La ilusión es mejorar de un minuto y 52 segundos
Gustavo JimÉNEZ || gujimenez@nacion.com
La natación es un deporte minimalista. Hay que entrenarse hasta los límites de la fatiga, en sesiones de mañana, tarde y a veces noche, para recortarle al reloj solo unas fracciones de segundo. Mario Montoya anda detrás de su prodigio personal en los Juegos de Pekín . Tiene que ver con eso, con nadar solo unas centésimas más rápido: lleva la meta de hacer los 200 metros libre en menos de un minuto y 52 segundos. Ver más...