 Cárcel de máxima seguridad en El Salvador
(AFP)
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SAN SALVADOR (AFP) -
El hacinado sistema carcelario concentró la atención de las autoridades este viernes, luego que fueron trasladados de diferentes presidios a una cárcel de máxima seguridad veinte pandilleros de una peligrosa banda que secuestraban y extorsionaban en El Salvador y Estados Unidos.
La operación para desmantelar la banda de delincuentes fue producto de una paciente operación de inteligencia para identificar a 20 reclusos que ordenaban los ilícitos desde los penales de Ciudad Barrios, San Francisco Gotera, en el este del país, y de los presidios de Chalatenango, en el norte, y Santa Ana, en el oeste del país.
Todos los reclusos fueron trasladados al penal de "máxima seguridad" en Zacatecoluca, 60 km al sureste de la capital.
El portavoz de la Dirección de Centros Penales, Alberto Uribe, comentó a la AFP que a los pandilleros desde hace meses "se les seguía la pista" por los secuestros y extorsiones que realizaban con lo cual obtenían importantes sumas de dinero.
Según el portavoz de presidios, los pandilleros amenazaban a salvadoreños residentes en Estados Unidos con asesinar en El Salvador a sus familiares si se negaban a entregar en forma programada el pago de las extorsiones.
Para Uribe, el descubrir a los pandilleros involucrados en los ilícitos, un "coordinado trabajo" de la Policía Nacional Civil y del servicio de Inteligencia Penitenciaria permitió descubrir "la peligrosa red" que organizaba secuestros y extorsiones.
Los pandilleros, que ya purgan penas por diferentes delitos, deberán afrontar nuevos cargos ante los jueces respectivos que por el delito de secuestro y asesinato de las víctimas podrían recibir una pena máxima de 40 años de prisión.
Para evitar la actividad del crimen organizado desde los presidios, la Policía adquirió sofisticados equipos para bloquear el uso de los teléfonos celulares que en forma clandestina introducen familiares de reclusos.
El sistema carcelario salvadoreño, con 19 centros de reclusión albergaba al 31 de enero una población de 14.683 reclusos, de los cuales ya recibieron su condena 10.089 y 4.594 aguardan proceso.
Las cárceles salvadoreñas afrontan problemas de hacinamiento por cuanto solo tienen capacidad para 7.342 reclusos y el gobierno tiene previsto una ampliación de los recintos con una inversión de 30 millones de dólares.
En tanto, una comisión estatal, para atacar a la delincuencia, presentó al presidente medidas para "controlar el mercado negro" de chips y teléfonos celulares robados.
El Salvador vive una alarmante ola de violencia provocada por la delincuencia que a diario deja un promedio de 10,7 homicidios y centenares de asaltos a mano armada.
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