Invictos en casa

La Tricolor arrasó a sus rivales en 1953


Campeón invicto en seis juegos, fue el equipo más anotador, con 19 goles, y el menos batido, con dos. Esos atestados depararon a Costa Rica -en marzo de 1953- su cuarto título centroamericano y del Caribe de futbol, con lo cual reconquistó la corona perdida dos años antes en Panamá.

Y lo obtuvo con la exhibición de un futbol vistoso, casi perfecto, de rapidez, juego raso y pases cortos, con exquisita técnica y contundencia ofensiva, en un estilo que le imprimió el entrenador brasileño Otto Pedro Bumbel, según la descripción de los diarios de la época: La Nación, La República, Diario de Costa Rica, La Hora y La Prensa Libre.

La escuadra que conformó el suramericano llenó la vista de los aficionados que colmaron en cada jornada los graderíos del Estadio Nacional, que en esa ocasión inauguró su iluminación artificial con un gran juego entre Guatemala y Antillas Holandesas (concluyó 1 a 1, el 9 de marzo de ese año).

Los porteros escogidos, Carlos Alvarado, Rodolfo Cholo Sanabria y Hernán Alvarado, encabezaron la lista de 22 jugadores. Estuvieron, además, Heriberto Eric Molina, Isaac Taso Jiménez, Mario Catato Cordero, Carlos Francisco Quico Chacón e Isidro Williams, zagueros; Elías Valenciano, Edgar Negro Esquivel, Wedell Jiménez, Edgar Quesada y Jorge Curro Roldán, medios; Rodolfo Herrera, Miguel Angel Chumpi Zeledón, CarlosChino Láscarez, Edgar Cholo Murillo, Fernando Solano, Ramón Luis Mon Rodríguez, Alvaro Murillo, Alexis Goñi y Luciano Chano Campos, delanteros.

La conquista del trofeo se vislumbró desde el arranque, cuando Costa Rica goleó en forma sucesiva a El Salvador (5 a 1), Panamá (3 a 0) y Honduras (4 a 1). Tuvo dificultades para superar 1 a 0 al "fornido, obstinado y rudo" equipo de Antillas Holandesas, pero manifestó su poderío frente al luchador conjunto de Nicaragua, al que venció fácilmente, 3 a 0.

La Selección redondeó su buena campaña con un 3 a 0 en el partido decisivo ante Guatemala, duelo en el que sobresalió la agilidad de Carlos Alvarado, el señorío de Catato Cordero, la categoría de Elías Valenciano y la ambición anotadora de Rodolfo Herrera, autor de dos espectaculares goles.

Costa Rica logró así, con un fútbol emparentado con la calidad y el espectáculo, superar a todos los rivales y sumar la inalcanzable puntuación de 12 unidades.


[Pie de foto: El equipo patrio que goleó 3 a 0 a Guatemala y obtuvo el cetro regional de 1953. Arriba, de izquierda a derecha: C. Alvarado, Molina, Herrera, Murillo, Goñi y Williams. Abajo: Valenciano, Cordero, Jiménez, Láscarez y Solano.]


[Anterior] [Siguiente] [Portada Suplemento] [Portada La Nación Digital]