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Edición 48

Antepasados de los costarricenses

La familia Álvarez de Tobar de La Serena, Chile, a San José, Costa Rica

Juan Cristóbal Álvarez, natural de esa ciudad chilena, dejó abundante descendencia en Costa Rica hasta nuestros días, que está vinculada, entonces, a varios conquistadores de esa nación suramericana.

Mauricio Meléndez Obando

Durante la celebración de la Primera Conferencia Hispana de Historia Familiar, en Provo, Utah, EE. UU. (diciembre de 1997), a la que asistí invitado por el grupo Legado Latino, aproveché una corta visita al Centro de Historia Familiar de Salt Lake City (Ciudad del Lago Salado), de los mormones, donde tuve oportunidad de revisar, aunque muy aceleradamente, algunos microfilmes de las series sacramentales de La Serena, en el antiguo Reino de Chile, entre otros lugares.

Trataba de hallar el rastro de los padres del chileno Juan Cristóbal Álvarez, quien estableció su residencia en la Villa Nueva (hoy San José, capital de Costa Rica), donde contrajo matrimonio con doña Bibiana Meléndez González. Su historia puede verse en la columna Raíces N°8.

Ahora quiero compartir la información que hallé en aquel momento y la que encontré después en varios libros y un artículo de genealogías chilenas. Por supuesto, esperamos algún día poder investigar, in situ, la ascendencia de don Juan Cristóbal.

En años recientes se han publicado investigaciones sobre las familias chilenas más antiguas; se trata de tres tomos: Familias fundadoras de Chile 1540-1600, Familias fundadoras de Chile 1601-1655 y Familias fundadoras de Chile 1656-1700. Obras extensas, aunque no exhaustivas, sobre las familias más antiguas –principalmente españolas– de ese país suramericano, por supuesto del periodo de la conquista y posteriores. Los autores de esta excelente investigación (no todos participan en los tres tomos que juntos superan las 2.500 páginas) son Julio Retamal Favereau, Carlos Celis Atria, Juan Guillermo Muñoz Correa, José Miguel de la Cerda Merino, Carlos Ruiz Rodríguez y Francisco José Urzúa Prieto.

En estos libros y también en el artículo “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”, de Juan Barrios Barth, publicado en la Revista de Estudios Históricos Nº3, del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas (1952-53; págs. 135-240), encontré la mayoría de la información que incluye esta columna.

Por supuesto, es posible que exista más bibliografía sobre las personas aquí reseñadas, pero será motivación para investigaciones más detalladas sobre estos antepasados de muchos costarricenses.

Según la documentación generada en Costa Rica, Juan Cristóbal Álvarez, quien se desempeñó por muchos años como ayudante mayor de las milicias de la provincia, donde, además, es citado en infinidad de documentos como albacea, avaluador o testigo, fue hijo legítimo del capitán Pedro Álvarez y doña María Constanza de Rojas, vecinos de San Bartolomé de La Serena, donde había nacido hacia 1715.

Curioso que, ese año, el 15 de junio(1), se bautizó en La Serena a Pascual, de 4 días, hijo legítimo de Cristóbal Álvarez y Lucía Marloquina [sic]; ignoramos si tendrá alguna relación con nuestro Juan Cristóbal.

En la búsqueda que realizamos en Utah, solo hallamos un capitán Pedro Álvarez [citado también como Álvarez de Tobar(2)], pero él estaba casado con doña Ana de Rojas y Cortés y no doña María Constanza de Rojas. Cuando aún no conocía el artículo de Barrios Barth, suponíamos, por el uso de los apellidos, que doña Ana podría haber sido hija del capitán Juan de Rojas y doña Ana Cortés, quienes contrajeron matrimonio en La Serena, en 1662; o también que podía haberlo sido de don Gregorio de Mendoza y Cortés y doña Constanza de Rojas, quienes casaron en la misma ciudad, en 1669; este es el típico caso de dos hermanos (Juan de Rojas y Constanza de Rojas) casados con otro par de hermanos (Ana de Cortés y Gregorio de Mendoza y Cortés).

No obstante, después se pudo comprobar por el citado artículo que efectivamente doña Ana de Rojas y Cortés era hija del capitán Juan de Rojas y Carabantes y doña Ana Cortés y Mendoza, y que doña María Constanza –la madre de Juan Cristóbal– era hermana de doña Ana de Rojas.

El capitán don Pedro Álvarez de Tobar y Antonia Álvarez de Tobar [de seguro su parienta] fueron padrinos de Tomasa Josefa, española, hija legítima del alférez Lorenzo Yáñez y Josefa Marín, bautizada en ciudad de La Serena, el 12 de diciembre de 1702(3).

Don Pedro Álvarez y Tobar [así mencionado] y doña Ana de Rojas fueron padrinos de Santiago, hijo de Vicente de la Orden y Ana de Zepeda, bautizado en La Serena el 5 de febrero de 1704(4).

En Costa Rica, Juan Cristóbal nunca emplea ni es citado como Álvarez de Tobar (el siempre firmó Juan Cristobal Albarez, rubricado). Ya habíamos pensado que tal vez no había sido hijo de matrimonio –aunque él lo asegura así– y, por esa razón, no hallábamos el matrimonio de sus padres en La Serena.

Finalmente, gracias a las citadas publicaciones –sobre todo el artículo de Barrios Barth–, estamos seguros de que, efectivamente, Juan Cristóbal no fue hijo de matrimonio, sino del adulterio y el incesto. Don Pedro y doña María Constanza eran cuñados, pues esta y doña Ana –esposa de don Pedro– eran hermanas carnales, pero, además, la madre de Pedro y la de Constanza eran primas hermanas.

Asimismo, tal parece que el nombre Juan Cristóbal lo tomaron de su abuelo paterno, Juan Álvarez de Tobar, y de un tío de don Pedro llamado precisamente don Cristóbal Álvarez de Tobar y Astudillo.

Habrá que revisar, en los archivos serenenses, la mortual (si es que existe) de don Pedro Álvarez de Tobar, el poder para testar que este dio –antes de su muerte, el 6 de julio de 1748– a su hijo don Bernardino Álvarez, y el testamento que, con ese poder, otorgó don Bernardino.

También, se tendrá que verificar el testamento por poder que pudo haber otorgado don Diego [de Rojas(5)] en nombre de su hermana doña Ana de Rojas, quien fue sepultada el 5 de febrero de 1735.

Finalmente, habrá que investigar más sobre doña Constanza de Rojas y Cortés, quien contrajo matrimonio con el capitán don Gaspar Marín y Riberos –viudo a su vez de doña Rosa Mendiola–. Doña Constanza y don Gaspar no dejaron sucesión.

De igual manera, en estas familias es frecuente encontrar el uso de ciertos nombres; por ejemplo, entre los Álvarez de Tobar, Bernardino y Cristóbal.

Entre los Rojas, hay al menos dos Diego de Rojas Carabantes (padre e hijo), dos Constanza de Rojas (tía y sobrina). Entre los Cortés, hallamos dos Gregorio Cortés (padre e hijo).

Antes de ingresar a Costa Rica, Juan Cristóbal estuvo en el Reino del Perú y el de Tierra Firme (Panamá). Hasta ahora no se ha encontrado algún documento que explique de manera explícita por qué Juan Cristóbal hizo un viaje tan largo a una de las zonas menos importantes de la Real Audiencia de Guatemala, pero la evidencia de su origen explicarían una búsqueda de nuevos horizontes donde la gente no conociese tal origen y fuera difícil investigarlo...

En este mapa parcial de América del Sur puede verse la ubicación de Chile y sus vecinos más cercanos. (Tomado de Diccionario Enciclopédico González Porto)
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En este mapa parcial de América del Sur puede verse la ubicación de Chile y sus vecinos más cercanos. (Tomado de Diccionario Enciclopédico González Porto).

Ingresó a Costa Rica hacia 1730 y se estableció provisionalmente en Cartago,  capital de la entonces Provincia de Costa Rica (que formaba parte del Reino de Guatemalal), donde conoció a doña Bibiana Meléndez González (en ese momento de 14 años), hija legítima del capitán Sebastián Meléndez Chacón y Ana González.  Bibiana vivía con su madre (ya viuda) y su primo Eusebio Meléndez Araya, quien después fue cura de Villa Nueva (San José), donde bautizó a muchísimos de sus primeros pobladores (véase columna Raíces Nº8).

Bibiana, siempre consignada como doña (trato distintivo originalmente para los españoles y criollos), se convirtió en la amante de Juan Cristóbal. De esta relación nacieron cuatro hijos naturales: Francisco Bruno, José Rafael, Felipa Anastasia y María Josefa, quienes usaron casi siempre su apellido materno; casaron, respectivamente, con María Catalina Porras Sosa, María Josefa Porras Sosa, el capitán Trinidad Castro Lizondro (hoy este apellido es Elizondo) y Antonio José Sáenz Castro. Felipa Anastasia (1740-1817) fue madre, entre otros, de Rafaela Castro Alvarez, madre de Sebastián Zúñiga Castro (1807-1845), madre de Timotea Zúñiga Barboza (1840-1915), madre de Ramón Meléndez Zúñiga (1873-1942), padre de Bernardo Arturo Meléndez Araya (1901-1997), padre de Oscar Meléndez Jiménez (1928), padre de Mauricio Meléndez Obando, encargado de la columna Raíces.

Como a menudo ocurría en esos casos, la familia se preocupó por “ocultar” lo que todo el mundo sabía; incluso cuando nació Felipa Anastasia, un hermano de Bibiana, Francisco (de quien descendemos muchísimos de los Meléndez de Costa Rica), la llevó a la pila bautismal y aseguró al cura que la niña había sido expuesta a las puertas de su casa (costumbre de la época de abandonar a los hijos ilegítimos en las casas de parientes, maternos o paternos, de la criatura); la realidad fue muy probablemente otra: tal vez nació en la misma casa de Francisco, con la asistencia de la esposa de este, María Manuela González Segura, quien además fue la madrina de bautismo de la niña.

Se desconoce también la razón por la que Alvarez no casó con Bibiana, pues la relación fue constante. Es posible que el chileno no haya podido probar su soltería ante las autoridades eclesiásticas, a lo que estaba obligado todo extranjero y para lo que requería de al menos tres testigos que corroboraran la soltería del solicitante, de los que Alvarez carecía. O quizá estaba conforme con una relación, aunque vetada por la Iglesia, de la que obtenía placer y prole.

La separación

Bibiana –suponemos–, cansada de esperar un matrimonio que no se vislumbraba, se casa en Villa Nueva (San José), el 20 de noviembre de 1747, con el capitán Juan Alejandro Mora Chaves (de la misma familia a la que pertenecieron Juan Mora Fernández, primer jefe de Estado, 1824-1833, y Juan Rafael Mora Porras, presidente de la República, 1849-1859).

El matrimonio duró poco, pues el joven Juan Alejandro, sumamente enfermo, según declara en su testamento del 24 de marzo de 1748, murió el 4 de abril, a los 28 años.

Alvarez, despechado por lo que le había hecho Bibiana, consigue los testigos que necesitaba para probar su soltería. Presenta una solicitud a las autoridades eclesiásticas, el 24 de mayo de 1748, en que asegura que “desea tomar estado de matrimonio” con Lorenza de Segura Padilla, vecina del Valle de Barba.

Agustín de Moya, natural de la ciudad de Concepción, en Chile, aseguró “que conoce al que lo presenta [Alvarez] desde niño [...] en dicho reino [Chile], en el del Perú, Reino de Tierra Firme y en esta provincia y no ha llegado a su noticia [conocimiento] el que haya dado palabra de casamiento a ninguna persona porque el testigo lo supiera [sabría], en virtud del trato y comunicación” que tienen.

La declaración de Moya resulta sospechosa cuando afirma que lo conoce desde niño, pues San Bartolomé de la Serena, de donde es oriundo Alavarez, queda a más de 1.000 kilómetros de Concepción, y tomando en cuenta los deficientes medios de comunicación de la época, la versión parece ser una mentira mayúscula urdida por Alvarez y el que se dice amigo de la infancia.

El matrimonio

Y cuando todo estaba listo para el matrimonio de Alvarez con Lorenza, ocurre lo inesperado, Juan Cristóbal contrae matrimonio el 19 de julio del mimo año con Bibiana... Tres meses antes, ella había enviudado de Mora.

¿Acaso fue esto un plan urdido por los amantes? ¿Estaría Lorenza enterada o fue víctima de un engaño? Las respuestas exactas posiblemente nunca las conozcamos.

Viuda y embarazada, Bibiana es apoyada por su nuevo marido, pero antiguo amante, para reclamar los bienes que le corresponden a ella y su hijo, que asegura es de Juan Alejandro, quien no había declarado su embarazo (afirma Bibiana) porque no estaban seguros de que ella estuviera encinta.

Finalmente, Bibiana obtiene los bienes para sí y su hijo Cayetano Mora Meléndez, quien nació once meses después del matrimonio con Juan Alejandro y seis después de su muerte.

Aunque Cayetano fue bautizado como hijo póstumo legítimo de Juan Alejandro y Bibiana, casi siempre utilizó el apellido Meléndez, con el que lo conocía la mayoría de sus vecinos; de hecho, es el fundador de la mayoría de los Meléndez de Alajuela, adonde se trasladó con su esposa Rosa Sáenz Mata, con quien había casado en 1789 un año después de haber muerto Bibiana.

Después de su matrimonio, Cristóbal y Bibiana gozaron de mucha simpatía en la naciente sociedad josefina. Fueron padrinos de boda y de bautismo de decenas de vecinos de San José de todos los estratos sociales.

Juan Cristóbal Alvarez murió en la Villa Nueva, el 30 de noviembre de 1761; Bibiana lo sobrevivió más de 16 años, falleció en la misma villa, el 1º de mayo de 1788 (hace casi 218 años).

Algunas de las familias josefinas que descienden de Juan Cristóbal y Bibiana son: Zúñiga, Sáenz, Meléndez, Valverde, Porras, Chaves, Ramírez, Agüero, Jiménez y Retana.

Otras familias que descienden de Bibiana en Alajuela son: Meléndez, Molina, Sibaja, Rodríguez, Porras, Ruiz, Méndez, Lizano, Moya, Ramírez, Monge, García, Ovares, Solano, Arroyo y Sánchez.

Chile, su gente e historia

Antes de continuar con el tema de nuestra columna, considero pertinente presentar algunas generalidades de la gente de Chile y su historia. No se trata de un estudio profundo, sino de aspectos que pueden resultar interesantes para quienes no conocemos mucho de este país suramericano.

La información reseñada, se tomó del Diccionario Enciclopédico UTEHA, tomo III (Unión Tipográfica Editorial Hispano Americana, México, 1953, págs. 994-1001).

Antes de la llegada de los españoles, Chile estaba habitado por diversos pueblos de muy diferente nivel cultural (atacameños, changos, araucanos, chonos, alacalufes, onas, yanganes). El Norte Grande fue cuna de la cultura atacameña, que a fines del primer milenio se extendió hasta las regiones centrales del Perú, donde se refundió con la cultura chincha y alcanzó por el interior hasta Cusco. La primera fase de este desarrollo comprende los años 900 a 1100 y la segunda, los de 1100 a 1300. La cultura incaica, que le sigue, tomó de ella sus principales elementos culturales. Por la costa vivían los changos, pueblos menos desarrollados, pariente de los uros de Bolivia y de los fueguinos. Desde el Norte Chico hasta el Archipiélago de Chonos, se extendía el territorio ocupado por los araucanos, con diversas diferenciaciones regionales.  Eran agricultores que cultivaban la papa, el maíz, la quinoa, el pallar (especie de frijol), el chile y la calabaza, entre otros, y ganaderos, que criaban llamas, una especie de pato y perros. Reunían influencias de todas las culturas anteriores, sin haber alcanzado una cultura media, como los atacameños. Su organización social se basaba en la reducción, formada por un número variable de familias que vivían aisladamente dentro de un área y que obedecían a un cacique; a veces, se establecían alianzas entre las reducciones, pero solo en la guerra se sometían a un toqui general.

Desde Taitao hacia el sur, la costa estaba habitada por los chonos, emparentados, al parecer, con los araucanos, y más al sur todavía vivían los llamados pueblos fueguinos: alacalufes, en la parte oeste de la Tierra del Fuego e isalas vecinas, y yaganaes, en el canal Beagle y archipiélados, hasta el Cabo de Hornos. A otro grupo fueguino, igualmente muy atrasado, pero de cultura más completa, que avanzó por el Atlántico hasta el sur, pertenecen los onas de la Isla Grande de Tierra del Fuego y los tehuelches de las pampas patagónicas.

El Imperio Incaico se había extendido hasta el río Maule, en el siglo anterior a la llegada de los españoles, y realizó traslados forzosos de grupos de pueblos, con los que formó colonias (mitimaes). De esta manera se organizaron algunas de quechuas y atacameños en territorio araucano, y se impuso en todas las partes la organización política y la lengua del Imperio. En la Isla de Pascua, existe una manifetación interesante de la cultura polinésica, con grandes estatuas de piedra y una escritura hasta ahora indescifrada. De estos pueblos que poblaron antiguamente el territorio chileno se han conservado restos importantes de los atacameños y de los araucanos (unos 130.000 en las reducciones de la Frontera, esto en 1953), a quienes se ha incorporado a la nacionalidad chilena (según el Diccionario UTEHA).

Los araucanos opusieron una violentísima resistencia al dominio español, al punto de que la Guerra de Arauco polarizó toda la historia del país en la época colonial. La derrota de Curalaba (1598) dejó libre a los españoles todo el territorio que se extiende al sur del Biobío, donde solo se mantuvieron algunos fortines en las partes marginales (Valdivia y Cabulco); además, los españoles conservaron el dominio en Chiloé. Debido a esta guerra secular y al agotamiento de los lavaderos de oro, se vieron obligados a hacerse hacendados y se produjo en el Norte Chico y el Núcleo Central una amalgama completa de ambos pueblos, hasta desaparecer la cultura indígena en el siglo XVII. En toda esta región se formó, por consiguiente, una población mestiza perfectamente homogénea, disciplinada por la guerra, que formó la base del pueblo chileno moderno.

Por supuesto, como en todos los territorios españoles en América, la presencia de africanos esclavos y luego sus descendientes –igualmente esclavos y otros libres– formaron parte de algunos troncos genealógicos en Chile, sin embargo, su estudio detallado está pendiente. Como pasó en Costa Rica, hoy sus descendientes están por doquier, aunque hay pocos chilenos que hayan investigado esta raíz y la acepten explícitamente. Quizá el personaje más destacado de origen afromestizo sea Gabriela Mistral.

Al separarse Chile de España (1810), la parte realmente ocupada de su actual territorio, se extendía desde el Biobío hasta Copiapó. Un censo realizado en 1791 arrojó un total de 308.846 habitantes, pero se estima que está incompleto; para la llamada Patria Vieja, se acepta como población, en 1810, la de 500.000, número al que hay que añadir, al compararlo con posteriores, 20.000 habitantes del Norte Grande, 100.000 araucanos independientes, 30.000 chilotes y 6.000 indígenas de la Patagonia occidental, lo que da para dicho año 656.000 habitantes.

La inmigración habida en el siglo XIX no fue apreciable. Esporádicamente, llegaron, primero, británicos, alemanes, franceses y otros europeos; y posteriormente, comenzó a predominar la inmigración española y la italiana, a la que finalmente se agregaron los yugoslavos, árabes y judíos.

El número total de extranjeros era en 1940 de 107.273, cifra que representaba entonces el 2% de la población total del país. Debido a la escasa migración, el incremento de la población dependía casi exclusivamente del crecimiento vegetativo. Hasta 1931, la natalidad se mantuvo a un nivel muy constante, algo superior a 30.000 habitantes; pero la mortalidad, que hasta mediados del siglo XIX había sido cercano a los 20.000 habitantes, comenzó a aumentar hasta alcanzar a 35.000 en 1920, producto del rápido incremento de la población urbana y minera, con medidas de higiene insuficientes. Desde 1920, la acción sanitaria y hospitalaria, y la legislación social, lograron reducir la mortalidad a 17.000 en 1947.

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Chile fue descubierto a los ojos de Europa en 1520 por Fernando de Magallanes, quien después de cruzar el estrecho que lleva su nombre, recorrió las costas australes hasta la isla Mocha.

En 1535, Diego de Almagro realizó una primera expedición de conquista desde el Perú y llegó hasta Santiago, pero desengañado por no encontrar grandes riquezas de minerales preciosos, regresó al año siguiente al Perú.

El verdadero conquistador español del país fue Pedro de Valvidia, quien inició su expedición en 1540 y fundó Santiago el 12 de febrero de 1541. En los años siguientes, logró avanzar hasta el territorio de la actual Valdivia, más encontró una fuerte resistencia de parte de los araucanos y fue vencido decisivamente en 1553, sin que escapara a la matanza ninguno de sus soldados. El más caracterizado entre sus sucesores, García Hurtado de Mendoza, logró consolidad la conquista y avanzar la ocupación hasta Chiloé.

Pedro Sarmiento de Gamboa intentó en 1583 fundar dos aldeas en el estrecho de Magallanes, pero todos los colones, salvo dos, perecieron de hambre, y en 1598 el gobernador Óñez de Loyola sufrió una gran derrota en Curalaba, como consecuencia de la cual los españoles se vieron obligados a establecer una línea fortificada a lo largo del Biobío, que se conservó hasta después de 1860.

El territorio situado al sur de esta línea se perdió, salvo algunas posiciones defendidas por los fortines en Corral, Valdivia, Carelmapu y Calbuco. Chiloé fue segregado de Chile y colocado bajo la administración directa del vierrey del Perú.

La historia durante la Colonia fue polarizada por la Guerra del Arauco que imponía grandes sacrificios a la población pues se luchó incesantemente durante más de tres siglos. Desde principios del siglo XVII, se mantuvo un ejército regular en la frontera y los encomenderos chilenos tenían obligación de participar en la guerra. En el siglo XVI, el interés de los españoles consistía primordialmente en explotar los lavaderos de oro, pero los ubicados al sur del Biobío se perdieron y los que se hallaban al norte de él se agotaron; y desde principios del XVII, hubo una demanda creciente de productos agrícolas y ganaderos chilenos desde el Perú, para el abastecimiento de sus minas. Así, Chile llegó a ser una colonia primordialmente agrícola y ganadera, cuya población vivía en su mayor parte en las haciendas, y era muy escaso el desarrollo urbano: Santiago tenía en 1810 solamente 30.000 habitantes; Valparaíso y Concepción, que le seguían en importancia, 4.500.

La parte más valiosa del país, el Valle Central, estaba destinada a la ganadería extensiva; pero se aprovechaban solamente los cueros y el sebo de las reses, y se quemaba la carne por falta de consumo. En el siglo XVIII, surgió la minería de oro y plata, y en menor escala la de cobre, mas no se descubrió ninguno de los grandes yacimientos minerales que han sido explotados desde el siglo XX.

La cultura colonial era sumamente rústica y modesta. Algunos de los últimos gobernadores españoles, entre ellos, Gabriel Cano de Aponte (1717-1737), José Manso de Velanso (1737-1745), Domingo Ortiz de Rosas (1746-1755), Agustín de Jáuregui (1773-1780), Ambrosio de O’Higgins (1788-1796) Y Luis Muñoz de Guzmán (1802-1808), se señalaron por un magnífico espíritu progesista, impulsaron vigorosamente el desarrollo de la colonia y fundaron núcleos urbanos, con el fin de reunir la población dispersa.

En 1756, se inauguró en Santiago la Universidad de San Felipe, y a fines de la Colonia, Manuel de Salas puso empeño en impulsar la instrucción técnica.

El 18 de setiembre de 1810, se formó en Santiago una Junta de Gobierno, encabezada por Mateo de Toro Zambrano, que constituyó un gobierno autónomo, dentro de la Monarquía española. Esa junta estableció la libertad del comercio exterior y convocó un congreso nacional; pero ya al año siguiente predominó una tendencia hacia la emancipación, encabezada por José Miguel Carrera. En 1812, el virrey del Perú envió a Chile un ejército para reconquistar al país. Debido a desavenencias con Carrera, los españoles lograron imponerse y derrotaron a Bernardo O’Higgins, hijo del gobernador español antes citado, quien luchó por la independencia y lo derrotaron en Rancagua, en octubre de 1814. Debió huir con lo que quedó del ejército a Mendoza (Argentina). En esta ciudad, el gobernador de Cuyo, José de San Martín, organizó un ejército chileno-argentino con el que cruzó los Andes en 1817, y O’Higgins logró una victoria contundente en Chacabuco.

Después del serio contratiempo sufrido en Cancha Rayada, la batalla de Maipú (5 de abril de 1818) consolidó definitivamente la independencia de Chile. O’Higgins asumió el mando (1818-1823), organizó con enormes sacrificios para el país una escuadra nacional, que destruyó a la española en el Pacífico, y abrió el camino para que una expedición libertadora se trasladara al Perú, a fin de batir definitivamente a los españoles en aquel país, empresa que terminó Bolívar con el ejército colombiano.

En 1823, O’Higgins fue obligado a resignar al mando, hecho al que siguió, hasta 1830, un periodo de anarquía con frecuentes asonadas militares, hasta que Diego Portales (1793-1837), unido al ejército de la frontera, puso término a la guerra civil en la batalla de Lircay (1830).

Portales fue el verdadero organizador de la República, a la que dio forma en la Constitución de 1833; estableció un gobierno autoritario, presidencia, con grandes atribuciones; organizó una administración austera.

Cuando se sublevó en 1837 el ejército formado para combatir la dictadura de Andrés Santa Cruz, jefe de la Confederación Peruano-boliviana, y asesinó a Portales, la opinión del país reaccionó violentamente; lejos de lograr su objetivo, aquel motín solo logró la consolidación definitiva del régimen, encarnado en una pléyade de buenos presidentes: Joaquín Prieto (1831-1841), Manuel Bulnes (1841-1851), Manuel Montt (1851-1861), José Joaquín Pérez (1861-1871), Federico Errázuriz (1871-1876) Aníbal Pinto (1876-1881), Domingo Santa María (1881-1886) Y José Manuel Balmaceda (1886-1891).

En los 60 años transcurridos entre 1831 y 1891, Chile se transformó de la más atrasada de las colonias españolas, en una nación moderna y progresistas. Su desarrollo en ese periodo fue distinto del de otros países hispanoamericanos, que se debatían, en su mayoría, en una verdadera anarquía política.

El propósito de Portales de impedir que desde el Perú se perturbara el orden chileno, como lo pretendía Santa Cruz, se logró con la victoria de Yungay (1839), en la que fue derrotado el ejército de Santa Cruz, quien se vio obligado a dimitir.

Mestizaje

En los países latinoamericanos, los orígenes básicos se remontan invariablemente al mestizaje entre el conquistador español y la india (en algunos casos cacicas o parientes de caciques) y al mestizaje cultural. Chile no fue una excepción.

Al respecto Retamal Faverau(6)  afirma:

“Lo más interesante es que, a pesar de la incesante guerra, la mezcla racial de europeos e indígenas fue bastante temprana y numerosa. Hubo incluso conquistadores que llegaron a Chile con compañeras indias o con prole de ellas.

El mestizaje fue mayoritariamente ilegítimo –con bastantes excepciones–, pero tendió a seguir la notoria división en estamentos que regía a la sociedad castellana. Vale decir, peninsulares nobles contraían nupcias con indias de alcurnia, en tanto que simples pecheros tendían a casarse o a convivir con naturales de más baja extracción. El caso más ilustrativo del primer tipo lo constituye el de Martín García Oñez de Loyola, sobrino de San Ignacio y gobernador de Chile (1593-1598), quien casó con la “ñusta” Beatriz Coya, descendiente de la familia real de los Incas. Otro caso similar es el de García Díaz de Castro, de destacada actuación en La Serena, que casó con Bárbola Coya, también salida de la estirpe real incásica. De este último connubio queda abundante descendencia en Chile, a través de la familia Prado; que comprende no menos de quince presidentes de Chile”.

Como se dijo, la inclusión de la raíz africana espera aún estudios profundos que muestren su impacto genealógico en la sociedad colonial chilena y sus repercusiones en la actual; muy posiblemente, el racismo ha sido uno de los elementos que ha frenado tales investigaciones y su difusión (no solo en Chile, como lo hemos dicho en otras columnas).

El hijo de español e india se conoció como mestizo, aunque ya para el siglo XVIII mestizo era cualquier persona que tuviera algún antepasado (no necesariamente inmediato) indígena.

Ascendencia agnaticia

Según las publicaciones consultadas, se puede trazar la línea agnaticia de Juan Cristóbal Álvarez hasta su tatarabuelo; por supuesto, en futuras investigaciones posiblemente se avanzaría aún más.

Tal parece que los Álvarez de Tobar tienen mucha relación con Perú, y esta será una veta de investigación que podría retomarse en otro momento.

Don Juan Cristóbal Álvarez fue hijo de don Pedro Álvarez de Tobar, quien lo fue de don Juan Álvarez de Tobar, quien lo fue de don Bernardino Álvarez de Tobar, quien lo fue de don Diego Álvarez de Tobar.

Hemos encontrado otros miembros de esta familia, cuya filiación con Juan Cristóbal desconocemos por el momento.

Por ejemplo, Cristóbal Álvarez de Tobar y Cuello, abogado de la Real Audiencia de Charcas (1608), –quien –generacionalmente podría ser hermano de don Diego–, casó en 1586 en Santiago de Chile, con Juana González Montero y Justiniano (natural de esa ciudad), hija legítima de Antonio González Montero y Ginebra Justiniano(7).

También se cita al canónigo Gil Álvarez de Tobar, quien junto con Ana de Galleguillos, fue padrino de bautizo de Juan Alfonso Velásquez de Covarrubías, nacido en Santiago de Chile y bautizado en dicha ciudad, el 26 de setiembre de 1619(8).

Parentescos

Debido a que Juan Cristóbal desciende de varios conquistadores de Chile, algunos de ellos de gran relevancia histórico-social, sus descendientes se vinculan hoy a la gran familia chilena, lo cual no es nada extraño.

Así, por ejemplo, por los Ortiz, Juan Cristóbal es tataranieto de doña Catalina Ortiz de Carabantes, sobrina de Marina Ortiz de Gaete (1509), esposa del conquistador Pedro de Valdivia. De esta misma familia Ortiz descienden al menos 15 presidentes de Chile, de acuerdo con los estudios de Retamal Faverau(9); veamos algunos de ellos: Bernardo O’Higgins Riquelme (prócer de la Independencia, director supremo de Chile 1817-1823), Diego Portales Palazuelos (uno de los creadores de la República, 1837), Manuel Bulnes Prieto (1841-1851), Manuel Montt Torres (1851-1861), Germán Riesco Errázuriz (1901-1906), Pedro Montt Montt (1906-1910),  Ramón Barros Luco (1910-1915), Arturo Alessandri Palma (1920-1924, 1925 y 1932-1938), Emiliano Figueroa Larraín (1925-1927), Gabriel González Videla (1946-1952), Jorge Alessandri Rodríguez (1958-1964), Eduardo Frei Montalva (1964-1970), Augusto Pinochet Ugarte (1974-1990) y Patricio Aylwin Azócar (1990-1994).

Algunas esposas de presidentes también descienden de los Ortiz: Mariana Aguirre Boza, esposa de Francisco Ramón Vicuña Larraín (1830); Emilia Toro Herrera, esposa de José Manuel Balmaceda Fernández (1886-1891), Gertrudis Echenique Mujica, esposa de Federico Errázuriz Echaurren (1896-1901); Graciela Letelier Velasco, esposa de Carlos Ibáñez del Campo (1927-1930 y 1952-1958); Juanita Aguirre Luco, esposa de Pedro Aguirre Cerda (1938-1941);

Finalmente, entre otros muchos personajes de la cultura descendientes de los Ortiz están: el poeta Vicente Huidobro (1893-1948), el pintor Roberto Matta Echaurren (1911), el escritor José Donoso Yáñez (1923), la exanimadora de TV y actriz Cecilia Bolocco Fonck (Miss Universo 1987 y esposa de Carlos Ménem, expresidente de Argentina) y la escritora Isabel Allende Llona.

Algunas características de los documentos consultados

Sobresale en las partidas matrimoniales de la parroquia de San Bartolomé de La Serena que se conociera en muchos casos el padre “natural”, pero se consigna que es “de madre no conocida”; en la documentación costarricense de la misma época solo he hallado un caso similar, pues es más frecuente que diga el nombre de la madre y se añada “de padre no conocido”.

Hasta el momento, solo hemos hallado en un testamento del valle de Curridabat, en San José, a principios del siglo XVIII un caso similar a los chilenos, en que se menciona el nombre del padre y se añade que es “de madre no conocida”.

En el caso chileno, ignoramos si se omite el nombre de la madre para salvaguardar el honor de alguna “española” o si por ser madre indígena –o mestiza– no interesaba consignarse su nombre. Esto habrá que investigarlo con mayor detenimiento y es muy posible que los genealogistas chilenos conozcan muy bien las causas de este uso en la documentación de La Serena.

No pudimos vincular a todos los miembros de esta familia que hallamos en la corta investigación que realizamos en Utah, así que presentamos –como un anexo– aquellos no vinculados aún en núcleos familiares ordenados cronológicamente según la cabeza de familia de cada grupo.

Etimología

Álvarez es un apellido patronímico derivado del nombre propio Álvaro y significó originalmente “hijo de Álvaro”. Álvaro es nombre de pila que también puede ser apellido, de origen visigodo Alwars, *ala, “del todo” o alla “todo”, y warja, “defensa”, “protección” (alemán wehren): “el que se defiende bien”, “defensor de todos” (10).

Algunas variantes del apellido: Álvar, Álbaro, Álvaroz, Alvaroni, Alveroni, Albareri; Alavárez, Álvavez, Albar, Álbarez, Albares, Albarino; Alvarro, Alvero, Alvara, Alvarade. En Filipinas: Alvera, Alvarín, Alvarino, plantas y árboles silvestres (León). En composición Albardíaz, Alvarsánz. En italiano Alvaro, derivados: Alvarino, Alverino y De Álvarez (sefardí).

Por otra parte, de acuerdo con Gutierre Tibón, Tobar es un derivado de Toba –también apellido–, que deriva del latín vulgar tofa, a su vez del latín thophus, que proviene del griego  tóphos, “toba”, “piedra caliza muy porosa”. Tobar significa “cantera de toba” y se originó en poblaciones en las provincias de Burgos, Valladolid, Segovia, Cuenca y Ciudad Real(11).

Variantes: Tovar, Toval, Tobal, Tobadilla, Tobarquela, Tobaruela, Tobarvela, Tobajas, Tobarra, Tobares, Tovares, Tobes, Toves, Tober y Tovisco. Toboso, “formado de piedra toba”, es una villa en la provincia de Toledo; Tobarina, se originó del valle en la provincia de Burgos.

Finalmente, los equivalentes en otras lenguas son: Tufo (italiano), Tuffier, Tufféry, Tuffal y Tuffaud (francés).

Agradecimiento

Un especial agradecimiento a Joaquín Alberto Fernández Alfaro, excompañero de la Academia Costarricense de Ciencias Genealógicas, quien me facilitó de su biblioteca personal los libros y revista editados en Chile y que han servido de fuentes principales para la elaboración de la genealogía ascendente de Juan Cristóbal Álvarez.

¿Cómo leer esta genealogía?

Uno de los sistemas más simples y prácticos para escribir un árbol genealógico ascendente total, también conocido como genealogía de costados (o árbol de costados), es el Sosa-Stradonitz (la numeración fue ideada por el genealogista español Jerónimo de Sosa y divulgada ampliamente por el alemán Stephane Kikule von Stradonitz).

Este sistema consiste en numerar cada uno de los antepasados y el límite lo establece el investigador mismo pues se puede prolongar hasta el infinito (teóricamente, porque en realidad se puede continuar hasta donde las fuentes lo permitan).

Así, a toda persona le corresponderá un número. Al individuo del que se realiza la genealogía (en este caso Juan Cristóbal Álvarez), le corresponderá el número 1. 

Si se multiplica el número por dos, el resultado es el número que corresponde al padre de la persona investigada (Juan Cristóbal Álvarez) y si se le adiciona uno a ese resultado, se obtiene la cifra que corresponde a su madre –segunda generación–; se deduce, entonces, que los números pares siempre antecederán a los varones y los impares a las mujeres.

Partiendo del número 1, obtendremos, al aplicar la citada regla matemática, que el número del padre de este será igual a 1X2=2; y al sumarle 1 (2+1=3) da el número que le corresponde a la madre (3).

Ahora bien, idealmente, no debería ser solo de una lista, habría que anotar los datos biográficos y familiares que permitan conocer al individuo y su familia, estos deben ser escritos después de los nombres de cada pareja de “abuelos”. Se deben añadir las fuentes de información de las que se toman los datos (en esta genealogía, por motivos de espacio, apenas hemos citado algunos datos biográficos básicos de los antepasados de don Juan Cristóbal Álvarez).

Los cuatro abuelos del número 1 conforman la tercera generación ascendente, y para conocer los números que se les deben asignar se efectúa la operación ya citada; se multiplica la cifra del padre de don Juan Cristóbal Álvarez por dos (2X2=4) y se obtiene así el número que le corresponde al abuelo paterno (4) y si se le suma a este 1 (4+1=5) da como resultado el número de la abuela paterna (5); por otra parte, si se multiplica el número de la madre de don Juan Cristóbal Álvarez por 2 (3X2=6), se obtiene el número que le toca al abuelo materno (6) y al sumarle la unidad (6+1=7), logramos el número de la abuela materna (7).

Por supuesto, el sistema permite avanzar o retroceder en la genealogía; si se quiere saber, en cambio, de quién es padre una persona, el número se divide entre 2 (por ejemplo, tenemos el número 8; entonces, 8÷2=4); pero si se trata de una mujer, primero le restamos 1 y luego lo dividimos entre 2; así sabremos de quién es madre (por ejemplo, 13; entonces, 13­-1 =13÷2=6).

Este tipo de genealogía quedaría ordenada de la siguiente manera:

 1.  Juan Cristóbal Álvarez.

HIJO DE:

 2.  Padre de don Juan Cristóbal Álvarez

 3.  Madre de don Juan Cristóbal Álvarez.

NIETO DE:

 4.  Abuelo paterno.

 5.  Abuela paterna.

 6.  Abuelo materno.

 7.  Abuela materna.

BISNIETO DE (o SEGUNDO NIETO DE):

 8.  Bisabuelo paterno-paterno.

 9.  Bisabuela paterno-paterna.

10.  Bisabuelo paterno-materno.

11.  Bisabuela paterno-materna.

12.  Bisabuelo materno-paterno.

13.  Bisabuela materno-paterna.

14.  Bisabuelo materno-materno.

15.  Bisabuela materno-materna.

Luego de los bisabuelos, se continuaría con los 16 tatarabuelos (o terceros abuelos), que conforman la quinta generación ascendente; y para numerarlos se sigue la misma regla matemática, posteriormente se anotan los 32 quintos abuelos y así sucesivamente.

Asimismo, es importante indicar la generación que se va a describir, como se muestra anteriormente, así entre los bisabuelos y tatarabuelos, se escribirá “TATARANIETO DE:” o “TERCER NIETO DE:”; entre los tatarabuelos y los cuartos abuelos, “CUARTO NIETO DE:”, y así subsecuentemente.

Si se desconoce el nombre de algún antepasado, el número que se le debía asignar no debe ser usado para otro “abuelo”, simplemente no se escribe (o se consigna el número pero con el término “desconocido” o “desconocida” o “sin más datos por el momento”), como tampoco las cifras que hubieran correspondido a los antecesores de esa persona cuyo nombre desconocemos.

Para completar los 30 antepasados de Amelia, para los que se contrató este trabajo, hemos seguido aquellas líneas para las que existe información. Hemos añadido información de 2 ancestros más. En total, se incluyen datos de 34 personas, partiendo de Juan Cristóbal Álvarez. Asimismo, se incluye información de los hijos de cada pareja reseñada, la cual no formaba parte del contrato original.

Ascendencia del Ayud. Mr. Juan Cristóbal Álvarez

Mucha de la información sobre los ascendientes de Juan Cristóbal fue tomada –en algunos casos literalmente– de los libros Familias fundadoras de Chile. Hemos remitido en cada caso –en las notas– a la referencia bibliográfica correspondiente o a los registros microfilmados vistos en Utah, EE. UU.

1. Juan Cristóbal Álvarez [ayudante mayor]

Nació en San Bartolomé de La Serena, Reino de Chile, hacia 1715; murió en la Villa Nueva (hoy San José, capital de la República de Costa Rica), el 30 de noviembre de 1761.

Juan Cristóbal contrajo matrimonio en la villa de San José, el 19 de julio de 1748, con doña Bibiana Meléndez González, su antigua amante, a la sazón viuda del capitán Juan Alejandro Mora.

Juan Cristóbal y doña Bibiana fueron muy populares en la Villa Nueva de San José, donde fueron escogidos de padrinos por familias de todas las condiciones sociales; entre otros fueron padrinos de María Gertrudis, hija natural de doña Paula Quirós (el 8 de abril de 1751), de José Fonseca Valerio y doña Casilda Morales Fallas (casaron el 8 de febrero de 1751). Don Juan Cristóbal fue testigo de la boda de Pedro Fernández Acosta y doña María Catarina Tenorio Castro (el 5 de mayo de 1751) y de Antonio Huertas y doña Ana Manuela Castro Tenorio (el mismo día).

Hijos de Juan Cristóbal y doña Bibiana (muchas veces sus hijos fueron citados y conocidos solo por el apellido Meléndez):

·Dn. José Rafael Alvarez y Meléndez casó con Da. María Josefa Porras. Al parecer, sin sucesión.

·Dn. Francisco Bruno Alvarez y Meléndez casó con Da. María Catalina Porras. Al parecer, sin sucesión.

·Da. Felipa Anastasia Alvarez y Meléndez casó con Dn. José Trinidad Castro. Con sucesión.

·Da. María Josefa Alvarez y Meléndez casó con Dn. José Antonio Sáenz. Con sucesión.

Hijo de:

2. Dn. Pedro Álvarez de Tobar [maestre de campo]

3. Da. María Constanza de Rojas [y Cortés]

Como ya dijimos, aunque Juan Cristóbal se dice hijo legítimo de don Pedro Álvarez y doña María Constanza de Rojas en el expediente matrimonial que se tramitó FALTA, por los documentos que se reseñan en el trabajo “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”, de Juan Barrios Barth, publicado en la Revista de Estudios Históricos Nº3 (del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, años 1952-53, págs. 135-240), se puede deducir que Juan Cristóbal mintió y, en realidad, fue hijo “adulterino” e incestuoso, además, de los ya citados, quienes eran casados, respectivamente, con doña Ana de Rojas y Cortés –hermana de doña María Constanza– y con el capitán don Gaspar Marín y Riberos. Además, don Pedro y doña Constanza eran hijos de dos primas hermanas.

Don Pedro fue maestre de campo en La Serena, donde había nacido hacia 1677 y también llegó a ocupar los cargos de regidor del cabildo en 1700 y procurador general de la ciudad en 1731; falleció en la citada ciudad, el 6 de julio de 1748(12); había otorgado poder para testar a su hijo don Bernardino Álvarez.

Casó en la citada ciudad, el 3 de febrero de 1704 con su prima doña Ana de Rojas y Cortés, quien otorgó poder para testar en La Serena, el 16 de octubre de 1722, ante Basilio de Egaña; murió en la misma cuidad, el 5 de febrero de 1735(13).

Por su parte, como se dijo, Doña Constanza de Rojas y Cortés casó con el capitán don Gaspar Marín y Riberos, pero no tuvieron descendencia. Don Gaspar había contraído primeras nupcias con doña Rosa Mendiola y Robles, con quien sí tuvo sucesión hasta nuestros días.

Hijo único de don Pedro y doña Ana:

·Dn. Bernardino Álvarez de Tobar (regidor del Cabildo de La Serena, 1729)

Hijos de don Pedro y doña Constanza:

·Ayud. Mr. Juan Cristóbal Álvarez casó con Da. Bibiana Meléndez González.

Nieto de:

4. Dn. Juan Álvarez de Tobar [maestre de campo, general]

5. Da. Angela de Allende y Mundaca

Don Juan llegó a ocupar el cargo de maestre de campo y contrajo matrimonio en La Serena, el 23 de febrero de 1673(14), con doña Angela(15), quien testó en la citada ciudad, el 9 de diciembre de 1735 ante el escribano Javier Campusano. Entre otros bienes, declaró la chacra vecina a la ciudad nombrada Las Peñuelas y la estancia de Pan de Azúcar(16).

Hijos de don Juan y doña Angela:

·Dn. Bernardino Álvarez de Tobar, presbítero.

·Dn. Juan Álvarez de Tobar

·Dn. José Álvarez de Tobar

·Da. Rosa Álvarez de Tobar [Rosa de Allende 1698] casó en La Serena, Chile, el 30 de noviembre de 1688(17), en primeras nupcias con el Cap. Dn. José de Soria y Troncoso, natural de la ciudad de los Reyes, Perú, hijo legítimo de Dn. Francisco de Soria y Molina y de Da. Luisa de Troncoso y Sotomayor (sin sucesión); Da. Rosa contrajo segundas nupcias con el Mtre. Cpo. Dn. Francisco de Rojas y Cortés (con sucesión).

·Dn. Pedro Álvarez de Tobar casó con Da. Ana de Rojas y Cortés.

6. Dn. Juan de Rojas Carabantes [capitán]

7. Da. Ana Cortés y Mendoza

Don Juan llegó a ocupar el rango de capitán de las milicias españolas de La Serena, pero también fue depositario general de ella desde 1678 hasta 1692; procurador general en 1679 y fiel ejecutor ese mismo año; alcalde de la ciudad en 1689. Había testado el 29 de diciembre de 1691, ante don Pedro Cortés y Mendoza, corregidor y justicia mayor de La Serena(18); fue depositario general de esa ciudad en 1700.

Entre otros bienes declaró la hacienda de las Diaguitas, la estancia llamada Juntas –de  1.500 cuadras de tierras en el Valle de Samo Alto–, 500 cuadras más de tierra en ese valle y la viña Rivadavia. Sus restos descansan en la Iglesia de San Agustín, La Serena.

Don Juan y doña Ana fueron desposados el 4 de diciembre de 1662(19), en La Serena, Chile, y velados en la misma ciudad, el 24 de enero de 1663(20).

Hijos de don Juan y doña Ana:

•Sarg. Mr. Dn. Francisco Ignacio de Rojas y Cortés (regidor del cabildo de La Serena, 1691; alcalde, 1704) casó el 21 de noviembre de 1704, con Da. Rosa Alvarez de Tobar y Allende. Con sucesión.

•Cap. Dn. Nicolás de Rojas y Cortés (regidor del cabildo de La Serena, 1698; testó en esa ciudad, el 29 de octubre de 1719), soltero, con sucesión.

•Dn. Diego de Rojas y Cortés

•Da. María de Rojas y Cortés casó con el Cap. Francisco de Gorigoitía (regidor del cabildo de La Serena, 1693)

•Da. Isabel de Rojas y Cortés (natural de La Serena) casó en esa ciudad, el 24 de octubre de 1700(21) (velados el 29), con el Cap. José de Sarriqueta (natural de la villa de Chalar), hijo legítimo del Cap. Juan de Sarriqueta y Da. Catalina de Alzate (naturales de dicha villa).

•Da. Ana de Rojas y Cortés casó con Dn. Pedro Alvarez de Tobar y Allende.

•Da. Constanza de Rojas y Cortés casó con el Cap. Dn. Gaspar Marín y Riberos, viudo de Da. Rosa de Mendiola.

•Da. Catalina de Rojas y Cortés (natural de La Serena) casó en La Serena, el 15 de febrero de 1692(22), con el Mtre. Cpo. Dn. Diego de Godoy y Galleguillos.

•Cap. Dn. Juan Gregorio de Rojas y Cortés (testó en La Serena, el 27 de marzo de 1728), soltero con sucesión.

Don Juan tuvo una hija natural con Da. Marcela Sánchez:

•Da. Catalina de Rojas y Sánchez casó con el Ten. Juan de Ribera y Tobar (testó en el Valle de Elqui, el 21 de agosto de 1718), h.l. Antonio de Ribera y Da. Juana de Tobar. Con sucesión.

Bisnieto de:

8. Dn. Bernardino Álvarez de Tobar [y Almenara] [capitán]

9. Da. Eufrasia [Hernández] de Astudillo

Don Bernardino testó en La Serena, el 13 de julio de 1664(23).

Don Bernardino contrajo segundas nupcias con doña Margarita de Jodar Alférez, quien nació en La Serena y fue hija legítima de Francisco de Jodar Alférez y María Sande y Pérez Flores (quienes habían casado en la villa de Potosí, en el Perú). Con sucesión.

Hijos de don Bernardino y doña Eufrasia:

•Dn. Juan Álvarez de Tobar casó en La Serena, 1673, con Da. Angela de Allende.

•Dn. Cristóbal Álvarez de Tobar

•Da. Inés Álvarez de Tobar

10. Dn. Bernardino Allende

11. Da. Isabel Ana de Mundaca y Villarroel [Mondaca y Villarroel]

Don Bernardino fue natural de San Sebastián, Guipúzcoa(24). En las secciones referidas a los Allende de Chile en las publicaciones citadas, no mencionan a don Bernardino Allende.

Hijos de don Bernardino y doña Isabel Ana:

•Da. Bernarda de Allende y Mundaca casó con el Alf. Agustín de Ibarra.

•Da. Isabel de Allende y Mundaca

•Da. Angela de Allende y Mundaca casó con Mtre. Cpo. Dn. Juan Álvarez de Tobar.

12. Dn. Diego de Rojas y Carabantes [general]

13. Da. Damiana de Mundaca y Villarroel [Mondaca y Villarroel]

El general don Diego de Rojas nació en el fuerte de Osorno, en 1600, según había declarado su padre, don Rodrigo, cuando testó (“cuando los indios rebelados se alzaron en la ciudad de Osorno y estando encerrado en un fuerte hube por mi hijo legítimo al maestre de campo don Diego de Rojas”)(25). Vecino de La Serena, en cuya ciudad fue alguacil mayor en 1621. El gobernador Fernández de Córdoba lo nombró capitán de caballos ligeros lanzas en la Concepción, en 1626. En 1635, el gobernador don Francisco Laso de la Vega le otorgó título de la encomienda de Diaguitas. En 1638 se le nombró maestre de campo. También fue teniente de capital general del Reino de Chile y corregidor y justicia mayor de las provincias de Cuyo. Regidor en La Serena en 1635 y alcalde en 1641, 1650, 1660 y 1663. En 1646 pide hábito de una orden militar, un gobierno en el Perú o bien 4.000 pesos de renta en el Perú. Don Diego falleció en La Serena a los 74 años y fue sepultado junto a su mujer, el 5 de marzo de 1674.

Don Diego y doña Damiana contrajeron matrimonio en La Serena.

Doña Damiana falleció en La Serena, el 23 de octubre de 1660 y sus restos descansan en el Convento de San Agustín de esa ciudad.

Doña Daminana había casado en primeras nupcias con don Francisco Cortés y Tobar, quien fue tesorero real y alcalde de La Serena, viudo de Da. Isabel de Rojas y Carabantes (también conocida como Da. Isabel de Pliego) e hijo legítimo del Mtre. Cpo. Pedro Cortés y Da. Elena de Tobar.

Hijos de don Diego y doña Damiana:

•Cap. Dn. Diego de Rojas Carabantes (natural de La Serena) casó en La Serena, Chile, el 4 de diciembre de 1662, con Da. María Niño de Zepeda (natural de La Serena), hija legítima del Gen. Dn. Gabriel Niño Zepeda (natural de la ciudad de Mendoza) y Da. María de Mendoza (natural de La Serena).

•Da. Constanza de Rojas (natural de La Serena) casó en La Serena, Chile, el 4 de febrero de 1669(26), con Dn. Gregorio de Mendoza y Cortés (natural de esta ciudad), hijo legítimo de [Cap.] Gregorio Cortés y Monroy(27) y Da. Isabel de Mendoza (natural de esta ciudad).

•Mtre. Cpo. Dn. Rodrigo de Rojas y Mundaca (alcalde de La Serena, 1678) casó en Arequipa con Da. María de Silva y Camacho (sin sucesión). Dn. Rodrigo testó en La Serena, ante Dn. Juan de Morales Bravo, corregidor y justicia mayor, el 31 de agosto de 1678, cuando declaró por su hijo natural a Tomás de Rojas.

•Cap. Dn. Miguel de Rojas y Mundaca casó en Lima, Perú, en 1667, con Da. Tomasa Ortiz de Sotomayor; con sucesión.

•Cap. Dn. Marcos de Rojas y Mundaca (avecindado en Santiago de Chile, donde fue regidor, 1697, y alcalde ordinario, 1704) casó en Santiago, en 1687, con Da. Margarita de Miranda y Corbalán, hija legítima de Dn. Pedro de Miranda y Quiñones y Da. Inés de Corbalán de Castilla; con sucesión.

•Da. Mariana de Rojas (natural de La Serena) contrajo primeras nupcias con el Mtre. Cpo. Dn. Pedro de Olivares Rico Yelmo, vecino de la Provincia de Cuyo, hijo legítimo del Cap. Pedro de Olivares, natural de Ciudad Rodrigo, España, y Da. Micaela Cisternas de la Serna; Da. Mariana contrajo segundas nupcias en La Serena, Chile, el 24 de setiembre de 1666(28), con el Gen. Dn. Bernabé de Urbina (natural de Santiago de Chile), hijo legítimo del Cap. Dn. Francisco de Urbina y Da. Ana de Quiroga (naturales de Santiago de Chile).

•Cap. Dn. Juan de Rojas (testó en 1691, en La Serena), desposado el 4 de diciembre de 1662, en La Serena, Chile, y velado en la misma ciudad, el 24 de enero de 1663, con Da. Ana Cortés, hija legítima del Cap. Gregorio Cortés y Da. Isabel de Mendoza (naturales de La Serena).

El Gen. Dn. Diego de Rojas tuvo hijos naturales:

•Da. Juana de Rojas casó en La Serena, Chile, el 24 de febrero de 1673(29), con Ayud. Pedro Sánchez de Espinosa (natural de esta ciudad), hijo natural del Cap. Pedro Sánchez de Espinosa y “madre no conocida”.

Cap. Gaspar de Robles –nombrado así por su bisabuelo paterno-materno, el Cap. Gaspar de Robles Calderón– (testó en La Serena, el 8 de noviembre de 1688) casó en 1641 con Beatriz de Góngora (nació en Santiago; testó en La Serena, el 14 de enero de 1706), hija legítima de Marcos Hernández de León y María de Góngora y Niño de Zepeda.

Hija de don Francisco y doña Damiana:

•Da. Elena Cortés y Mundaca casó con el Cap. Dn. Bartolomé Navarro (nat. de Santiago de Chile). Con sucesión.

14. Dn. Gregorio Cortés y Tobar [capitán]

15. Da. Isabel de Mendoza y Aguirre

Don Gregorio nació en La Serena, hacia 1595, y contrajo matrimonio ahí con doña Isabel(30).

Hijos (es posible que haya más):

•Dn. Gregorio [de Mendoza y] Cortés (natural de La Serena) casó en La Serena, Chile, el 4 de febrero de 1669(31), con Da. Constanza de Rojas (natural de La Serena).

•Dn. Pedro Cortés de Monroy casó en La Serena, el 20 de diciembre de 1668(32), con Da. Catalina de Godoy, hija legítima el Sarg. Mr. Diego de Godoy Carrillo y Da. Francisca Galleguillos, naturales de esta ciudad.

Tataranieto de:

16. Diego Álvarez de Tobar [contador real de La Serena]

17. Da. María de Almenara y Páez Castillejo

Don Diego fue contador real de la ciudad de La Serena en 1599, y casó con doña María, quien otorgó poder para testar a su hijo Luis Álvarez de Tobar, clérigo, cura de las minas de Andacollo, el 5 de enero de 1621(33).

Hijos (es posible que fueran más):

·Luis Álvarez de Tobar, clérigo, cura de las minas de Andacollo, 1621.

·Dn. Bernardino Álvarez de Tobar (testó en La Serena, 1664) casó con Da. Eufrasia Hernández de Astudillo y Da. Margarita de Jodar Alférez.

18. Vasco Hernández Godínez

19. Francisca de Astudillo

Vasco nació en Jerez de los Caballeros, cerca de Badajoz, Extremadura, España. Pasó a América y se avecindó en la ciudad de La Serena, donde se desempeñó como escribano público desde 1577 hasta, al parecer, su muerte. En 1573 era escribano de visita en Santiago; en 1575 escribano de la Caja Real de La Serena y, en 1576, en remate público consiguió la recaudación de diezmos de esa ciudad(34).

Era dueño, con su esposa, de la estancia de Pachingo, en el valle de Limarí. Otorgó testamento en La Serena, el 20 e marzo de 1592. Ya había muerto para 1604.

Francisca fue natural de Talavera de la Reina, Toledo, España. Siendo ya viuda, dio poder a nombre de ella y el de sus hijos a Francisco Bernardo Jijón, médico, vecino de La Serena, para que cobrara a su hermano Juan Álvarez de Astudillo, vecino encomendero de la ciudad de Córdoba del Tucumán el 5 de abril de 1604.

Hijos de Vasco y Francisca:

•Cap. Alvaro Gómez de Astudillo (n.h. 1572; escribano; encomendero) casó en La Serena, 1622, con Cecilia de Rojas Galleguillos, h.l. Cap. Antonio de Galleguillos y Fabiana de Rojas Pliego. Con sucesión.

•Pedro Gómez de Astudillo (en 1592 vivía en la ciudad de La Plata; en 1615 en Perú; en Charcas en 1644)

•Juan Alvarez de Astudillo, encomendero de Córdoba del Tucumán en 1604(35).

•Agustina de Astudillo (n.h. 1583) casó con el Cap. Juan Bautista de Campos (escribano público de La Serena). Con sucesión.

•Mariana Godínez (n.h. 1584) casó en La Serena, 1615, con Cap. Gonzalo Gutiérrez de Sotomayor (n.h. 1569). Con sucesión.

•Pablo Hernández de Astudillo (n. en La Serena, h. 1586; escribano; testó en Santiago, el 31 de agosto de 1644), soltero, con sucesión.

•Francisco Hernández de Astudillo casó con Isabel Domínguez. Con sucesión.

•Diego Hernández de Astudillo (n.h. 1589)

•Eufrasia Hernández de Astudillo casó con Cap. Bernardino Álvarez de Tobar.

24. Dn. Rodrigo de Rojas y Pliego [capitán]

25. Da. Catalina [Ortiz] de Carabantes

Don Rodrigo nació en Osorno, por 1561; se desempeñó como factor de la Real Hacienda en esa ciudad y el 4 de julio de 1596 fue nombrado corregidor y justicia mayor de Osorno. En 1599, castellano del fuerte de Los Llanos(36).

Don Rodrigo contrajo segundas nupcias con doña Juana Cortés y Tobar, hija del Mtre. Cpo. Pedro Cortés y Da. Elena de Tobar. Pedro otorgó carta de dote a favor de su hija en Concepción, el 6 de setiembre de 1612, ante el escribano Fernando de la Concha; el valor de los bienes ascendió a 3.000 “patacones reales en plata”. Doña Juana testó en La Serena, el 12 de enero de 1625.

Los restos de don Rodrigo descansan en el Convento de Santo Domingo de La Serena, según su disposición testamentaria. Tal parece que falleció hacia 1642.

Hijos de don Rodrigo y doña Catalina:

•Dn. Diego de Rojas Carabantes casó con Da. Damiana de Mundaca, viuda de Dn. Francisco Cortés.

•Da. Isabel de Rojas Carabantes (natural de Osorno, también conocida como Isabel de Pliego) casó con Cap. Dn. Francisco Cortés y Tobar (encomendero de La Serena), h.l. Cor. Pedro Cortés y Da. Elena de Cisternas Tobar. Dn. Francisco contrajo segundas nupcias con Da. Damiana de Mundaca.

Hijo de don Rodrigo y doña Juana:

•Agustín de Rojas y Cortés (nació en La Serena; encomendero; corregidor de esa ciudad; testó en La Serena, el 17 de diciembre de 1686) casó con Da. Inés de Riberos y Aguirre, hija legítima del Cap. Dn. Francisco de Riberos Figueroa y Da. Inés de Aguirre y Matienzo. En segundas nupcias casó secretamente en el colegio de La Serena, en 1680(37), con Da. Magdalena Codocero y Gutiérrez, cuyos hijos eran ya adultos. Este asunto causó un largo pleito entre los hijos del primer matrimonio y los hijos de la Codocero(38)  y don Agustín. Además tuvo un hijo con Da. Lucía de Ramos y Torres y otra hija –cuya madre se ignora–. Da. Magdalena Codocero contrajo segundas nupcias con el Cap. Dn. Francisco Pérez de Aracena.

26. Dn. Pedro Páez Caro de Mundaca

27. Da. Mariana de Villarroel [y Sotomayor del Castillo]

Don Pedro nació en Ayamonte, España.

Doña Mariana nació en la Ciudad de los Reyes, en Perú, y otorgó poder para testar en La Serena, el 14 de diciembre de 1620(39).

Hijos de don Pedro y doña Mariana:

·Dn. Pedro Páez de Mundaca

·Dr. Dn. José Caro de Mundaca, presbítero.

·Dn. Lorenzo Carrasco

·Dn. Melchor Gutiérrez de Mundaca

·Da. María de Mundaca

·Da. Damiana de Mundaca casó con Dn. Francisco Cortés y Tobar y con Dn. Diego de Rojas y Carabantes.

·Mtre. Cpo. Dn. Juan Caro de Mundaca (testó en La Serena, 2 de diciembre de 1678), soltero con sucesión.

·Cap. Dn. Pablo Caro de Mundaca, soltero con sucesión.

·Da. Isabel Ana de Mundaca y Villarroel casó con Dn. Bernardino de Allende.

28. Pedro Cortés [maestre de campo]

29. Da. Elena de [Cisternas] Tobar

Pedro nació en Zarza de Alange, Mérida, Extremadura, en 1533; llegó a Chile con García Hurtado de Mendoza. De acuerdo con Espejo, el soldado “acaso el de más larga y gloriosa actuación en las guerras de Arauco, cuyas proezas cantan los poemas épicos de la conquista”. Trabajó para los distintos gobernadores hasta 1616 y participó en la mayoría de los principales hechos de guerra como soldado hasta 1577, cuando recibe el grado de capitán. Luego el de sargento mayor del reino en 1596 y el de maestre de campo en 1602, 1605 y 1610. También fue regidor de La Serena y su alcalde. Venció en 119 batallas(40).

Por supuesto, aunque ha sido tradición exaltar la “virilidad” y “valor” de los españoles en la conquista, siempre se olvida remarcar que los indios americanos estaban en desventaja tecnológica respecto de aquellos...

El gobernador Alonso de Rivera lo nombró procurador del reino ante la corte de España, quien se oponía al sistema de guerra defensiva. Partió a España en 1613, donde estuvo hasta 1616, periodo en el que realizó gestiones que resultaron infructuosas para tal fin.

Antes de 1573 se le nombró encomendero de indios desterrados de Coquimbo. Obtuvo merced de 800 cuadras “en el río de Sotaquí, que se llama Guana”, el 18 de mayo de 1604, y el 2 de febrero de 1612, 2.000 cuadras detrás del mineral Madre de Dios, a dos leguas del valle de Guana. En mayo de 1615, la Corona le concede una renta anual de 4.000 ducados, por dos vidas, en las encomiendas que estuvieran vacantes en Chile, y mientras no se le pudiera hacer efectiva la gracia, se le deberían pagar 1.500 ducados anuales.

Estando en España, fue nombrado corregidor de Arica, Perú; sin embargo, falleció en la ciudad de Panamá, Reino de Tierra Firme, en 1617, y fue sepultado de limosna en el Convento de San Francisco de esa ciudad.

Pedro contrajo matrimonio en La Serena, antes de 1573, con Elena, que era natural de esa ciudad, e hija legítima del conquistador Pedro de Cisternas y María de Tobar.

Hijos de Pedro y Elena:

·Pedro Cortés Monroy y Tobar (bautizado en La Serena, 22 de abril de 1594) casó en Madrid, España, con Teresa de Riveros y Aguirre. Con sucesión.

·Juan Cortés Monroy y Tobar casó con Isabel de Pliego y Damiana de Mundaca. Con sucesión.

·Gregorio Cortés Monroy y Tobar (n.h. 1595) casó con Isabel de Mendoza y Aguirre. Con sucesión.

·María Cortés Monroy y Tobar casó con Cap. Francisco Hernández Ortiz. Con sucesión.

·Mencía Cortés Monroy y Tobar casó con el Cap. Fernando de Alarcón. Tatarabuelos del primer duque de San Carlos.

·Juana Cortés Monroy y Tobar casó con Cap. Rodrigo de Rojas Carabantes.

·Elena Cortés Monroy y Tobar casó con Cap. Juan Fernández de Castilla.

30. Juan de Mendoza Landa Butrón y Pardo Parraguez [Juan de Mendoza Buitrón y Mujica(41)]

31. Ana de Aguirre y Matienzo

Juan nació en Concepción y se avecindó en La Serena, donde otorgó testamento el 27 de marzo de 1637 y murió el 4 de junio de ese mismo año(42).

Por su parte, Ana nació en La Serena y casó ahí, hacia 1603, con Juan. Con sucesión.

Hijos:

·Da. Mariana Leonor de Mendoza y Aguirre casó con Marcos de la Vega Cárdenas y Castillo (h. 1599-1664)(43).

·Da. Isabel de Mendoza y Aguirre casó con Dn. Gregorio Cortés y Tobar.

Cuarto nieto de:

36. Alvaro Gómez

37. Catalina Rodríguez

Vecinos de Jerez de los Caballeros, cerca de Badajoz, Extremadura, España.

38. Juan Gómez de Astudillo

39. Francisca Hernández

Vecinos de Talavera de la Reina, Toledo, España.

Hijos:

·Juan Álvarez de Astudillo (encomendero, vecino de la ciudad de Córdoba, 1604)

·Francisca de Astudillo casó con Vasco Hernández Godínez.

48. Diego de Rojas [capitán]

49. Da. Isabel de Pliego y Verdugo

Diego nació hacia 1522 en la villa de Madrid, parroquia de San Jinés, España. Llegó a la conquista del Perú con Vasco Núñez Vela, quien había sido nombrado virrey.

Estaba en Tierra Firme (Panamá), cuando arribó el mariscal Alonso de Alvarado, con quien siguió al Perú militando en la filas de Gonzalo Pizarro (ya sublevado). Acompañó a Pizarro a Quito. Regresó oculto al Perú, llegando hasta el Cuzco. Por este acto de rebeldía le fueron secuestrados todos sus bienes y fue desterrado perpetuamente a Chile, después de la batalla de Jaquijahuana que terminó con el citado Pizarro en 1548(44).

En ese mismo año pasó con el refuerzo traído por el capitán Francisco de Ulloa a Chile, donde tendría oportunidad de rehabilitarse con creces.

Asistió a la segunda fundación de La Serena, ordenada por Pedro de Valdivia a Francisco de Aguirre el 20 de junio de 1549 y que fue ejecutada el 26 de agosto de ese año. Firmó el acta de refundación en calidad de testigo.

Hizo la campaña de Arauco; en 1552 fue vecino fundador de Valdivia, donde fue procurador en 1554 y alcalde ordinario en 1555. Vecino fundador y encomendero de Osorno, ciudad que fundó el gobernador don García Hurtado de Mendoza, el 16 de marzo de 1558. En esta ciudad, Rojas fue regidor en 1560 y 1563. En este último año fue oficial real y administrador de indios, alcalde ordinario en 1577 y finalmente su corregidor y justicia mayor en 1587.

Se avecindó en Osorno, donde posiblemente falleció después de 1592.

Por su parte, doña Isabel era natural de España.

De acuerdo con Retamal Faverau, posiblemente Diego de Rojas fue hijo de Gaspar de Rojas y Juana de Rojas(45). Sería curioso pues en Costa Rica otro Gaspar de Rojas, mestizo, dejó abundante descendencia hasta el presente.

Hijos de Diego y doña Isabel:

·Dn. Rodrigo de Rojas (natural de Osorno) casó con Da. Catalina Ortiz de Carabantes.

·Da. Mariana de Rojas (natural de Osorno) casó con el Mtre. Cpo. Lorenzo Bernal del Mercado (natural de Cantalapiedra, España). Con sucesión.

·Da. Fabiana de Rojas (natural de Osorno) casó primero con el Cap. Juan Bravo de Villalba (hijo del Lic. Fernando Bravo de Villalba y Da. Leonor de Carabantes); segunda vez con Cap. Antonio de Galleguillos (hijo del Cap. Alonso de Galleguillos y Da. Cecilia de Villegas); con sucesión en ambos matrimonios. El Cap. Antonio de Galleguillos pereció con el gobernador Oñez de Loyola en Curalaba en 1598.

50. Gaspar de Robles Calderón [capitán]

51. Da. Catalina Ortiz de Carabantes

Gaspar fue natural de la villa de Priego, España, y llegó a Chile en 1549, con el Cap. Juan Jufré. Fue vecino fundador de Valdivia y luego de establecerse en Osorno, fue regidor en su cabildo(46).

Por su parte, doña Catalina fue natural de la Villanueva de La Serena, Extremadura, España.

52. Juan Gutiérrez de Mundaca

53. María González Caro

Sin más datos.

54. Pedro Fernández de Villarroeal

55. Da. Leonor Sotomayor del Castillo

Sin más datos.

56. Juan Borregas

57. María Cortés [María Mateos]

Juan nació en Alange o Zarza de Alange. María, muy posiblemente en Medellín, Extremadura, España, donde también nació Hernán Cortés, cuya abuela paterna se llamó igualmente María Cortés(47).

Juan, siendo viudo, y sus hijos Alonso, Pedro y María, pasaron a América en 1552.

De acuerdo con la declaración de testigos, los Borregas en Indias deformaron su apellido en Regas, “por parecerles que el suyo era demasiado corriente”(48).

Hijos de Juan y María:

·Alonso Borregas, o Cortés, (bautizado en Zarza, el 12 de agosto de 1528 o 1529), pasó a América.

·Pedro Cortés casó con Elena de Tobar.

·Juan (bautizado en Zarza, el 3 de enero de 1545)

·Juana (bautizada en Zarza, el 14 de julio de 1547)

·María Cortés casó en Lima, Perú, con Pedro Tenorio (nacido en León), h.l. Diego Tenorio, teniente de alguacil del Santo Oficio, y María Álvarez.

58. Pedro de Cisternas [Pedro Luis de Cisternes]

59. María de Tobar

Pedro nació en Planes, Valencia, España, en 1505. Se trasladó al Perú en 1535, donde asistió al socorro del Cuzco y a la expedición a los chiriguanos. Tras el fracaso de esta, se trasladó a Tarija y de allí a reunirse con Pedro de Valdivia, quien viajaba a Chile. Vecino fundador de Santiago de Chile y a mediados de 1544 de La Serena(49).

Fue encomendero del Huasco y alcalde de La Serena en 1547. Se salvó de morir a manos de los indios pues se encontraba en su encomienda cuando aquellos destruyeron a incendiaron la naciente ciudad de La Serena, donde mataron a sus 14 pobladores y sus familias.

Llegó justo la noche de la destrucción y huyó con un soldado que se había escondido en un horno. Luego de quedarse sin cabalgaduras, debieron escapar a Santiago, caminando en las noches y escondiéndose de día, hasta llegar al valle del Aconcagua, donde, luego de más de 300 km de penurias, hallaron otros españoles.

Cuando se volvió a fundar La Serena, el 26 de agosto de 1549, recibió un solar. Ahí fue alcalde en 1552, 1554, 1557 y 1578; regidor perpetuo, tesorero en 1558; contador de la Real Hacienda, 1552-1556 y encomendero del Cuyo, en 1561.

Todavía vivía en 1582 pero ya había muerto cuando su esposa testó en 1613.

Había casado en La Serena, antes de 1558, con María de Tobar, nacida en Escalona, España, quien llegó a Chile con su padre. María testó ante Juan Bautista Campos, en La Serena, el 2 de agosto de 1613, con codicilo el 4 de junio de 1614.

Hijos de Pedro y María(50):

·Pedro de Cisternas (n.h. 1557) casó en Santiago de Chile, 1587, con Ana de Miranda. Con sucesión.

·Juan de Cisternas, soltero con sucesión.

·Diego de Cisternas casó con Leonor de Cáceres. Sin sucesión.

·Ambrosio de Cisternas, vecino de Mendoza, 1597.

·Gaspar de Cisternas casó con Micaela de la Vega Sarmiento. Sin sucesión de matrimonio, pero con hijos naturales.

·Baltasr de Cisternas, soltero, con sucesión.

·Felipe de Cisternas, muerto en el alzamiento indígena de 1599; con sucesión.

·Elena de Cisternas casó con Pedro Cortés.

·Micaela de Cisternas casó con Martín de Elvira y con Pedro de Olivares Ricoyelmo.

·Lucía de Cisternas casó con Antonio Ruiz de Alarcón.

Pedro también fue padre de:

·Luis de Cisternas (nació en Perú), mestizo.

62. Hernando de Aguirre [lugarteniente de corregidor]

63. Da. Agustina de Matienzo

Nació en Talavera de la Reina en 1528. Arribó a Chile en 1552, donde fue lugarteniente de corregidor de La Serena, nombrado por su padre, el 6 de noviembre de 1552 y corregidor el 26 de junio del año siguiente. Representó a su padre ante el cabildo de Santiago, a la muerte de Pedro de Valdivia, con la finalidad de que se le entregara el gobierno de Chile, que había quedado vacante, 1555. También se desempeñó como teniente de gobernador de Tucumán, en nombre de su padre, en agosto de 1556(51).

Fue delegado del cabildo de Santiago, también representando a su padre en el concilio de Lima, 1573; corregidor de La Serena, 1578, cuando debió defender la ciudad del ataque del pirata Francis Drake, a quien desalojó de la bahía de la Herradura, en diciembre de ese año. Ante el corregidor Juan de Barahona, efectuó una información de servicios en La Serena, el 26 de octubre de 1579. Nuevamente fue corregidor en 1582 y 1599. Estaba vivo en 1607 pero ya se le cita como difunto en 1609.

Hernando y Agustina contrajeron matrimonio en La Plata, Charcas, 1567.

Doña Agustina nació en Valladolid, España, y se avecindó con su esposo en La Serena, Chile, donde otorgó testamento ante Juan Bautista Campos, el 26 de marzo de 1621; fue sepultada en la iglesia parroquial, donde estaba enterrado su suegro.

Hijos de Hernando y doña Agustina:

·Da. Inés de Aguirre y Matienzo (nació en Chuquisaca, 1568) casó en La Serena, con Cap. Francisco Riveros Figueroa (nació en Santiago de Chile, 1561). Con sucesión.

·Da. María de Aguirre y Matienzo (nació en La Serena) casó en La Serena con el Cap. Pedro Pastene y Seixas. Con sucesión.

·Da. Bernarda de Aguirre y Matienzo (nació en La Serena) casó con el Sarg. Mr. José Campofrío de Carvajal. Con sucesión.

·Da. Ana de Aguirre y Matienzo (nació en La Serena) casó hacia 1603 en esa ciudad con Juan de Mendoza Landa Buitrón.

·Da. Jacoba de Aguirre y Matienzo (nació en La Serena) casó con Juan de Loaiza. Sin sucesión.

·Constanza de Aguirre y Matienzo, monja.

Quinto nieto de:

98. Juan Ruiz de Pliego

99. Isabel de Palencia

Juan nació en Cuenca, Castilla La Nueva; fue conquistador de Chile y encomendero en Concepción (1552), regidor de Los Confines (Angol) en 1553 y 1554. Murió en la batalle de Marigüeñu, en febrero de 1554(52).

102. Cristóbal Ortiz [de Gaete]

103. Catalina de Carabantes y Morales

Cristóbal nació en Belalcázar, Córdoba, España. Ya estaba en Chile en 1555 y en 1564 era alcalde en la ciudad de Osorno(53).

Cristóbal Ortiz fue cuñado del conquistador Pedro de Valdivia.

104. Melchor Gutiérrez de Mundaca

105. Elvira Páez

Sin más datos.

106. Juan Hermoso Caro

107. Catalina Carrasco

Sin más datos.

112. Alonso Fernández

113. [se desconoce]

Nació en Zarza de Alange, cerca de Mérida, Badajoz, Extremadura, España.

114. Gonzalo Alonso Cortés [Gonzalo García]

115. María Cortés

Vecinos de Zarza de Alange, cerca de Mérida, Badajoz, Extremadura, España(54).

Hijos:

·María Cortés (o Mateos) casó con Juan Borregas.

·Juan Cortés casado con Catalina Mateos.

·Catalina Mateos (o Cortés) casada con Alonso González.

116. mosén Miguel de Cisternes

117. María Rotla

Señor de Catamaruch, uno de los cinco lugares de la varonía de Planes, feudo que pasó a los duques de Maqueda(55). De acuerdo con el expediente de Juan Cortés Monroy (1625), “el lugar de Catamaruch era todo de moriscos y agora está poblado de pobladores nuevos”.

Miguel era llamado por su viuda “magnífico mosén y en aquel tiempo llamaban mosén sólo a los caballeros”.

Era dueño de casas en la villa de Planes, donde nació, y de un molino y almacén de aceite.

Casó en Planes con María, quien testó en esa villa, ya viuda, el 17 de abril de 1509, ante Pedro Caldes, notario. Murió poco después y el testamento fue publicado el 18 de mayo siguiente.

Hijos:

·Martín, que fue a Italia.

·Pedro Luis, que fue a Chile.

118. Francisco de Cocolina de La Serna

119. Catalina Ruiz

Francisco fue hidalgo, nacido en Santovenia, Zamora, León, España, y ganó ejecutoria ante al Real Cancillería de Valladolid, en 1537, se radicó en La Serena(56).

Había casado en Escalona en 1530 con Catalina.

124. Francisco de Aguirre

125. María de Torres y Meneses

Francisco nació en Talavera de la Reina, Castilla, en 1508. Combatió en la batalla de Pavía. Llegó a América en 1536; al Perú en 1537; fue teniente de gobernador de Charcas (Bolivia) en 1539; a Chile, con Valdivia en 1540 y fue vecino fundador de Santiago en 1541, donde tuvo casas en la plaza de armas, esquina de las calles Merced y del Rey (actual Estado). Fue alcalde ordinario del primer cabildo de Santiago, el  7 de marzo de 1541 y en 1545 y 1549. También fue regidor (1542, 1544, 1546 y 1547), factor real (1541-1543); encomendero de Mapocho, Cachapoal y Copiapó en 1546. Teniente de gobernador de La Serena, nombrado en 1549, con orden de refundar la ciudad y otorgar encomiendas(57).

En mayo de 1553 se le amplió su jurisdicción hasta el Tucumán. Trató, a la muerte de Pedro de Valdivia, sucederlo en el gobierno de Chile, pero solo logró ser reconocido en La Serena y Tucumán.

García Hurtado de Mendoza lo apresó y envió a Lima, en 1557, donde fue procesado. Regresó a Chile con su mujer e hijos y se estableció en La Serena y en su casa fuerte de Copiapó, conocida como el castillo de Montalbán.

En 1563 fue de nuevo gobernador de Tucumán, ya separado del territorio de Chile; ahí fundó la ciudad de San Miguel.

En un motín fue hecho prisionero y remitido a Los Charcas en 1566 y luego a Lima, para ser procesado por la Inquisición en 1568. Luego fue confirmado gobernador de Tucumán, en febrero de 1567, puesto que asumió hasta 1569 y del que fue destituido por el virrey del Perú Francisco de Toledo, quien le designó sucesor en Cuzco, en octubre de 1571.

Nuevamente apresado y dirigido a La Plata, sufrió otro proceso de la Inquisición, en cuyas cárceles permaneció cinco años.

Una vez libre, se estableció de nuevo en La Serena, donde vivió sus últimos años. Desde allí escribe al Rey en agosto de 1580, pidiendo mercedes en remuneración de sus servicios, prestados en España en sumoceda y en Chile en los últimos 40 años, en cuya conquista y sustentación había servido a su costa y había gastado 300.000 pesos.

Tenía en ese momento muchas hijas y nietas que mantener y solo un hijo varón pues había perdido otros tres, un yerno y varios sobrinos en servicio del Rey, ante quien no podía comparecer por sus muchas necesidades y deudas. Murió poco después y fue sepultado en la iglesia parroquial de La Serena.

Francisco y María eran primos hermanos y habían contraído matrimonio en Talavera de la Reina.

Hijos de Francisco y María:

·Hernando de Aguirre casó con Agustina de Matienzo.

·Valeriano de Aguirre (nació en Talavera de la Reina; pasó a Chile en 1552; murió en 1565 en combate con los indios calchaquíes).

·Constanza de Meneses (nació en Talavera de la Reina; pasó a Chile en 1555 con su madre) casó con Gral. Juan Jufré.

·Isabel de Aguirre (nació en Talavera de la Reina)

 Otros hijos de Francisco (algunos afirman que tuvo más de 50 hijos):

·Marco Antonio de Aguirre

·Florián de Aguirre

·Diego de Aguirre

·Nicolás de Aguirre (muerto en la guerra contra los indios)

·Gracián de Aguirre (muerto en la guerra contra los indios)

·Pedro de Aguirre

 126. Juan Matienzo de Peralta [licenciado, relator, oidor y presidente]

127. Ana de Toro y Carrión

Juan nació en Valladolid y fue relator ahí de la real cancillería, oidor y presidente de la Real Audiencia de Charcas y, luego, de Lima; escribió la obra Gobierno del Perú y fue colaborador del virrey Toledo en sus Ordenanzas(58).

Sexto nieto de:

202. Francisco Ortiz

203. Leonor González de Gaete

Francisco nació hacia 1480, fue hijodalgo y vivió en Zalamea de La Serena, España(59).

Hijos:

·Diego Ortiz Nieto de Gaete (n. Zalamea, h. 1510), pasó a Chile en 1549 y fue encomendero de Osorno, casó en Chile con Leonor de Estrada Cervantes.

·Marina Ortiz de Gaete (n. Zalamea, h. 1509; murió en 1553) casó con Pedro de Valdivia, conquistador de Chile en 1540.

·Catalina Ortiz de Gaete (n. Belalcázar, testó en Santiago de Chile, 1589) casó con Lorenzo Suárez de Figueroa (n. Belalcázar).

·Cristóbal Ortiz [de Gaete] casó con Catalina de Carabantes y Morales.

 224. Juan Fernández Ovejero

Vecino de Zarza de Alange, cerca de Mérida, Badajoz, Extremadura(60).

Era llamado así “porque tenía muchas ovejas y de ahí pudo ser llamar a su nieto Juan Borregas”.

 Hijos:

·Alonso Fernández

·Cristóbal Fernández, padre, a su vez, de Cristóbal, Juan y Marcos Fernández y de Ana Gémez.

232. Luis de Cisternes

233. Violante Sánchez de Llagaría

Violante testó ante el escribano Bartolomé Codina, el 2 de marzo de 1478(61).

248. Hernando de la Rúa

249. Constanza de Meneses

Hernando nació en Talavera de la Reina, donde fue contador del la Real Hacienda y criado del conde Pedro de Zúñiga; se presentó como testigo del Dr. Fernando Suárez de Toledo, quien pretendía ingresar a la Cofradía de Nuestra Señora del Prado, el 15 de agosto de 1538(62).

Hernando casó primera vez con Francisca de Ladrada y segunda con Constanza de Meneses, quien era dueña de tierras en Casar, a una legua de Talavera. El apellido Aguirre provenía de doña Constanza, como hija de Rodrigo de Aguirre y nieta de Perucho de Aguirre.

250. Hernando de Torres

251. Isabel de Ortega

Vecinos de Talavera de la Reina, Castilla, España(63).

Sétimo nieto de:

404. Diego Ortiz

Nació en Llerena, Extremadura, España, hacia 1450(64).

464. Ferrer de Cisternes

465. Saurina Marti

Sin más información.

466. mosén Miguel Sánchez de Llagaría

467. Juana Rotla

Miguel fue nombrado caballero por sentencia del general gobernador de Navarra, Lorin de Xuquer, el 1º de diciembre de 1368(65).

498. García de la Rúa

499. Leonor Ramírez

Vecinos de Talavera de la Reina, Castilla, España(66).

500. Rodrigo de Aguirre

501. Isabel de Meneses Cornejo

Rodrigo fue jurado por los hijosdalgo de Talavera de la Reina, Castilla, España, de donde fueron vecinos(67).

Octavo nieto de:

928. Vidal de Cisternes

929. Catalina Comiges

En 1373, Vidal firmó actuaciones como caballero. En 1374 era gobernador y regidor del Mero Imperio de Alcoy, justicia civil y criminal. Fue batle y regidor por la reina Leonor de Sicilia, mujer del rey Pedro IV (del Punyalet o el Ceremonioso), señora de Alcoy y Cocentaina. Vidal testó el 23 de setiembre de 1404, ante Pascual Margarit(68).

930. mosén Pedro Marti

Pedro Marti fue señor de Alcoleya(69).

932. Martín Sánchez de Llagaría

933. Gonzala di Sena

Gonzala era hermana del cardenal Pedro Serra, arzobispo de Catani.

964. Hernán García de la Rúa

965. Mencía García del Rincón

1000. Perucho de Aguirre

Alcalde de Talavera de la Reina, España(70).

Noveno nieto de:

1856. Ferrer de Cisternes

1857. Bartholomena Rolf

El 4 de junio de 1290, su padre le donó la mitad de la alquería de Cisternes. En escritura del 4 de mayo de 1294, sus padres le hicieron donación de la mitad de la alquería de Catot, al casar con Bartholomena. Fue gobernador y regidor del Mero Imperio de la villa de Alcoy, por 1330. En otra escritura de mayo de 1340, se le menciona como batle y regidor de Mer Imperio por los condes de Terranova, señores de Alcoy(71).

Décimo nieto de:

3712. Guillén de Cisternes

Nació cerca de 1240; algunos afirman que provenía de la casa, castillo y solar de su apellido en Francia. Fue conquistador de Valencia en las huestes de don Jaime de Aragón. Señor del lugar y alquería de Cisternes y de Catot, en el condado de Cocentaina(72).

3714. Juan Rolf

Anexo

Misceláneas [aunque no se pudo vincular al tronco principal, es evidente que pertenecían a las familias citadas en este trabajo]

Álvarez de Tobar Godoy (La Serena)

Juan Álvarez de Tobar [ignoro si fue el mismo que casó con Da. Angela de Allende, pero es muy posible] tuvo una hija con Elena Godoy.

Hijos:

•Ana Álvarez de Tobar (natural de La Serena) casó en La Serena, el 17 de octubre de 1679(73), con Antonio Marín (natural de La Serena), hijo natural del Cap. Juan Domínguez Marín [“y madre no conocida”].

Álvarez de Tobar Díaz de Sandoval (La Serena)

Dionisio Álvarez de Tobar casó en La Serena, Chile, el 4 de julio de 1678(74), con Juana Díaz de Sandoval, hija natural de Juan Díaz de Sandoval y María de Morales.

Álvarez de Tobar Baras Bernal (La Serena)

Cap. Diego Álvarez de Tobar casó con Da. Francisca Baras Vernal.

Hija:

•Da. María Rosa Álvarez de Tobar, casó en La Serena, Chile, el 20 de enero de 1692(75), con el Cap. José Pizarro del Pozo.

Cap. Dn. Agustín de Rojas [ignoro si fue el mismo maestre de campo Agustín de Rojas, tal vez] tuvo un hijo natural con Francisca Marloquina [sic].

Hijo:

•Jacinto de Rojas (natural de La Serena) casó en esa ciudad, el 7 de febrero de 1701(76), con María Molina (natural de La Serena), hija legítima de Agustín de Molina y Margarita Díaz.

Notas:

(1) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Bautizos de La Serena, 1687-1725, f. 315, s.a.

(2) En los documentos consultados invariablemente se consigna el apellido con esta ortografía, que parece ser su forma etimológica.

(3) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106337. Libro de Bautizos de La Serena, 1687-1725, f. 51. La niña había nacido 9 meses antes.

(4) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106337. Libro de Bautizos de La Serena, 1687-1725, f. 66 vuelto.

(5) Se dice que ella había dado poder a su hermano don Diego [sic], suponemos aquí que fue Diego de Rojas.

(6) Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 46.

(7) Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 236.

(8) Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 692.

(9) Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 762 y siguientes.

(10) Tibón, Gutierre. Diccionario etimológico comparado de los apellidos españoles, hispanoamericanos y filipinos. Fondo de Cultura Económica. México. 1995. Pág. 14.

(11) Tibón, Gutierre. Diccionario etimológico comparado de los apellidos españoles, hispanoamericanos y filipinos. Fondo de Cultura Económica. México. 1995. Pág. 237.

(12) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363. Libro de Defunciones de La Serena 1734-1786, f. 59. General don Pedro Álvarez, hijo legítimo del general don Juan Álvarez de Tobar y doña Angela de Allende Caro de Mundaca, viudo de Ana de Rojas y Cortés, de 71 años, recibió los santos sacramentos y dio poder para testar a su hijo don Bernardino Álvarez, ante el teniente de corregidor y tres testigos del partido y valle donde murió. Entierro mayor. Cura: Dn. Juan Antonio de Herrera Dávila.

(13) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363. Libro de Defunciones de La Serena 1734-1786, f. 3v, s.a. Da. Ana de Rojas, señora principal, entierro mayor, dio poder a su hermano don Diego. [No dice que sea casada ni la esposa de Dn. Pedro Álvarez, pero podría ser].

(14)  Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 18 v., s.a. Se dice que Juan Álvarez de Tobar es hijo legítimo de Bernabé Álvarez de Tobar y doña [espacio en blanco]. Padrinos: Cap. Martín de Olaverriaga y Da. Damiana Navarro. Testigos: Cap. Bartolomé Navarro y Juan Díaz de Sandoval.

(15) En el documento parece que dice Aliende.

(16) La información se tomó de Barrios Barth, Juan. “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”. En: Revista de Estudios Históricos Nº3, del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, años 1952-53, págs. 135-240

(17) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 34. Dn. José de Soria, natural de la Ciudad de los Reyes (no se anotó su filiación), con Da. María Rosa, natural de La Serena, hija legítima de Juan Álvarez de Tobar y Angela de Allende, naturales de esta ciudad. Padrinos: Sarg. Mar. Dn. Lucas [eso parece] Arquero Ortiz y Da. Angela de Allende, testigos: Dn. Fabián de Heysaga y Martín de Irribarren..

(18) Los datos de esta familias fueron tomados de Barrios Barth, Juan. “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”. En: Revista de Estudios Históricos Nº3, del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, años 1952-53, págs. 135-240.

(19) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 4. Se dice que se desposaron. Se anotan los mismos datos que en la velación [véase nota siguiente]. Aquí Ana recibe el tratamiento de doña. testigos: Maestre de campo don Agustín de Rojas, capitán Bartolomé Navarro y capitán Juan de Mundaca.

(20) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 5 v., s.a. Se anota que se trata de la velación. Se dice que el general don Diego de Rojas fue natural de la ciudad de Osorno y que doña Damiana Mundaca, su legítima mujer, lo fue de “esta ciudad” (La Serena). Padrinos: Cap. Dn. Juan Bravo de Morales y Da. María de Riberos, su legítima mujer. Ana Cortés no recibe el tratamiento de doña. Testigos: General Rodrigo de Molina Parragres [eso parece], el maestro de campo don Fernando de Aguirre y el capitán don Fernando de Aguirre [de seguro hijo del anterior]. Cura: Rodrigo de Navia.

(21) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 47. Al margen, españoles. Cap. José de Sarricueta [sic], natural de la villa de Chalar, hijo legítimo del Cap. Juan de Sarriqueta [sic] y Da. Catalina de Alsate, naturales de dicha villa; con Da. Isabel de Rojas, natural de La Serena, hija legítima del depositario don Juan de Rojas y doña Ana Cortés. Los casó el 24 de octubre.

(22) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 37 v., s.a. Padrinos: Cap. Francisco de Urigoitía [sic] y Da. María de Rojas, su mujer. Testigos: Maestre de campo don Diego de Rojas y don Francisco Cortés.

(23)  Los datos de esta familias fueron tomados de Barrios Barth, Juan. “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”. En: Revista de Estudios Históricos Nº3, del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, años 1952-53, págs. 135-240.

(24) La información de esta familia se tomó de Barrios Barth, Juan. “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”. En: Revista de Estudios Históricos Nº3, del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, años 1952-53, págs. 135-240.

(25) Barrios Barth, Juan. “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”. En: Revista de Estudios Históricos Nº3, del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, años 1952-53, págs. 135-240.

(26) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 15, s.a. Padrinos: Maestre de Campo Dn. Diego de Rojas Carabantes y Da. María Niño de Zepeda, todos naturales de esta ciudad. Testigos: Maestro de Campo Juan Bravo de Morales, el sargento mayor Diego Godoy y el capitán don Antonio Galleguillos. Cura: Dn. Rodrigo de Navia.

(27) Otro hijo del Cap. Gregorio Cortés y Monroy y Da. Isabel de Mendoza, naturales de La Serena, fue: Dn. Pedro Cortés de Monroy casó en La Serena, el 20 de diciembre de 1668, con Da. Catalina de Godoy, hija legítima el Sarg. Mr. Diego de Godoy Carrillo y Da. Francisca Galleguillos, naturales de esta ciudad. Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 14v., s.a. Padrinos: Dn. Antonio Galleguillos y Da. Catalina de Rivera, naturales de esta ciudad. Testigos: Maestro de campo don Fernando de Aguirre y el maestro de campo Juan Bravo de Morales. Cura: Rodrigo de Navia.

(28) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 13, s.a. A ella se le consigna como “mujer que fue de don Pedro de Olibares”, hija legítima del general don Diego de Rojas Carabantes y doña Mariana de Mundaca, naturales de esta ciudad. Padrinos: Dn. Francisco de Olivares y Da. María de Olivares y Rojas [esta posiblemente hija del difunto Olivares y la contrayente]. Testigos: Maestro de campo don Fernando de Aguirre, el capitán don Fernando de Aguirre [sic] y Juan Gil de Freite [sic]. Cura: Rodrigo de Navia.

(29) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 18 v., s.a. Se dice que Da. Juana de Rojas es hija natural del general don Diego de Rojas y “madre no conocida”. Padrinos: Dn. Diego de Morales y Da. Juan de Morales, naturales de esta ciudad. Cura: Dn. Rodrigo de Navia.

(30) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 304-313.

(31) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 15, s.a. Padrinos: Maestre de Campo Dn. Diego de Rojas Carabantes y Da. María Niño de Zepeda, todos naturales de esta ciudad. Testigos: Maestro de Campo Juan Bravo de Morales, el sargento mayor Diego Godoy y el capitán don Antonio Galleguillos. Cura: Dn. Rodrigo de Navia.

(32) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 14v., s.a. Padrinos: Dn. Antonio Galleguillos y Da. Catalina de Rivera, naturales de esta ciudad. Testigos: Maestro de campo don Fernando de Aguirre y el maestro de campo Juan Bravo de Morales. Cura: Rodrigo de Navia.

(33) Los datos de esta familia fueron tomados de Barrios Barth, Juan. “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”. En: Revista de Estudios Históricos Nº3, del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, años 1952-53, pág. 203.

(34) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1565-1700. El conjunto final. Ediciones de la Universidad Católica de Chile. 2003. págs. 49-51.

(35)¿Será un error o hubo dos Juan Alvarez de Astudillo: tío y sobrino? Así está citado en el trabajo reseñado. Véase cita anterior.

(36) La información se tomó de Barrios Barth, Juan. “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”. En: Revista de Estudios Históricos Nº3, del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, años 1952-53, págs. 135-240.

(37) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 36 v., s.a. El 21 de julio de 1690 se anota que por constancia consta que Dn. Agustín de Rojas Cortés había sido casado y velado con Da. Magdalena Codosero [sic], en el colegio de esta ciudad, el 15 de setiembre de 1680, “según constancia”.

(38) Con doña Magadalena tuvo a:

•Da. Teresa de Rojas contrajo primeras nupcias en La Serena, Chile, el 1° de marzo de 1685, con el Cap. Melchor de Freytes, hijo natural del Cap. Francisco de Freytes [sic] y “madre no conocida”; segundas nupcias en la misma ciudad, el 26 de octubre de 1700, con el Cap. Dn. Manuel de Barros (natural de la ciudad de Sevilla, España), hijo legítimo de Dn. Antonio de Barros y Da. Catalina Telles de Guzmán. (Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 31, s.a. Padrino: Gen. Dn. Jerónimo Pasteme y Aguirre. Testigos: Miguel de Lasso y Cristóbal de Silva. Pbro.: Dr. Morales. Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 47. Se dice que Da. Teresa de Rojas es viuda del Sarg. Mr. Melchor de Freitis [sic] e hija natural de Dn. Agustín de Rojas y Da. Madalena Codoseros [sic]. Padrinos: General Fernando de Aguirre Hurtado de Mendoza y Da. María Irasabal.)

(39) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1565-1700. El conjunto final. Ediciones de la Universidad Católica de Chile. 2003. págs. 49-51.

(40) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 304-313.

(41) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 575

(42) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 127-135.

(43) Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1565-1700. El conjunto final. Ediciones de la Universidad Católica de Chile. 2003. pág. 58.

(44)  La información de esta familia se tomó de Barrios Barth, Juan. “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”. En: Revista de Estudios Históricos Nº3, del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, años 1952-53, págs. 135-240

(45) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 174.

(46) La información de esta familia se tomó de Barrios Barth, Juan. “El conquistador Diego de Rojas y su descendencia”. En: Revista de Estudios Históricos Nº3, del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, años 1952-53, págs. 135-240.

(47) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 304-313.

(48) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 304-313.

(49) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 88-95.

(50) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 88-95.

(51) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 134.

(52) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 175.

(53) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 762.

(54) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 304-313.

(55) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 88-95.

(56) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 88-95.

(57) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 133.

(58) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 134.

(59) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 762.

(60) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 304-313.

(61) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 88-95.

(62) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 134.

(63) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 133.

(64) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 762.

(65) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 88-95.

(66) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 133.

(67) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 134.

(68) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 88-95.

(69) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 88-95.

(70) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Pág. 133.

(71) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 88-95.

(72) La información de esta familia se tomó de Retamal Favereau, Julio et al. Familias fundadoras de Chile 1540-1600. Editorial Zig Zag. Santiago de Chile. 1993. Págs. 88-95.

(73) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 23 v, s.a. Padrinos: Sarg. Mr. Dn. Gaspar Marín y Da. Inés de Riveros, su legítima mujer. Pbro.: Bernardino Álvarez de Tobar.

(74) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 21, s.a. No se da la filiación de Dionsio. Padrinos: Cap. Baltasar Díaz y Sandoval y Ana Díaz de Sandoval. Testigos: Alf. Pedro Juárez y Diego Álvarez de Tobar. Casó a los dichos el padre Bernardino Álvarez de Tobar.

(75) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 37. Padrinos: Maestro de campo don Antonio Zepeda y Da. Josefa de Aguirre, su mujer.

(76) Archivo Mormón, Salt Lake City, Rollo N°1106363, ítem 1. Libro de Matrimonios de La Serena 1658-1701, f. 48. Consignados al margen como españoles. Padrinos: Lorenzo Mundaca y Nicolasa Pizarro.


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