Mauricio Meléndez Obando Esta reseña es apenas una parte de un estudio genealógico sobre esta familia que estoy preparando para su posterior publicación.
En este apellido se dio un cambio lingüístico pues la /k/ original de Cristán pasó a /t/. Se dio una dentalización de la /k/. Entonces, pasó de /kristan/ a /tristan/.
En cuanto a la grafía, en el siglo XVIII, es consignado casi siempre como "Cristan", algunas veces como "Christan" y unas pocas veces como "Tristan". Asimismo, en el caso de las mujeres, como fue ocasional en ese siglo, se le da género al apellido y escriben "Cristana" o "Christana". La primera vez que aparece con "t" es en un bautizo de 1781.
En la primera parte del siglo XIX, alternan las grafías "Tristan" y "Cristan" y ya en la segunda mitad se consolidó Tristán, forma que llegó hasta nuestros días.
Muchas veces, el uso de un apellido por parte de una familia entraña características interesantes como en el caso de los Tristán.
En la sociedad colonial, el padre y la madre debían velar por que sus hijos recibieran una buena educación para que su conducta fuera la adecuada, principalmente el de las mujeres..
Cuando el padre faltaba, generalmente la familia enfrentaba severos problemas socioeconómicos por la ausencia del que debía ser el principal proveedor y protector del núcleo familiar.
En este caso, una mujer sola y sin hijos varones mayores se veía sumamente desprotegida, al tener que buscar el sustento de su progenie.
Francisca Petronila Valverde, casó en Cartago (antigua capital colonial) en 1756, con Francisco José Cristán, sin embargo, en 1768 ya estaba viuda, con tres hijos. Francisco José era natural de la ciudad de Cartagena de Indias (en Colombia) e hijo de Diego Cristán y Feliciana de los Ríos.
Con Cristán tuvo tres hijas: Dominga Estéfana, Teresa y Rita. De esta última Francisca Petronila dice que la tuvo después de viuda, pero no queda claro si fue hija póstuma o si fue hija natural pues en una confirma de 1782 se le cita como hija legítima del Tristán, pero en su matrimonio con Tomás Arburola no se menciona su filiación. En todo caso hay que revisar su testamento, de 1768, para ver si hace alguna otra aclaración al respecto.
Rita fue madre de -por lo menos- tres hijas naturales, una de las cuales, a su vez, fue madre de otra hija natural, quien, también, fue madre de un hijo habido fuera de matrimonio.
Por su parte, del matrimonio que contrajo en Cartago en 1795 con Tomás Arburola, negro que había sido esclavo y al momento era viudo, tuvo una hija llamada Antonia Rafaela Arburola, quien tuvo descendencia.
Por el expediente matrimonial de José Fidel Tristán (nació en 1843), bisnieto de Rita, nos enteramos de que su apellido paterno debió ser Ramírez. Casó en San José con Da. Praxedes Fernández Acuña, hermana del educador Mauro Fernández Acuña.
Esta secuencia de madres con hijos naturales muestra una vez más que muchos de nuestros antepasados tienen un origen incierto por el lado paterno.
Familia Tristán
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