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    Rodrigo Arias: mucho más que un hermano

    Cuando se le pide a Óscar Arias enumerar las personas a las que quiere y en las que confía, el primer nombre que pronuncia es el de su hermano.

    Sus colaboradores cercanos se refieren a Óscar y a Rodrigo como “los Arias” y les resulta difícil determinar en qué se diferencian. “Son una unidad”, asegura Laura Chinchilla, primera vicepresidenta. "A quienes estamos en su entorno nos genera gran seguridad, porque es difícil ver contradicciones entre ellos”.

    Uno de sus colaboradores más cercanos, que insistió en que no se mencionara su nombre, lo definió así: “Óscar reina y Rodrigo gobierna”.

    El poder de Rodrigo en el gobierno de “los Arias” se entiende mejor cuando el Premio Nóbel aseguró desde la campaña que su hermano era el único ministro ya designado, muy probablemente en el Ministerio de la Presidencia.

    Rodrigo dice que, aunque en su vida familiar han tenido rumbos diferentes, en lo público son una sola entidad.

    "Nunca sacamos ni una coma diferente a ventilar”, dice Rodrigo, “si tenemos diferencias las discutimos internamente, en público jamás”.

    " En qué nos diferenciamos? Yo soy más paciente, más conciliador; Óscar es más agresivo”.
    Una parte de la empatía que une a los hermanos Arias es compartir amistades y enemigos: “No tenemos enemigos, sino adversarios, pero si alguien ofende a Óscar me ofende a mí, y viceversa. Si alguien nos hace un ataque injustificado, nos ofende a los dos, no existe un adversario de Óscar que no lo sea mío”, sostiene Rodrigo Arias.

    De todas las personas que formaban su núcleo afectivo y que lo acompañaron en Oslo, aquella soleada mañana de 1987 en que recibió el Premio Nóbel de la Paz, Rodrigo es el único que aún está a su lado de manera permanente. Margarita Penón, su exesposa, ya no está a su lado; sus dos hijos crecieron y viven la mayor parte del año fuera del país; su madre falleció, y hubo un distanciamiento con John Biehl (asesor chileno que ideó la campaña que llevó a Óscar Arias a la presidencia en 1986).

    Rodrigo Arias Sánchez nació en 1946 y siempre ha estado al lado de su hermano mayor Óscar en la política, en los negocios y hasta en las óperas de las que tanto gusta al recién electo presidente.

    Aunque gusta de tener un bajo perfil, ha participado en la vida política desde 1974, cuando alcanzó la presidencia de la Municipalidad de Heredia. Además, durante los cuatro años de gobierno de su hermano, del 1986 a 1990, se desempeñó como Ministro de la Presidencia.

    También ha tenido varios puestos relacionados con una de sus más grandes pasiones: los negocios. Desde 1997 hasta el 2003 le correspondió dirigir la Bolsa Nacional de Valores. Ya había sido fiscal, asesor legal, director y vicepresidente de esta organización entre 1971 y 1985.

    Pero, anteriormente, entre 1971 y 1973, fue profesor de Derecho Comercial en la Universidad de Costa Rica, en la cual había obtenido su título como licenciado en 1969 y a la que regresó después de obtener una Maestría en Derecho Comercial de la Universidad de Pensilvania en 1970.

    Desde 1974 es presidente del Ingenio Taboga, S. A. y en 1990 llegó a dirigir la Liga Agrícola e Industrial de la Caña de Azúcar.

    Fue Rodrigo quien, a las 10:35 p. m. del pasado 5 de febrero, bajó a dar la cara por su hermano e hizo un llamado a la calma a los seguidores que lo esperaban en el hotel Corobicí (San José) para esperar más resultados: el empate técnico entre su hermano y Ottón Solís (del Partido Acción Ciudadana) impedían al expresidente Arias dar el discurso de la victoria.

    Así como a Rodrigo Arias le tocó dar este mensaje no tan positivo a los partidarios de su hermano, fue él quien le confirmó a Óscar que efectivamente había ganado el Premio Nóbel de la Paz de 1987, una de las mejores noticias en la vida de ambos.

    Una década después, en 1997, Rodrigo tuvo acercamientos con el entonces precandidato el PLN, José Miguel Corrales, quien negociaba la posibilidad de que el hermano de Óscar Arias ocupara una de las dos candidaturas de este partido a la vicepresidencia de la República.

    "No he hablado con él sobre esto pero es totalmente cierto que don Rodrigo es una de las figuras que se ha comentado dentro de mi grupo de asesores en esta materia como eventual candidato a la vicepresidencia”, señaló Corrales en aquel momento, después de meses de especulaciones.

    El asunto no pasó a más y Rodrigo reapareció con fuerza en la escena pública de nuevo cuando recibió amenazas de muerte por teléfono a inicios del 2002.

    Las llamadas fueron hechas el 1° de enero de ese año, en forma reiterada, al teléfono celular del expresidente Arias, quien acudió al Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

    Las llamadas se produjeron pocas horas antes de que el exministro de la Presidencia acudiera al redondel de toros de Zapote, donde le dedicaron una corrida por la tarde.

    La investigación no dio resultados positivos, a pesar de que al menos una de las llamadas quedó grabada en el celular del expresidente Arias.

    Según el OIJ, las llamadas fueron insistentes y, en todos los casos, el desconocido advertía que mataría a Rodrigo Arias a quien, además, dedicó palabras ofensivas.

    Ya por estos meses, Rodrigo cabildeaba la reforma que permitiría a su hermano volver a aspirar a la presidencia de la República.

    "Tengo varias solicitudes de diferentes personeros de las tres tendencias (de precandidatos liberacionistas) para que les dé una audiencia”, dijo entonces.

    A pesar de las negociaciones políticas que también realizó con el entonces presidente Miguel Ángel Rodríguez y el exmandatario Rafael Ángel Calderón, no se alcanzaría ningún acuerdo en firme para lograr la reforma constitucional por medio de la Asamblea Legislativa y el tema terminaría en la Sala Constitucional, donde se llegaría a anular la prohibición de 1969 para volver a optar por el cargo de la presidencia de la República.

    Durante la primera mitad de la administración de Abel Pacheco (2002-2006), Rodrigo sería uno de sus asesores, generando incluso la crítica de Rafael Ángel Calderón.

    Calderón dijo que, aunque no dudaba de la capacidad ni voluntad de los Arias de ayudar al país, "tampoco se puede negar que tienen sus intereses”.

    Pacheco negó que Rodrigo o su hermano hubiesen ejercido presiones en lo que llevaba de gobernar.

    El descontento entre Rodrigo Arias y Abel Pacheco surgió cuando el primero tuvo roces con el entonces Ministro de la Presidencia y diputado del PUSC, Ricardo Toledo.

    "Yo voy a conversar con don Abel sobre el tema a ver si le parece que nos convenga o no, y si yo creo que con el señor Toledo puedo tener una relación tan amigable como la tuve con doña Rina Contreras (quien fungió como ministra de la Presidencia durante el primer año de la gestión de Pacheco), que es una dama, y que hizo todo lo posible por ayudarle a Costa Rica”, manifestó el hermano del expresidente Óscar Arias, quien poco después dejaría su cargo de asesor.

    En diciembre del 2003, después de un asalto a su casa por tres individuos que se llevaron dinero, joyas y otros artículos de valor, el Ministro de Seguridad Rogelio Ramos le ofreció cuidar su casa con un oficial del cantón herediano de Belén, de 7 de la noche a 7 de la mañana.

    Seis meses después de haber empezado dicha vigilancia, La Nación informó que, de los cuatro policías con que contaba el cantón de Belén durante las noches, uno era dedicado exclusivamente para realizar esa tarea.

    Rodrigo llamó al Ministro de Seguridad y le dijo que la vigilancia le traería problemas, que se estaba dando una mala interpretación del tema y prefirió no contar más con dicho servicio de seguridad.

    En ese momento, Ramos argumentó que tenía “razones suficientes” para brindarle protección al hermano del ya precandidato Óscar Arias.

    Posteriormente, en agosto del 2004, fracasó el intento de Rodrigo Arias para que la Sala Constitucional regulara “el abuso de las minorías parlamentarias” en la presentación de mociones a los proyectos de ley.

    Arias, junto con el exvicepresidente de la República Jorge Rossi, el expresidente del Banco Central Eduardo Lizano, y los abogados Allan Saborío y Rubén Hernández, presentaron una acción de inconstitucionalidad contra los artículos 137 y 138 del Reglamento de la Asamblea Legislativa, los cuales regulan la presentación de mociones a los proyectos de ley.

    Los integrantes de la Sala Constitucional, al rechazar la gestión, le señalaron a los diputados que en caso de existir “uso perverso o abusivo” por parte de las minorías parlamentarias, es la propia Asamblea la que tiene mecanismos para solucionar esas situaciones.

    Ya en el ambiente de campaña electoral, el 6 de julio de 2005, fue Rodrigo quien dio el nombre del primer candidato a diputado que designarían los Arias: Fernando Sánchez, su primo segundo.

    Algunos días después, La Nación publicó una información en que constaba que Rodrigo Arias llamó al entonces Contralor General, Luis Fernando Vargas, para consultarle sobre el contrato entre la Municipalidad de San José y la empresa EBI de Costa Rica, que opera el relleno sanitario de La Carpio.

    Rodrigo Arias y el abogado Édgar Cordero, ambos del bufete Facio y Cañas en ese momento, facturaron a un comisionista de EBI “honorarios de éxito” por $15.000, seis días después de que la Contraloría refrendó la contratación directa.

    En un comunicado, Óscar Arias descartó separar a su hermano de la campaña. “De la información periodística no se deduce ningún indicio de comisión de delito o acto irregular alguno por parte de los profesionales mencionados”, justificó.

    "En ningún momento y en ninguna forma, directa o indirecta, existió presión alguna de mi parte sobre el Contralor, y el licenciado Vargas lo ha confirmado así ante la opinión pública”, explicó Rodrigo Arias en uno de los pocos textos que ha enviado a los medios de comunicación masiva.

    En los meses previos a las elecciones nacionales de febrero del 2006, estuvo lleno de trabajo como jefe de campaña de su hermano.

    Las declaraciones siempre fueron pocas y directas pero siempre demostrando que estaba al tanto de todo, con su estilo característico que lo estará llevando a Casa Presidencial junto con su hermano a partir de mayo del 2006.


    Esta información ha sido elaborada con material del Centro de Información y Documentación del Grupo Nación e incluye transcripciones textuales de varios reportajes.


     
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