Cocina fría
Lilliana Mora, Editora

Procedente de Le Cordon Bleu, la escuela de cocina más célebre del mundo, llega a sus manos una muestra de platos modernos y originales para preparar en casa.

Le Cordon Bleu comparte así los secretos de su arte culinario y sus platos más destacados, en los seis fascículos de Recetarios que La Nación le lleva a usted a partir de hoy.

Gracias a un convenio que se firmó en el 2000 entre la Universidad Interamericana y Le Cordon Bleu, podemos reproducir para ustedes las recetas de tan destacada escuela francesa.

Le Cordon Bleu se encarga de la formación culinaria en la carrera de Administracion de Empresas Hoteleras de la Universidad Interamericana. Cualquier tipo de formación en ese campo está aprobado por Le Cordon Bleu. Una delegación de esta escuela viene cada cuatro meses a Costa Rica para dar un curso básico e intermedio destinado a estudiantes y a otras personas interesadas.

En esta colección, usted encontrará recetas refinadas, pero a la vez fáciles de seguir. Además de las recetas, fotografías, consejos y sugerencias, nuestros lectores –ustedes– se beneficiarán de los conocimientos de Le Cordon Bleu, cuya fama proviene de su dedicación a la alta cocina.

Le Cordon Bleu se fundó en París en 1895 y muy pronto se convirtió en la institución culinaria –dirigida tanto a profesionales como a particulares– más famosa del mundo. Posee escuelas en París, Londres, Tokio, Sydney (Australia) y varias ciudades de los Estados Unidos.

La cocina fría ofrece un gran número de posibilidades para deleitar el gusto de quienes prefieren una opción de comida siempre al estilo francés, pero más liviana, nutritiva y baja en calorías. La nueva tendencia de la cocina francesa se orienta a incluir un mayor número de platos fríos en el menú.

Dentro de las deliciosas opciones de este tipo de cocina, se encuentran las entradas y los platos fuertes, que pueden estar conformados por ensaladas, sopas, cremas frías a base de pepino, o el gazpacho, que se utiliza mucho en la cocina española.

También podemos encontrar los fiambres, en los que se incluyen los famosos quesos franceses, así como diferentes tipos de jamones: crudo, de pollo, de pavo y de diversas carnes.

La cocina fría francesa resalta el papel de los vegetales: frutas, verduras, leguminosas, así como la alcachofa, los espárragos, la papa, el tomate, los diferentes tipos de lechuga (como la morada o la frisé), la cebolla, el cebollín, las lentejas, las aceitunas, el hinojo... Todos ellos se convierten así en una maravillosa opción de plato fuerte para las personas vegetarianas.

El aceite de oliva, las vinagretas, las salsas frías y el balsámico (vinagre hecho de vino) representan los ingredientes secretos que dan el gran sabor a la cocina fría.

Lo exótico también es parte del encanto de este tipo de arte culinario, la combinación de lo dulce con salado o de las frutas con el vinagre. ¿Qué le parece, por ejemplo, aventurarse a preparar una deliciosa vinagreta de papaya o de mango para aderezar una fresca y nutritiva ensalada de verduras?

¡Bienvenidos a este pequeño recorrido! Les aseguramos que lo van a disfrutar mucho.


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