La Nación Digital. Columna Raíces

Edición 12

El mundo y los bienes de una familia de la elite

  • Los Alvarado Vera en Costa Rica

    Mauricio Meléndez Obando

    Introducción

    El presente trabajo fue la investigación final del curso Español Colonial de Costa Rica, de la maestría en lingüística de la Universidad de Costa Rica, en el segundo semestre de 1999 y debido a sus resultados interesantes, he decidido compartirlo con los lectores de La Nación Digital.

    En el conjunto de los estudios del léxico colonial sobresalen los que ha realizado Miguel Angel Quesada, quien ha sido pionero en este campo con El español colonial de Costa Rica (EUCR 1990) y Diccionario histórico del español de Costa Rica (EUNED 1995).

    Siguiendo la línea de este tipo de estudios, con el presente trabajo se pretende dar una contribución al conocimiento del léxico del español colonial en Costa Rica para el periodo comprendido entre 1636 y 1710, mediante el análisis de las cartas dotales y mortuales de la familia Alvarado Vera.

    Para ello se consultaron las cartas dotales de Juana de Vera esposa de Gil de Alvarado (1636), María de Alvarado (1660) y Sebastiana de Alvarado (1665); la mortual de Gil de Alvarado (1670), la carta dotal de Catalina de Vidamartel esposa de Pedro de Alvarado (1673) y las mortuales de Gertrudis de Alvarado (1693), Juana de Salazar viuda de García de Alvarado (1694), de Rafaela de Alvarado (1695), de José de Alvarado (1696), de Pablo José de Alvarado (1700), de Pedro de Alvarado (1708) y de Antonio Alvarado (1710).

    Se escogió una sola familia de la elite, descendiente de conquistadores y encomenderos españoles y criollos, más tarde activos comerciantes y funcionarios públicos y militares, pues conocer quiénes fueron los dueños de los bienes descritos, quiénes lo compraron y usaron nos dará una aproximación más cotidiana y familiar del mundo de estos antepasados de los costarricenses.

    Este acercamiento a la cotidianidad de este poderoso grupo, en el que aparece una Costa Rica muy diferente de la que siempre se nos ha dibujado, nos da una clara visión de la vida de los miembros de una familia criolla que tenía en su vivienda las comodidades básicas de cualquier grupo económico poderoso.

    La Costa Rica de "hermaniticos" desaparece ante las descripciones de lujosas vestimentas, preciosas joyas y abundante platería, muebles, haciendas de campo con grandes hatos ganaderos, camas aparentemente muy confortables por lo menos eso se deduce de las descripciones y una dinámica actividad comercial entre Costa Rica, Nicaragua y Panamá. Actividad comercial que, como en el caso de don Pedro de Alvarado, había generado una cuenta por cobrar que superaba los 3.000 pesos.

    Para la presente investigación se revisaron, aparte de la bibliogafía reseñada al final, los siguientes diccionarios: Diccionario de autoridades (cinco tomos, 1727-1738), Diccionario de voces americanas (de 1760), Diccionario etimológico de la lengua castellana (1882), Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (1914), Diccionario enciclopédico hispano-americano. (23 tomos, 1888-1898), Diccionario de Costarriqueñismos (1921), Diccionario histórico del español de Costa Rica (1995), Nuevo diccionario de costarriqueñismos y Diccionario de costarriqueñismos (1998).

    No se determinó quiénes produjeron los textos ni su procedencia geográfica por lo que se hablará de un léxico del español de Costa Rica con esta observación.

    Se incluyeron todos los bienes descritos en los documentos analizados, aunque estos pudieran parecer vigentes pues podían presentar cambios semánticos, como de hecho muchos los tuvieron. Así, se compararon los significados a través del tiempo.

    Queda pendiente escoger una muestra de mortuales y cartas dotales, para el mismo periodo, pertenecientes a otros estratos o castas de la sociedad colonial costarricense, que permitirá realizar comparaciones entre los distintos grupos socioeconómicos.

    Asimismo, queda pendiente un estudio de los precios presentes tanto en las cartas dotales como en los avalúos de las mortuales, que permitirá realizar análisis económicos.

    También debe considerarse que la mayoría de los términos que se recogen en este trabajo son sustantivos, lo cual es lógico si tomamos en cuenta que se trata de los bienes presentes en mortuales, testamentos y cartas dotales.

    Finalmente, una advertencia por mis lectores conocida, no todos los Alvarado serán descendientes de esta familia, pues la familia Alvarado Vera y sus descendientes fueron propietarios de gran cantidad de esclavos (como se verá más adelante), quienes dieron origen a otro gran número de familias con este apellido.

    Asimismo, aparecen gran cantidad de Alvarados de origen mestizo, cuyos antepasados españoles o indígenas desconocemos.

    Para ambos casos, mulatos y mestizos, no sería del todo errado suponer que pudieran tener algún parentesco con la familia española criolla. Sin embargo, la única forma de confirmar algo así es investigando el árbol genealógico de la familia en cuestión.

    La familia Alvarado

    La familia Alvarado desempeñó un papel fundamental en la conquista y colonización españolas de México y Guatemala, principalmente en las figuras de Pedro de Alvarado y su hermano Jorge de Alvarado.


    Pedro de Alvarado, uno de los conquistadores más conocidos en América Latina, fue compañero de Hernán Cortés.

    Pedro y Jorge de Alvarado gozaron de diversos privilegios reales, algunos de los cuales mantuvieron sus descendientes, hoy presentes en todas las esferas sociales de México y Centroamérica y posiblemente otros países y regiones latinoamericanos. Ambos casaron por primera vez con una india principal y luego con españolas.

    En el caso costarricense, Gil de Alvarado, primer miembro de esta familia que se asentó en Cartago, era bisnieto del conquistador Jorge de Alvarado y provenía de una numerosa familia.

    El padre de Gil, el Cap. Jorge de Alvarado Villafañe, había desempañado el cargo de gobernador de Comayagua, en Honduras, como lo hizo después su hijo Juan.

    En Cartago, adonde arribó Gil hacia 1629, fungió como corregidor de Pacaca y más tarde de Turrialba, ambos, pueblos indígenas.

    Más tarde, en 1636, contrajo matrimonio con Dña Juana de Vera, hija y nieta de encomenderos y conquistadores de las provincias de Costa Rica y Nicaragua.

    La familia Ramiro Corajo

    Por su parte, baste decir que Da. Juana de Vera era hija del Sarg. Mr. García Ramiro Corajo y Da. Juana de Vera Sotomayor, ambos hijos de conquistadores, encomenderos y funcionarios de la Corona.

    Los Ramiro Corajo provenían de una familia de Trujillo, Extremadura, España, y los Méndez de Sotomayor, de la que descendía Da. Juana era también de familia española, pero de Córdoba.

    Para una mayor información sobre esta familia se puede ver "Luis Méndez de Sotomayor y su descendencia" en: Revista del Archivo Nacional N∫ LXI, 1997.

    Genealogías

    A continuación presentaremos las genealogías básicas de la familia Alvarado Benavides y Alvarado Vera, de Guatemala y Costa Rica, respectivamente.


    Temas de esta edición:
    Familia Alvarado Benavides (Guatemala)
    Familia Alvarado Vera (Cartago)
    Algunas de las facetas de la historia familiar de los Alvarado
    El léxico: El mundo y los bienes familiares
    A modo de conclusión
    Citas usadas en esta edición
    Fuentes

    Glosario
    Familias estudiadas
    Ediciones anteriores



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