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Labor de la Asamblea Legislativa 

Un tercio opina que la Asamblea está realizando buena labor

 En general, un 33.4% es de este parecer, en tanto que un 25.2% opina que la labor del congreso es regular. Sólo un 13.1% considera que la Asamblea Legislativa no está funcionando bien, en tanto que un 26.8% se abstiene de responder en estos momentos. Véase Gráfico 12.

 

 

            Las mujeres opinan en mayor proporción que el trabajo realizado por la actual Asamblea Legislativa hasta ahora es bueno. Asimismo, una proporción significativamente mayor de ellas se abstiene de responder a la pregunta. Por su parte, las personas de nivel socioeconómico medio-medio se confiesan más positivas en su valoración del trabajo de los congresistas hasta el momento.

            Esta valoración es más favorable que la que obtuvo la Asamblea Legislativa en los últimos 3 años, cuando en promedio, el 28.1% de los entrevistados opinaba que su labor era “regular”  y 35.3% que era “mala” o “muy mala”. También es ligeramente más favorable que la que obtuvo en mayo de 1998 (a pocos días de haber asumido funciones el nuevo congreso). En esa oportunidad, 28.3% consideraba que la labor era “buena o muy buena” (hoy es 34.9%), 38.5% que era “regular” (hoy es 25.2%) y 27.7% que es “mala” o “muy mala” (estas respuestas representan tan solo el 13.1% en esta última medición).

            Esta Asamblea Legislativa funciona igual o mejor que la anterior

 

            El 30% de los entrevistados considera que los actuales legisladores están realizando una labor mejor que los anteriores diputados y un 31% indica que su labor es igual a la de los congresistas anteriores. Para el 22.6%, aún es muy temprano para decir qué tan bien o mal se están desempeñando aquellos. Un 11.4% adicional se abstuvo de responder, y sólo el 5.3% opina que la labor del Poder Legislativo es peor ahora que antes de mayo del 2002. Véase Gráfico 13.

 

 

            Una mayor proporción de mujeres confesó no saber si el desempeño de la Asamblea Legislativa en la actualidad es mejor o peor que en el pasado. Lo mismo sucede con los residentes en el Resto del País Rural y con las personas que tienen nivel educativo de primaria completa o incompleta.

            Las personas de 40 años y más consideran en mayor proporción que aún es muy temprano para decir si el trabajo de los diputados se ha superado, algo que también comparten las personas con nivel educativo universitario. Los habitantes del resto del Valle Central, tanto urbano como rural, sostienen en mayor proporción que el desempeño de los congresistas actuales es peor que el de sus predecesores.

            Por su parte, las personas con nivel educativo de secundaria, al igual que los habitantes del Área Metropolitana y que las personas más jóvenes (18 a 24 años) indican que este desempeño es igual al anterior.

            No se observan, sin embargo, diferencias significativas entre grupos en cuanto a los que piensan que el trabajo en la Asamblea Legislativa ha mejorado. Véase Cuadro 9.

  Una Asamblea con varias fracciones facilita la aprobación de buenas leyes

             A los entrevistados se les preguntó si en su opinión la presencia de cuatro fracciones legislativas fuertes o importantes dificulta o facilita la aprobación de buenas leyes para el país. Poco más de la mitad de los entrevistados (51%) considera que esta situación facilita la aprobación de buenas leyes, producto de una discusión más transparente de los proyectos de ley. Por su parte, el 29.6% piensa lo opuesto. Para el 3.7% esta situación no tiene ningún efecto en la calidad de las leyes aprobadas, en tanto que un 15.7% se abstiene de responder. Véase Gráfico 14.

 

           

            De nuevo en esta oportunidad, se observan diferencias significativas entre grupos. Por ejemplo, las mujeres, las personas de 25 a 29 y de 40 a 49 años de edad, las residentes en el Resto del País Rural y quienes votaron por otros partidos políticos distintos a los que obtuvieron las tres votaciones más altas en febrero del 2002, son quienes en mayor medida se abstienen de responder esta pregunta.

            Por su parte, los hombres, los residentes en las zonas urbanas del país, los estudiantes con nivel educativo de secundaria o más  y quienes votaron por Rolando Araya en febrero anterior, son quienes en mayor medida piensan que la presencia de varias fracciones fuertes en la Asamblea va en detrimento de la aprobación de buenas leyes.

            Una opinión contraria sostienen en mayor proporción quienes votaron por Ottón Solís o por Abel Pacheco en febrero pasado y las personas sin estudios.

 Casi la mitad no opina acerca de la fracción legislativa que realiza la mejor labor

             Un 48.6% se abstuvo de nombrar una fracción legislativa como la mejor hasta el momento. Para el 16.5% ninguna fracción se ha destacado hasta el momento. El 13.3% se inclina por la fracción legislativa del Partido Unidad Socialcristiana, y el 12.3% apoya a la bancada del Partido Acción Ciudadana. Los diputados del Partido Liberación Nacional fueron señalados como la mejor fracción legislativa solamente por el 4.2% de los entrevistados. Véase Gráfico 15.

 

 

            Los hombres y las personas de nivel medio-alto y alto son los más severos a la hora de calificar a las fracciones, pues en mayor proporción señalan que “ninguna fracción” está realizando una labor destacable. Las personas de este nivel socioeconómico simpatizan en mayor proporción con el trabajo realizado por el Partido Acción Ciudadana.

            Las mujeres y las personas de nivel socioeconómico medio-bajo y bajo en mayor proporción se abstienen de responder esta pregunta.

 

 

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