Rolando Araya

Me alegró escuchar al Ministro, en realidad que rescata aspectos que no se han hecho públicos en relación con su posición a la educación en general y eso me alegra, especialmente en lo que tiene que ver con el desarrollo del pensamiento, la inteligencia, tener presente algunos de los avances que se han producido en esos campos en los últimos tiempos. Y me alegra que estemos discutiendo de eso.

Aquí hay algo que es más importante de lo que hemos discutido hasta el momento. Yo cada día pienso más que la situación que viva un país responde más a la calidad del pueblo que lo habita que a la calidad que el gobierno que tenga. Con esto quiero decir que Clinton con su equipo no arreglaría Ecuador y el gordito Alemán no echaría a perder Suiza.

Los valores y la formación de un pueblo son como las mareas, tal vez las ideologías son como olas y pienso que serán verdaderamente socialistas aquellos países habitados por pueblos solidarios más que en relación con la ideología del gobernante. De manera que aquí estamos ante lo que hay que hacer. El actor es la gente no el gobierno. Es el pueblo, el público, la sociedad, y entonces ante el mundo que está emergiendo, que ya emergió, es bueno tener presentes algunas cosas, pero yo creo que aquí debemos simplificar. Cuando uno se propone mucho no logra nada. Hace poco me preguntó un periodista: y usted por qué cree que va a hacer lo de descentralización, cuando todo el mundo habla de eso. Porque yo lo estoy poniendo como uno de tres puntos y no como uno de 50, como lo suele ser en los programas de gobierno. Y aquí hay que centrarse entonces.

Yo creo que debe establecerse el eje, el cambio fundamental de estrategia, es hacer que un sistema educativo como el que prevalece, que tiene como énfasis casi total la transferencia de conocimientos, pase a ser un sistema en el cual el énfasis es la creación de inteligencia. Hoy día, la cualidad más importante de un trabajador, de un profesional, de un empresario, no es tanto lo que sabe, como la capacidad para aprender con rapidez.

Ya lo que aquí dijo don Guido Miranda lo tenemos claro. Pretender hacer que la escuela y el colegio sean transferencia de conocimiento es como vender equipos de riego en Guápiles, no, esto está saliendo por todas partes, y es bueno que se desarrolle la inteligencia con una metodología adecuada.

Porque claro, podríamos caer sabiendo que hoy día el aula es la sala de una casa con un televisor, en discutir que es más importante, La vida es sueño o La Usurpadora. Bueno, yo no sé, pero en realidad lo que está viendo la gente, eso es lo que está en boga.

Y aquí porque los muchachos se aprendan cual es la longitud del Nilo los estamos atontando, yo no sé qué importancia puede tener que sepan la longitud del Nilo.

Estamos metiendo niños a genios a los cinco años y los estamos sacando atontados con títulos de bachiller a los 18, y lo que más han perdido es inteligencia. Ahí es donde debe ponerse el énfasis y reconocer esto de las inteligencias múltiples.

Si a Picasso le hubieran hecho un examen de bachillerato como el que se hace aquí, posiblemente el mundo no hubiera conocido nunca el Guernica porque no hubiera podido resolver una función de logaritmos. Cada quien tiene lo suyo y ahí es donde nosotros debemos poner el énfasis en nuestra educación.

El 90% de lo que sabe un joven de 18 años, y esto está comprobado, lo ha aprendido fuera del aula. Solo el 10% lo está aprendiendo en el aula. Que la calidad de lo que está aprendiendo no es buena, no entremos a discutir eso, pero es la información que está usando para vivir, y ahí es donde debemos centrarnos nosotros.

Esa es la estrategia: es un solo cambio, es que el sistema educativo tenga como énfasis o estrategia la creación de inteligencia. Hoy se sabe mucho eso, como para poner un portaviones, algo sobre lo que montemos todo lo demás y empecemos a desarrollar una estrategia educativa para la cultura que está naciendo.