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Playa Cahuita, Limón

El mar y las costas

Las costas

La importancia del litoral costarricense es evidente, aunque sólo sea considerando su extensión total, que constituye casi el 65 %, del perímetro territorial.

De la comparación entre los litorales pacífico y caribeño surgen notables diferencias en extensión, configuración y, también, el ambiente climático predominante en cada uno de ellos, que redunda, lógicamente, en el tipo y el nivel de aprovechamiento. El litoral pacífico es mucho más largo (1.016 km), mientras que el del Caribe sólo tiene 212 km, debido a su trazado más rectilíneo. La costa occidental es accidentada, formando golfos, bahías, cabos y penínsulas, con zonas acantiladas y rocosas; en cambio, la oriental es baja, anegadiza y con barras litorales que encierran lagunas. La costa del Pacífico es más activa en lo que se refiere al comercio y la industria turística; está también más poblada que la del Caribe, en la que se pueden recorrer kilómetros y kilómetros sin hallar ni siquiera un caserío.

Temas relacionados:
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  • Soberanía marítima
  • EL borde pacífico. Dentro de la variada configuración de sus costas, este litoral se puede dividir en varios sectores, que presentan características peculiares.

    - En la península de Santa Elena, el relieve, de origen muy antiguo, ha provocado salientes y entrantes en sentido transversal, es decir, perpendicular a la línea de costa. Esta formación también es la causante del litoral acantilado y rocoso. En esta península se encuentra el cabo Santa Elena, punto extremo occidental de Costa Rica.

    - El golfo de Papagayo separa la península de Santa Elena de la península de Nicoya, amplia porción de tierra de forma rectangular, que se interna en el Pacifico. Las estribaciones transversales del relieve peninsular son las responsables de los cabos y las puntas que jalonan

    sus costas, entre las que destacan punta Mala, punta Zapotal, cabo Velas, punta Guiones, punta Coyote y cabo Blanco; por la misma razón abundan los acantilados y los afloramientos rocosos. No faltan las bahías: al norte, bahía Culebra, bahía Brasilito, bahía Tamarindo y, al sur, bahía Ballena.

    - El golfo de Nicoya y el golfo Dulce muestran una gran similitud en sus formas, las penínsulas que los encierran, la disposición que tienen respecto a las coordenadas geográficas (noroeste-sureste) y la evidente relación que guardan con el relieve adyacente, como son las depresiones o los valles intermontanos invadidos por el mar. Al abrigo de estos golfos, los litorales reciben importantes depósitos de limo fluvial y albergan manglares y salinas.

    En el golfo de Nicoya, se hallan varias islas, entre las que destacan la de chira, de 52 kmz de superficie, importante por ser la de mayor extensión en Costa Rica, y la de San Lucas, conocida por su atractivo turístico y por la colonia penal que funciona en ella.

    - Saliendo del golfo Dulce, la costa vuelve a avanzar sobre el mar en el sector de Herradura, entre boca Barranca y punta judas. Las estribaciones montañosas forman promontorios rocosos (puntas Caldera, Leona, Conejo, Guapinol), que separan bahías como a de Herradura y playas como playa Hermosa.

    - A continuación, la costa se retrae formando una amplia abertura, que se convierte más adelante en la bahía de Coronado. En esta zona, las playas ocupan varios kilómetros de costa (Palma, Savegre, Matapalo, Hermosa), que sólo se ven interrumpidos por las puntas Quepos, Dominical y Uvita. El río Grande de Térraba desemboca en la bahía de Coronado, formando un extenso delta, con islas, caños y bancos de arena, que está cubierto de exuberantes manglares.

    - El último sector se halla representado por las penínsulas de Osa y de Burica (compartida con Panamá), de forma y disposición parecidas a la de Nicoya, pero más pequeñas. En el borde externo de la península de Osa, hay una serie de playas (Ganado, Llorona, Corcovado, Madrigal, Carate, Piro), separadas por promontorios rocosos (puntas Violín, San José, San Pedrillo, Llorona, Salsipuedes y cabo Matapalo). En cambio, la punta Burica presenta formas escarpadas.

    A unos 30 km al oeste de la península de Osa, se encuentra la isla del Caño, de 3 k m2 de superficie; entre una espesa vegetación, se halla enclavado un cementerio indígena, junto a unas esferas de piedra pulida de distinto diámetro y origen desconocido.

    El borde caribeño. Desde punta Castilla, en la desembocadura del río San Juan, hasta la boca del río Sixaola se extiende la rectilínea costa del Caribe.

    Los ríos que llegan de la llanura a la costa con una pendiente casi imperceptible y aportando grandes cantidades de materiales que arrastran con las crecidas, unido a mareas poco pronunciadas y a la falta de corrientes litorales, pro

    pician el depósito de toneladas de sedimentos y restos de vegetación, que van rellenando las áreas costeras. El resultado es la formación de barras, albuferas y caños litorales, verdadero avance progresivo de la línea de costa, mediante el cual la tierra va ganando espacio al mar.

    A1 mismo tiempo, las lluvias abundantes y el calor tropical contribuyen a que la fachada caribeña sea anegadiza, sofocante e insalubre y a que haya estado largo tiempo prácticamente despoblada. La necesidad de una salida hacia el este llevó a la construcción de Puerto Limón, aprovechando el único promontorio importante de la línea de costa: punta Blanca, que forma una pequeña bahía encerrada por arrecifes. La avanzada de Puerto Limón y su vinculación por ferrocarril y carretera muchos años después han llevado cierta activación al litoral caribeño, aunque ésta se limita a las áreas aledañas al puerto.

    De Puerto Limón hacia el norte, el litoral se halla casi desierto, sólo algún caserío de tanto en tanto. Los únicos accidentes destacables son las desembocaduras de los ríos Colorado, Tortuguero, Parismina, Pacuare y Matina. Paralelo a la costa, corre un canal, construido en 1969, que une por vía fluvial Puerto Limón con los ríos Colorado y San Juan. Este canal, llamado del Tortuguero, ha propiciado el desarrollo de la región.

    De Puerto Limón hacia el sur, la costa cambia por la aparición de promontorios -puntas Cahuita, Uva y Mona- y arrecifes coralinos.


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