Perfil de jugadores de la Selección Nacional

Steven Bryce

Es un muchacho sencillo, de esos que cuando algún aficionado les tiende la mano disfrutan plenamente de los buenos deseos y de cada bendición que emana de la garganta de algún aficionado tico.

Steven Bryce Valerio nació el 16 de agosto de 1977 y desde niño se perfilaba como futbolista, una labor que respaldó su padre Esutace Bryce, quien lo llevaba a las escuelas de futbol de las ligas menores del Saprissa, donde fue desarrollando todo su amor por el balompié.

En sus recuerdos más gratos, Bryce atesora su primera gira internacional al mundialito que se realizó en Venezuela, donde a sus 12 años comenzó a mostrar su talento fuera de las fronteras y eso lo impulsó a soñar con torneos internacionales jugando con la Selección Nacional.

Para Steven, el proceso ha sido largo y arduo, pero sonríe al ver que cada sacrificio ha dado frutos copiosos y que ahora es parte de la maquinaria Tricolor que camina con paso firme al Mundial.

"Para cumplir sueño hay que hacer sacrificios", apunta el jugador manudo, que se describe como una persona dinámica, alegre, leal y a la cual no le gusta perder.

Hasta el momento, en su vitrina de recuerdos conserva con especial cariño el gol que anotó en el Mundial Juvenil en Malasia en 1997, y su sueño apunta a repetir el festejo en uno de categoría mayor.

Y aunque estar donde está en este momento le haya costado muchos sacrificios familiares, como el no poder pasar en casa su cumpleaños durante tres años seguidos, Steven sabe reconocer el valor de este momento y sigue enfrascado en su anhelo mundialista.

"Amo a Jesús", dice sin rodeos este joven de 24 años, que tiene en su curriculum 21 partidos internacionales y cuatro goles anotados.

"Desde la juvenil he venido quemando proceso junto con otros compañeros, anhelando también compartir la gran experiencia, el bagaje futbolero y de vida de mis compañeros mayores", dice con sencillez Bryce, un jugador que mantiene características de juego que lo hacen moverse con facilidad en distintos puestos.

En su tiempo libre cuida de sus dos mascotas, dos perros cocker llamados "Bobby" y "Buba", que son sus consentidos.

Bryce es un muchacho responsable y respetuoso, que se confiesa mal lector, pero hace el esfuerzo por hacerlo.

En la cancha es un luchador y por eso no descansa en completar su deseo de ir a la Copa del Mundo y, por qué no, anotar un gol.


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