A solo 72 horas de que se abran las urnas, el candidato socialcristiano Miguel Angel Rodríguez cerrará hoy su campaña con una ventaja de 10,9 puntos porcentuales sobre el liberacionista José Miguel Corrales.
Rodríguez se levantará este jueves -último día habilitado para hacer propaganda electoral- con el pie derecho, pues alcanzó el 36 por ciento de las intenciones de voto en la última encuesta de la firma Unimer.
Dicho sondeo, realizado por encargo de La Nación entre el 20 y 26 de enero pasados, también reveló que Corrales acumuló el respaldo del 25,1 por ciento de los 2.414 entrevistados, el doble de los consultados normalmente en una encuesta.
Así lo señalan los resultados de la pregunta "Si las elecciones fueran este domingo, ¿por quién votaría?".
En relación con esta interrogante, el 17,6 por ciento dijo que no votará, el 12,9 por ciento respondió que apoyará a partidos distintos a Liberación Nacional o la Unidad Social Cristiana, el 7,2 por ciento aún no se ha decidido y el 1,4 por ciento no respondió.
Resultados muy similares arrojó una "simulación de votación" realizada como parte de este sondeo.
A cada persona se le pidió llenar en secreto una papeleta presidencial de muestra -muy similar a la que se va a usar el 1º de febrero- y que después la depositara en una urna que portaban los entrevistadores.
Del total de la muestra el 37,1 por ciento "votó" por Rodríguez, el 25,5 por ciento por Corrales, el 14 por ciento por otros aspirantes y el 21,5 por ciento devolvió en blanco la papeleta, tras advertir que no van a votar.
Resultado final
Unimer, dirigida por los doctores Haydée Mendiola y Carlos Paniagua, introdujo una segunda variante en su estudio, con el fin de elaborar una estimación más aproximada sobre los eventuales resultados de las elecciones.
Dicho ejercicio obligó primero a calcular el posible abstencionismo que habrá este domingo.
Para ello se sumó el 17,6 por ciento de ticos que dijeron, en la entrevista, que no van a votar y el porcentaje de indecisos que, a la hora de enfrentarse a las papeletas de muestra, no sufragaron (4 por ciento).
El producto de esta operación arrojó un abstencionismo del 21,6 por ciento. La segunda etapa fue determinar cómo actuarían las personas que sí tienen intención de voto (el 78,8 por ciento).
Con base en el margen de error de la encuesta -dos puntos porcentuales para arriba o abajo de cada dato- y a los 2.045.980 ticos que integran el Padrón Electoral se estimó que irán a sufragar entre 1.644.563 y 1.562.944.
De este grupo, un mínimo de 695.744 personas (43,4 por ciento del total que sí vota) y un máximo de 777.362 (48,5 por ciento) apoyarían al aspirante del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).
En la otra acera, el candidato del Partido Liberación Nacional (PLN) contaría con el respaldo de no menos de 472.732 ciudadanos (29,5 por ciento del total que votaría), pero tampoco más de 554.350 (34,6 por ciento de ese mismo grupo).
Aunque una encuesta no pretende predecir resultados, sino medir el estado de opinión existente cuando se realiza, el anterior procedimiento arroja los datos que se podrían acercar más al probable desenlace electoral.
Tales registros concuerdan con la percepción mayoritaria que tienen los ticos sobre el eventual triunfo de Rodríguez en las votaciones. El 74 por ciento de los entrevistados apunta que él será el ganador.
En cambio, solo el 12 por ciento opina lo mismo sobre Corrales y un 13 por ciento dijo que no sabe o no responde.
Aguas de pantano
Este jueves cae el telón de la campaña -a partir de mañana no hay propaganda, encuestas ni plazas públicas- pero también se apagan las últimas ilusiones de los partidos por romper la apatía.
Ante la pregunta: ¿qué tan seguro está de votar en las próximas elecciones?, el 58,5 por ciento de la muestra (5 puntos porcentuales más que en un sondeo realizado a inicios de enero) afirmó estar seguro.
Entretanto, el 16,9 por ciento adelantó que no acudirá a los centros de votación y el 24,3 por ciento respondió que aún tiene dudas. Estos dos grupos suman, en conjunto, el 41,2 por ciento de la muestra.
Dicho segmento es 5,1 puntos porcentuales menor que el observado a principios de este año, pero está aún lejos de niveles tolerables y parecen sugerir que no han sido muy eficaces los gastos millonarios que han hecho los partidos en propaganda.
Rodríguez y Corrales no han logrado escapar del desencanto popular. De hecho, la última encuesta de Unimer confirma que ninguno ha logrado salir de las aguas pantanosas del estancamiento.
Las intenciones de voto a favor del candidato socialcristiano, por ejemplo, crecieron en apenas 0,7 puntos porcentuales con respecto a un sondeo anterior realizado a inicios de enero.
El apoyo hacia el aspirante liberacionista, por su parte, subió solo en 0,1 puntos porcentuales.
Por el contrario, la intención de voto hacia los partidos minoritarios ha crecido. De hecho, las personas que dijeron respaldar a una tercera opción subieron del 10,8 por ciento al 12,9 por ciento entre las dos encuestas.
Vladimir de La Cruz, aspirante presidencial de Fuerza Democrática, encabeza este grupo de movimientos alternativos con el 3,2 por ciento, seguido por Wálter Muñoz, de Integración Nacional, con un 1,9 por ciento.
Muy cerca se ubican Sherman Thomas, de Renovación Costarricense (1,8 por ciento), y Alvaro González, del Demócrata (1,3 por ciento). El resto de los candidatos minoritarios obtiene valores inferiores al uno por ciento.
Metodología
Empresa: Unimer.
Dirección: Haydée Mendiola y Carlos Paniagua.
Muestra: 2.414 costarricenses (divididos a la mitad entre hombres y mujeres) de todo el país.
¿Quiénes son?
Por zona geográfica, el 51,2 por ciento de los entrevistados residen en la zona urbana y el 48,8 por ciento en la zona rural. Por edad, el grupo mayoritario es el de 18 a 29 años (35,4 por ciento) seguido por el segmento de 30 a 39 años (25,9 por ciento), el de 50 y más años (21,5 por ciento) y el de 40 a 49 años (17,2 por ciento).
Trabajo de campo
La encuesta fue aplicada por 40 entrevistadores, divididos en cuatro grupos, entre el 20 de enero y el 26 de enero pasados.
Margen de error: El tamaño de la muestra -que dobla en número a las personas que han sido consultadas por Unimer en anteriores sondeos- permite trabajar con un nivel de confianza de 95 por ciento y un error máximo de 2 puntos porcentuales.