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Costa Rica, Sábado 13 de junio de 2009

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Esfuerzos de Obama por acercarse a Irán sufren duro revés

Laurent Lozano |
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Washington (AFP). Pese a la insistencia del presidente estadounidense, Barack Obama, al afirmar que su esfuerzo por superar 30 años de hostilidades con Irán no depende de quienes dirijan al país, la reelección del iraní Mahmud Ahmadinejad le complica seriamente la tarea.

El resultado de los comicios también dificultará las negociaciones internacionales que apuntan a impedir que Irán fabrique la bomba atómica, anuncian los expertos.

Ello también obligará a Obama a tratar con un hombre que encarna, para muchos en Estados Unidos, el anti-americanismo, la intransigencia en el ámbito de lo nuclear, la negación del Holocausto o la voluntad de aniquilar a Israel, el gran aliado estadounidense.

La elección pone al gobierno de Obama ante una decisión delicada: unirse a los adversarios de Ahmadinejad que denuncian fraudes, arriesgando ser acusado de injerencia en asuntos internos de Irán, lo que podría hacer peligrar el diálogo, o contener su eventual indignación y exponerse a las críticas de los defensores de la libertad.

La primera reacción de la Casa Blanca, en un breve comunicado, mostró la situación en que se encuentra el gobierno de Obama: está "impresionado" por el entusiasmo que la elección suscitó en Irán; "vamos a seguir de cerca la situación en su totalidad, incluidas las informaciones que dan cuenta de irregularidades", señaló el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

"Está el hecho desalentador de que hay que arreglárselas con Ahmadinejad, (...) quien debe creer ahora que puede sobreponerse a todos los obstáculos, que puede ignorar todas las objeciones", señaló el experto Patrick Clawson, "y es una muy mala noticia", añadió.

Obama decidió romper con la diplomacia llevada a cabo por su predecesor, George W. Bush, y aceptar que su gobierno entable un diálogo firme pero directo con el régimen islámico. Señaló reiteradas veces que lo haría independientemente de quien estuviera en el poder en Irán.

Pero Obama y su gobierno "están en problemas; tienen que operar con el poder establecido en Irán, y éste está, evidentemente, determinado a preservar el control; eso volverá la negociación mucho más difícil", señaló la experta Suzanne Maloney.

Como otros expertos, Maloney estima que los resultados electorales anunciados por las autoridades iraníes carecen de credibilidad. Y este hecho vuelve la tarea de Obama más delicada aún, sobre todo si estalla la violencia.

Obama deberá decidir si apoya o no la respuesta opositora, añade Maloney. Y si lo hace, "mata" la perspectiva de negociaciones con el actual regimen iraní.

Los expertos esperan sin embargo que Obama se esfuerce en sostener la idea de la negociación, aunque con menos margen político ya que tendrá que ser con Ahmadinejad.

Pero también se piensa que Ahmadinejad estará más dispuesto a negociar, entre otros temas sobre el asunto nuclear.

Joseph Cirincione, experto en no proliferación nuclear, afirma no obstante que eso sólo es una hipótesis. "La buena noticia, es que el equipo de negociadores de Ahmadinejad está armado; la mala noticia es que regresa con un lineamiento más duro y que no estará con ánimos de hacer compromisos".

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