Perfil de jugadores de la Selección Nacional

Wílmer López

Desde su equipo, con la camiseta de la Liga Deportiva Alajuelense, ha dejado en claro cuál es su predilección al jugar.

El balón es su amigo, lo cuida, lo mueve y como sello de fábrica tiene la garantía de saber leer muy bien el libreto de los partidos.

Wílmer López Arguedas nació en Alajuela el 3 de agosto de 1971 y tiene en su haber 54 partidos clase A y 6 goles anotados.

Seis, precisamente el número que utiliza en su camiseta en las filas manudas y con la Tricolor, como seis son también los que viven en su casa.

Wílmer, Melanny, Andrés y Cristhian son los hijos de Wílmer y Alejandra, una familia de seis miembros muy unida y amante del futbol.

Visión de juego, organización y sentido táctico, son solo algunos de los atributos que lo han llevado a obtener merecidos reconocimientos y, por supuesto, ganarse un puesto clave en el mapa de la Tricolor.

Lejos de la cancha, el Pato, quien comenzó a jugar en las ligas menores de Liga Deportiva Alajuelense, estuvo con el Carmelita y luego regresó a la casa manuda, gusta de invertir su tiempo libre con su familia.

En comidas, su platillo predilecto es el chop-suey, un gusto que se da cuando su trabajo no se lo impide.

Su eterna misión, confirmar con la Selección Nacional sus dotes de conductor liguista, pues no siempre logra imprimir su estilo, ya que en los juegos eliminatorios pesa más ganar que jugar bonito.

El vestir la camiseta nacional es para Wílmer López una prueba de que con trabajo y constancia se alcanzan las metas.

"Ese es el anhelo de todo jugador, desde que uno comienza, el sueño es siempre llegar a la Primera División y después alcanzar un puesto en la Selección Nacional", sostuvo el futbolista de 30 años.

En su agenda de pendientes está, por supuesto, el asistir a una Copa del Mundo, la tarea inconclusa de los muchachos que actualmente trabajan por amarrar la clasificación al Mundial Japón-Corea 2002.

Fue precisamente en Kyoto, Japón, donde López debutó con la Selección, en un partido amistoso que la Tricolor perdió 3 a 0, el 6 de agosto de 1995.

El Pato ha tenido regularidad como hombre de selección. Estuvo envuelto de lleno en los procesos de Badú y Horacio Cordero, y al principio de la era de Gilson Siquiera Nunes; decidió no asistir a la gira a Brasil por una situación familiar, lo cual le costó un puesto en el resto del mando de Nunes.

Con Alexandre Guimaraes ha vuelto a los planes originales y marcha firme con el resto del equipo en busca del cupo mundialista.


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