos acordaron estudiar un paquete de medidas comerciales en favor de Uruguay y Paraguay que Brasil dijo estar dispuesto a aplicar unilateralmente. Brasil había amagado con ya anunciarlas en esta reunión pero Argentina las cuestionó por considerar que distorsionan el comercio regional.
También en apoyo de Uruguay y Paraguay se aprobaron los primeros proyectos financiados con un fondo de asistencia de 100 millones de dólares aportados por Brasil y Argentina.
|