 Loeb festeja al estilo mexicano
(AFP)
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LEON, México (AFP) -
A tres semanas del fracaso en Noruega, el francés Sebastien Loeb (Citroën C4) se adjudicó el domingo el Rally de México y volvió a aplicar presión sobre el líder de la clasificación mundial, el finlandés Marcus Gronholm, segundo en León, cuarta manga del Mundial WRC.
El actual tricampeón mundial y su copiloto monegasco Daniel Elena lograron en México su segunda victoria de la temporada, después de la de Montecarlo en enero último, y el triunfo número 30 de su carrera como equipo, récord absoluto en WRC.
En León, 350 km al noroeste de Ciudad de México, Loeb se impuso por 55 segundos al líder de la clasificación mundial y quedó a 1 minuto 27 segundos del también finlandés Mikko Hirvonen, ambos al volante de los Ford Focus oficiales.
Loeb se instaló al frente del rally el viernes, cuando el noruego Petter Solberg (Subaru Impreza) abandonó después de la quinta prueba especial a raíz de una pérdida de aceite.
Con Solberg fuera de la competencia, Loeb dominó con solvencia un rally que ya se había adjudicado el año pasado con su Citroën Xsara de la escudería belga Kronos. Con este triunfo, se acerca dos puntos más a Gronholm y se pone a cuatro puntos de su gran rival en la clasificación del campeonato mundial.
Del viernes al domingo, el triple campeón mundial francés sólo marcó seis mejores tiempos en 20 pruebas especiales (de ellas 5 superespeciales), pero siempre logró mantener a distancia a los Ford Focus oficiales.
El propio Loeb señaló al finalizar la prueba que el Rally de México fue perfecto para sus intereses.
"La elección de neumáticos siempre fue la correcta. Atacamos con fuerza las dos primeras jornadas luchando con Solberg, luego por contener a los dos Ford, y en la tercera administramos (la ventaja)", aseguró.
El francés también consideró que este resultado, la primera victoria de la C4 sobre piso de tierra, es esperanzador porque quedan muchos rallies sobre esa superficie.
En el campeonato de marcas, Citroën apenas se acercó un punto a Ford, pero confirmó que el C4 es competitivo en tierra, tal como lo dijo y repitió Loeb, para quien los ocho rallies que quedan sobre esa superficie se presentan auspiciosos.
El español Dani Sordo, con el otro Citröen C4 oficial, terminó cuarto por detrás de Hirvonen, tras un intenso duelo.
El peninsular se declaró "muy contento" con su desempeño, no solo por el resultado alcanzado sino "también porque el auto anda bien, y los tiempos realizados en los especiales fueron mejores que los del año pasado".
"Hice muchos kilómetros este fin de semana y recogí experiencia", dijo Sordo.
Hirvonen, ganador en Noruega, debió consolarse con el tercer puesto a 1 minuto 27 segundos de Loeb y detrás de su líder y compatriota Gronholm, segundo a 55 segundos del ganador.
Como Loeb, el finlandés sólo logró seis mejores tiempos este fin de semana, dos de ellos el domingo (ES18, ES20), para salvar el honor, pero también para marcarle al joven y pujante Hirvonen, que su líder aún da batalla.
Con sus dos mejores tiempos del domingo (ES17, ES19), Hirvonen logró superar a Sordo y quedar tercero.
En cuatro pruebas especiales, no hubo cambios en el Top 10, después de una jornada sabatina en la que las posiciones quedaron definitivamente establecidas.
Queda para la anécdota la gran remontada del mayor de los Solberg, Henning (Ford Focus), que de estar en el lugar 32 luego de una espectacular vuelta de campana el viernes en la ES1 que le hizo perder tres minutos a sólo 15 km de carrera, terminó noveno, el domingo en León.
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