LN PROA

Costa Rica, Domingo 31 de enero de 2010

/PROA

Perfil

Otto Guevara

  Empezó su carrera como un destacado y radical político de derecha. Ahora, en pos del poder y de las mayorías, varió su discurso y contradice bases de su pensamiento original.

Esteban Oviedo | eoviedo@nacion.com

Otto Guevara aborrecía el uso de la deuda política para financiar campañas electorales y era partidario de eliminar la cotización obligatoria a la CCSS. Incluso, afirmó que quitaría de la Constitución Política la parte que dice que la educación es gratuita y obligatoria porque la consideraba una farsa. Pero el Otto Guevara que se presenta hoy en las elecciones nacionales del 2010 tiene un discurso diferente.

Convertido en el candidato de un partido con posibilidades de forzar a una segunda ronda electoral y ocupar la silla presidencial, este Guevara contradice importantes bases del pensamiento que lo impulsó durante sus primeros años de carrera política, al grado de que su agrupación ahora planea cobrar al Estado unos ¢5.000 millones en financiamiento electoral por esta campaña.

El exdiputado, de 49 años, hoy habla de “mano dura” contra el narcotráfico, mientras que en sus orígenes el Movimiento Libertario calificaba de inútil la guerra contra las drogas y apoyaba la legalización de los estupefacientes. De hecho, consideraba al narcotráfico un delito sin víctimas.

Guevara también habla de fortalecer la CCSS, de repartir computadoras a los alumnos, e incluye la frase “una Costa Rica más solidaria” en su discurso electoral. Sin embargo, fue fundador de un partido que pretendía sacar al Estado de la beneficencia.

Abogado y empresario en sectores como el turismo y la minería, Otto Claudio Guevara Guth se negó a hablar con este medio para la elaboración de este perfil sobre su carrera, aunque se le solicitaron entrevistas desde el 4 de enero y canceló una programada para el 15 de enero.

Hace nueve años, por cierto, afirmó: “La apertura con la prensa es una forma de contacto con el pueblo al que debe servirle y también es una manera de rendir, permanentemente, cuentas”.

En otros puntos de su discurso actual, el candidato libertario sí mantiene coherencia con los orígenes de su pensamiento político. Tal es el caso de la reducción de impuestos y de la propuesta para facilitar la tenencia legal de armas.

La universidad fue el despertar de un joven tímido

Según su hermano menor, Otto Guevara fue un joven tímido e introvertido durante su etapa escolar y colegial. “Era lo que hoy día se conoce como un nerdo ”, explicó el también exdiputado Peter Guevara, quien contó que Otto no tuvo novias en esa época, era muy intelectual e integraba un grupo de alumnos que practicaban el ajedrez.

El candidato libertario cursó la primaria y la secundaria en el colegio Humboldt. Su padre matriculó allí a los cuatro hermanos debido a la ascendencia alemana que tenían por parte del abuelo materno. Además, les puso nombres de origen germánico: Otto, Mariechen, Annemarie y Peter.

Los Guevara crecieron en el puro centro de San José, en barrio Amón. Otto Guevara vivió en una casa ubicada en avenida 7 entre calles 3 y 5, con sus padres, el doctor Claudio Guevara Barahona y su madre Mariechen Guth Castro.

La intelectualidad no alejó a Otto del deporte. Según su hermano Peter, él practicaba el atletismo y “mejengueaba” mucho. Más tarde, en la universidad, fue un destacado jugador de balonmano.

El ciclo educativo de Otto transcurría en la ciudad, pero en vacaciones, la familia se trasladaba a Puntarenas, donde hasta la fecha tienen el negocio Cabinas San Isidro.

“Era otra vida muy relacionada con el mar”, dijo Peter Guevara. En Puntarenas, pescaban, remaban en neumáticos, tomaban el tren a Caldera y caminaban por la línea del ferrocarril. “A Otto también lo ponían a trabajar”, agregó el hermano, quien sostuvo que debía raspar hielo para la venta de copos.

Luego de terminar el colegio, la personalidad de Guevara lució nuevos bríos cuando entró a la carrera de Derecho en la Universidad de Costa Rica (UCR), a principios de la década de 1980. Empezó a transformarse en el orador convincente que es hoy y la figura de su padre fue determinante en este cambio.

“Mi padre logró que hiciera un viaje a Estados Unidos, a la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans. Esa experiencia le abrió los ojos”, dijo Peter.

La carrera política de su papá también influyó, pues don Claudio Guevara Barahona se postuló para obtener una diputación por Puntarenas durante el período 1982-1986 y la obtuvo.

Según relataron amigos cercanos de Otto en esa década, los también abogados Renzo Céspedes y Roberto Arguedas, la familia Guevara trabajó fuerte por la candidatura.

Don Claudio fue electo por el Partido Unidad Social Cristiana, de oposición en aquel entonces ante el gobierno liberacionista de Luis Alberto Monge Álvarez. Como dato curioso, en ese período también fue diputado Guillermo Malavassi Vargas, padre del hoy compañero político de Otto y también exlegislador libertario, Federico Malavassi Calvo.

Al tanto de la actividad política de su padre, el universitario Otto Guevara empezó a convertirse en un joven activo en la Facultad de Derecho.

“Participó en un grupo llamado Decálogo, que trabajaba vinculado a los deberes del estudiante de Derecho. Otto empezó a desarrollarse y a adquirir un mayor protagonismo en actividades vinculadas a aspectos más políticos”, comentó su amigo Renzo Céspedes, quien hoy está con el Partido Acción Ciudadana (PAC). “Ese grupo fue la génesis que lo hizo interesarse de una manera más directa por temas de interés nacional”, añadió.

En la Facultad de Derecho, Otto fundó un partido llamado Demos, del cual fue candidato para presidir la Asociación de Estudiantes de la facultad. Sin embargo, perdió la presidencia frente a Jaime Ordóñez en 1981.

En tesis de graduación, pidió eliminar empresas estatales

Al terminar su carrera en Derecho, Guevara Guth empezó a trazar un claro pensamiento liberal. De ello quedó constancia en su tesis de graduación de licenciatura, que hoy está guardada en la biblioteca Federico Tinoco de la Universidad de Costa Rica (UCR). El documento, de 1985, se llama “El control de las empresas públicas en Costa Rica”.

La tesis es una fuerte crítica al Estado empresario desarrollado en los gobiernos de Figueres, Oduber, Carazo y Monge, así como a la falta de controles sobre las corporaciones públicas que se desarrollaron en esa época.

Guevara abrió la tesis con una cita de Oscar Wilde, citada por un editorial del periódico La Nación en agosto de 1984. Esta decía: “Los políticos saben resistir cualquier cosa, menos las tentaciones”.

La tesis, dedicada a sus padres, afirma categóricamente que las empresas estatales y su mala administración constituyen una carga financiera imposible de llevar para un país como el nuestro.

“Parece que no existen controles sobre estas empresas, lo que ha permitido a nuestros políticos utilizar los fondos que manejan dichas empresas como se les ha antojado”, escribió Otto a sus 24 años.

Era la época de empresas estatales como Codesa, Cempasa, Cemvasa, Alunasa, Fertica, Sansa y Transmesa. La tesis planteaba la necesidad de introducir controles en el manejo de esas compañías para evitar abusos en su administración. Todas esas empresas salieron de las manos del Estado.

“No pretendemos que se nos considere partidarios de que el Estado no deba desprenderse de sus empresas. Al contrario, somos de la idea de que el Estado debe deshacerse cuanto antes de sus empresas ya que ha demostrado ser un pésimo administrador”, dice una parte del texto.

Para reafirmar su criterio, Guevara incluso citó al padre de quien hoy es su principal competidora electoral. Se trata de Rafael Ángel Chinchilla, entonces contralor general de la República y papá de Laura Chinchilla, candidata presidencial del PLN.

“Cree el señor contralor que el Estado es un pésimo administrador, ya que no tiene suficiente capacidad para administrar ni ejecutar”, apuntó Guevara. Pero eso no salvó a excontralor de la crítica de Guevara, pues en otra parte del texto añadió: “Es necesario que la Contraloría General de la República cambie de actitud frente a las empresas públicas. La Contraloría no puede seguir doblegándose ante estas empresas que, como Codesa y sus subsidiarias, siguen haciendo lo que se les antoja”.

El libertario se refería a la necesidad de fiscalizar a las compañías públicas.

La tesis de Guevara fue evaluada y aprobada por Gonzalo Fajardo Salas, Jorge Guardia Quirós, Juan José Sobrado Chaves, Maruja Chacón Pacheco y Enrique Rojas Franco. “Constituye un aporte de indudable valor”, escribió Guardia en sus anotaciones al avalar el trabajo.

Al terminar la licenciatura, Otto obtuvo una beca de la estadounidense Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) para estudiar en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, donde sacó una maestría en Derecho con énfasis en Resolución de Conflictos, en 1987.

Impulsó fallido relleno sanitario en Santa Ana

Al regresar de Estados Unidos, el libertario fundó con su amigo de juventud estudiantil, Roberto Arguedas (exviceministro de Transportes en el Gobierno de Abel Pacheco), el primero de tres bufetes que ha creado en su carrera profesional. Se llamó Grupo Jurídico Especializado.

A esta oficina se unieron luego abogados como Karla González (exministra de Transportes), Tomás Nassar y el cuñado de Guevara, Jorge Ross. Este bufete aún existe.

“Era una persona muy emprendedora y un excelente profesional”, recordó Arguedas.

A mediados de la década de 1990, Guevara abandonó este centro de abogados y fundó el bufete Guevara Guth y Asociados. Luego, en 1996, creó un nuevo bufete llamado Consorcio Estratégico Legal, en el que desarrolló su actividad profesional antes de ser diputado en 1998. En su carrera, tuvo numerosos clientes como EBI de Costa Rica y la Cámara de Turismo de Puntarenas.

Entre 1996 y 1997, también fue el abogado de una empresa llamada EDM que quiso construir un relleno sanitario en Pozos de Santa Ana, con capital norteamericano.

Ese proyecto produjo disputas entre los vecinos la comunidad, pues algunos apoyaban el relleno y otros no. La situación llegó al punto de que hubo manifestaciones frente a la Municipalidad de Santa Ana, la cual debía decidir si le otorgaba el permiso de operación a la compañía.

Finalmente, el relleno no fue construido porque el concejo municipal le rechazó la patente.

Guevara dijo en ese momento que la empresa demandaría al Estado porque ya había invertido más de ¢1.000 millones en el proyecto y había obtenido autorizaciones de otras instituciones públicas. Sin embargo, la acusación no fue presentada.

Sala II suspendió a Guevara tres meses por dato falso

En 1997, la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia castigó a Otto Guevara con una inhabilitación de tres meses en el ejercicio del notariado.

Los magistrados le impusieron la sanción porque, en 1996, realizó una escritura en la que dio fe de que los empresarios Luis Fernando y Juan Diego Chanto Carvajal eran apoderados de las empresas Tajos Hermanos Ramírez Crex Po y Concre-tico, respectivamente, aunque ellos habían renunciado a esos puestos desde 1994.

La escritura fue realizada para fundamentar una denuncia penal presentada contra el antiguo Bicsa por una supuesta retención indebida de libros contables y legales de dichas empresas.

La Sala estimó que la acción de Guevara causó “un grave daño a la fe pública notarial”. El hoy candidato apeló, pero los magistrados mantuvieron la sanción en firme.

Otto fue denunciado por Jorge Sánchez Méndez, entonces representante de Bicsa.

En otro juicio que le interpuso una firma llamada Constructora Alemana, Guevara más bien obtuvo el veredicto favorable de los jueces.

Ese caso obedeció a una insatisfacción por parte de esa empresa en un contrato suscrito con una firma de Guevara, llamada Caña Fístula Ostional. Esta última fue contratada para ejecutar parte de un desarrollo urbanístico en Guanacaste.

Entró a la política bajo el alero del PUSC y de Rodríguez

Durante la década de los 90, Otto tuvo sus primeros acercamientos con la política bajo el alero del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y de las primeras candidaturas del expresidente Miguel Ángel Rodríguez Echeverría.

En esa época, Guevara además integraba la Asociación Nacional de Fomento Económico (ANFE), organización de pensamiento liberal de la que también formó parte Rodríguez Echeverría.

Incluso, en una de las campañas electorales de Rodríguez, Otto ocupó un puesto en la secretaría de Formación y Capacitación, recordó Peter Guevara.

Sin embargo, según su hermano, Guevara se desilusionó al ver que los diputados del PUSC ratificaron el monopolio de la distribución de combustible en manos de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), aunque algunos de los líderes del partido escribían propuestas distintas.

Al terminar el Gobierno de Rafael Ángel Calderón Fournier, en 1994, “su frustración ideológica lo hace dejar el lado de los que se quejan. Para hacer algo, se mete con la idea loca de formar un partido ideológico”, continuó Peter Guevara.

Esa idea de impulsar una agrupación política de corte liberal empezó a discutirse en círculos cercanos a la ANFE, afirmó el exdiputado Federico Malavassi, quien fue presidente de esa organización.

“Se hablaba de qué era lo conveniente, si fundar un partido o permear los demás. Otto era muy partidario de un nuevo partido”, dijo Malavassi.

En esas discusiones participaron personas como Mariano Monge, Thelmo Vargas, Rigoberto Stewart, Cecilia Valverde y Rafael Eduardo Montealegre, continuó el exlegislador.

El grupo publicó un anuncio en un periódico para invitar a discutir el tema y así empezaron las conversaciones formales. Apareció entonces Raúl Costales, un costarricense de origen cubano, muy entusiasta, que traía ideas del Libertarian Party de los Estados Unidos.

En 1994, en el restaurante Antojitos de San Pedro, el grupo decidió fundar el Movimiento Libertario y acordaron usar el término Libertario, en lugar de liberal, porque consideraron que esa última palabra estaba muy “prostituida”.

La constitución del partido se hizo en el protocolo de Cristian Villegas Corona, exasistente y excompañero de bufete de Guevara, y excompañero también del equipo de balonmano.

Raúl Costales, Rigoberto Stewart y, en menor medida, Otto Guevara, procedieron a escribir el manifiesto del Movimiento Libertario, denominado “Pensamiento y Propuestas”.

El principio básico del partido, redactado en 1995, era que “cada ser humano es dueño de sí mismo y, por tanto, debe tener la libertad de disponer de su cuerpo, su mente y sus bienes honestamente adquiridos de la forma que prefiera”, por lo que nadie puede obligar a otros a actuar de determinada manera aunque crean que es por el bien de ellos mismos.

Ese principio condena la intervención del gobierno sobre los derechos básicos. La ideología del partido se asentó, entonces, en la creencia de que el Estado no puede violar la libertad de los individuos. Por eso, el documento consideraba violatoria cualquier imposición estatal hacia el ciudadano como los monopolios o, incluso, los impuestos.

Para ellos, la única función del Estado era la seguridad ciudadana y la administración de justicia. En adelante, lo demás sobraba.

El manifiesto del Movimiento Libertario considera que los impuestos son un robo legalizado, cuestiona la obligatoriedad de cotizar para la CCSS e, incluso, afirma que el Estado debe abandonar los programas de beneficencia bajo la convicción de que, al ocurrir esto, “aflorará la compasión y solidaridad de la mayoría de los individuos”.

“Lo que planteábamos era decir la verdad y hacer todo lo que se dice”, comentó Malavassi.

Con estos fundamentos, el partido se organizó para sus primeras elecciones nacionales en 1998.

“Otto era el líder carismático, el que entroniza el discurso. Puso ideas, trabajo, dinero, clientes y familiares a trabajar. Costales aportó trabajo en paleta y un conocimiento muy cimentado de la ideología”, continuó el exdiputado Malavassi.

En esa primera contienda, Malavassi fue el candidato a la presidencia y Guevara ocupó el primer lugar en la papeleta a diputados por San José. En febrero de 1998, Otto ganó la curul.

Libertario fue un fuerte diputado de oposición

Un mediodía del 2001, la sesión de la mañana acababa de terminar en la Asamblea Legislativa. En las horas previas, los congresistas, principalmente del PUSC y del PLN, habían intentado aprobar una ley para condonar deudas bancarias al gremio de los productores agrícolas.

Sin embargo, el proyecto no avanzaba por la oposición de un diputado y, cansados de sus mociones, los mayoritarios presentaron un texto sustitutivo mientras la barra estaba llena de productores y sus carteles. En vista de ello, el libertario Otto Guevara retiró sus mociones.

Entonces, dos representantes gremiales entraron al salón de sesiones donde aún estaba Guevara y le dijeron que querían agradecerle el que hubiese retirado las mociones.

De elegante apariencia, Guevara les dijo: “Quedemos claros en algo, yo retiré las mociones porque ya hay un texto sustitutivo”. Acto seguido, el diputado de 41 años subió la voz y las gesticulaciones para agregarles: “¡Pero seguiré oponiéndome porque esta ley es una mierda, es una mierda!”, al tiempo que golpeaba un papel.

Corría la administración socialcristiana de Rodríguez Echeverría.

Ese día, el diputado Otto Claudio Guevara Guth actuó fiel a los principios que motivaron el nacimiento de su partido, el Movimiento Libertario, en 1994, pues uno de esos fundamentos era que la ciudadanía en general no debía pagar por servicios que no recibe o que son beneficio de otros. De ese hecho fue testigo el redactor de este artículo.

Ese Otto Guevara fue el mismo que, en una manifestación en favor de los taxistas piratas en la Plaza de la Democracia, tomó el micrófono y cantó la canción Libre de Nino Bravo, al tiempo que gritaba “¡soy libre!”. Es el mismo que tuvo un programa de televisión llamado La Hora de la Libertad.

Para Federico Malavassi, en ese período Guevara ejerció una diputación “impecable” desde el punto de vista ideológico del partido.

Por ejemplo, se opuso a los planes tributarios del Gobierno de Miguel Ángel Rodríguez y a la creación de la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz), una entidad de productores que hoy controla las importaciones de arroz en lugar de permitir que el mercado las maneje.

En numerosas ocasiones, se opuso en solitario ante proyectos respaldados por los partidos mayoritarios, como la Ley de Protección al Trabajador, la Ley de Paternidad Responsable y el “Combo del ICE”. Para ello, interponía mociones contra las iniciativas de ley.

“Yo no voto a favor de la creación de impuestos, ni de entidades públicas o del regalo de los activos del Estado. En todas esas votaciones he estado solo”, dijo en diciembre de 1999. Guevara además fue un diputado muy accesible para la prensa.

Durante su gestión, el plenario solo le aprobó un proyecto: “Ley de Protección al Ciudadano del Exceso de Requisitos y Trámites Administrativos”, la cual procura eximir a los usuarios de requisitos innecesarios en las instituciones públicas. Ese proyecto cumplía con atacar lo que mencionaba el primer lema de campaña del partido: “Donde hay permiso, hay chorizo”.

Promovió aceptar deuda política y se fracturó el partido

Al terminar la diputación, Guevara empezó su carrera por obtener la presidencia de la República en un partido que, en adelante, obtuvo más representación en la Asamblea Legislativa (sacó seis diputados en el 2002 y seis en el 2006), aunque tuvo dos fugas: José Francisco Salas y Evita Arguedas.

Sus dos primeras candidaturas presidenciales, del 2002 y el 2006, estuvieron muy marcadas por temas relacionados con la ideología económica de su partido: la libre escogencia y la libre competencia.

Incluso, en noviembre del 2001, al calor de su primera campaña, dijo sobre el futuro de la CCSS: “Como medida gradual, podemos aceptar temporalmente que nos obliguen a cotizar, pero dénnos a los asalariados la oportunidad de escoger quién nos administre ese seguro de enfermedad y maternidad; abramos ese monopolio de seguro para que vengan empresas aseguradoras a rendir el servicio. Esas empresas van a tener convenios con consultores privados, clínicas, hospitales privados…”.

Poco después, empezaron las disputas internas en el Movimiento Libertario debido a los primeros cambios de criterio en torno a los manifiestos del partido. El primero de ellos fue la aceptación de la deuda política para financiar campañas electorales, lo cual era considerado un impuesto inaceptable para el electorado.

Esas luchas provocaron una ruptura en el 2005, en la que Otto ganó la disputa dentro del partido y el saldo de heridos incluyó a fundadores del Movimiento Libertario, como Raúl Costales y Álvaro Cordero. Este último había aspirado a una diputación por Heredia en 1998 y acompañó a Guevara en la papeleta presidencial del 2002 como primer vicepresidente.

“Otto, con una personalidad muy carismática y un liderazgo real, aspiraba a ser un partido de mayoría y otros queríamos un partido puro y ortodoxo. Esto marcó luchas internas”, comentó el exdiputado libertario Federico Malavassi (2002-2006).

En tanto, Costales y Cordero no titubean al decir que Guevara traicionó los principios del partido para ir en busca del poder.

En sus primeros intentos por obtener la Presidencia, en el 2002 Otto Guevara obtuvo menos del 2% de los votos y, en el 2006, subió al 8%.

Después de esa última contienda, el abogado continuó con su actividad política a nivel nacional e internacional. En los últimos años, además de liderar el Movimiento Libertario, presidió la Red Liberal de América Latina (Relial), que agrupa a partidos y grupos que se declaran de corte liberal.

Otto varió la temática e irrumpió en esta campaña

El año pasado, Otto Guevara irrumpió en la escena política con publicidad electoral desde el mes de mayo con miras a los comicios de este 7 de febrero, pero con mensajes diferentes a los usados en campañas anteriores.

Para esta elección, el partido varió el discurso publicitario y giró de los temas económicos a otros como la seguridad, la salud y la educación. Sobre todo en esos dos últimos, el candidato contradice el primer manifiesto ideológico del partido.

Hoy, en su publicidad, Guevara se une a Longino Soto y habla de fortalecer y modernizar la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

En tanto, en el manifiesto de 1995 el partido afirmó que para lograr servicios de salud de excelente calidad era necesario devolver al costarricense la libertad de escoger el tipo de seguro y la empresa aseguradora. “En este sentido, la Caja podría continuar, pero la afiliación tendría que ser voluntaria”, dice el manifiesto.

El documento incluso se preguntaba qué pasaría con las personas que no puedan comprar un seguro. “Las pocas personas que han estado en esas condiciones siempre han sido atendidas por organizaciones caritativas de la sociedad civil”, respondía el mismo documento.

Hoy, en sus anuncios, Otto también promete “mano dura contra los narcotraficantes, nacionales o extranjeros”, aunque el fundamento ideológico del Movimiento Libertario consideraba que la venta de drogas era un delito sin víctima, a diferencia de la violación, el robo y la estafa.

“La paranoia contra las drogas hace que las autoridades prefieran perseguir y encarcelar a los que consumen o venden drogas que a verdaderos delincuentes, como los ladrones. El Movimiento Libertario no está a favor de las drogas, pero apoya la relegalización de todas las drogas. Lo que tenemos que hacer es trabajar en la prevención del uso de drogas”. Esa última idea, de prevenir el consumo, sí es retomada hoy por Guevara.

El candidato libertario en esta campaña también habla de mejorar la educación pública y de dotar a todos los escolares de computadoras portátiles con fondos provenientes de la apertura en telecomunicaciones.

En tanto, el manifiesto libertario estimaba que la educación obligatoria violaba el derecho de los padres a elegir el tipo de enseñanza para sus hijos, además de que agredía a toda la población al obligarle a pagar por el servicio público, mediante impuestos, independientemente de la calidad o de si cada persona utiliza el servicio. “En el planteamiento libertario, no habría impuestos para sufragar este tipo de servicio”, dice.

La propuesta actual entra en otras contradicciones con los fundamentos originales del partido, como en el tema de los ajustes salariales. Hoy, Guevara considera que estos deben seguir el ritmo de los ajustes por inflación, como ocurre con la política de salarios mínimos, mientras que el manifiesto considera que ese sistema debe ser eliminado.

Federico Malavassi piensa que algunos de estos cambios obedecen a que había que aterrizar el pensamiento a la realidad. “Como diputado, fue impecable con el pensamiento, pero la política es el arte de lo posible”, sentenció Malavassi (aún activo en el partido), quien añadió que a esa agrupación “empezó a llegar gente que no tiene la menor idea de por qué está ahí”.

“Yo quería un crecimiento orgánico. Otto era más entusiasta y abre el partido. Yo quería control político, él, la presidencia confiado en la buena fe de las personas. Además, tiene su vida económica resuelta”.

“Conforme se abre el partido, las ideas deben aterrizar en los problemas. No somos partidarios del IMAS, pero cuál es la mejor manera de administrarlo. Avancemos (programa de becas a los estudiantes) no es liberal, pero el hablar de mejorarlo, sí. No le veo un discurso contradictorio, sino pragmático”, añadió Malavassi, según el cual Otto Guevara nunca fue dogmático.

Para su hermano Peter, el cambio de Guevara obedece a que ahora es más flexible, más maduro. “Aquellas posiciones de que jamás las empresas públicas deben administrar servicios ya no es la posición, lo importante es que funcionen”. Tal es el caso de Japdeva, donde ahora el partido considera que la institución puede seguir al mando de los puertos actuales de Limón.

Fundadores del Libertario califican a Guevara de traidor

Pero, en la orilla de algunos fundadores libertarios, la campaña actual de Guevara enciende la cólera.

“Es un traidor”, pronuncia con fuerza Raúl Costales, quien añade que Guevara está obsesionado por ser presidente y hará lo que sea por lograrlo.

“Se ha rodeado de aduladores en los últimos cinco años. ¡Héroe mítico! ¿Qué es esa carajada? Sus cambios de posición son constantes e inexplicables. Es un actor, todo es un teatro y todo se vale”, dijo Costales.

El exlibertario afirma que no tiene por qué ocultar su planteamiento de que la legalización de las drogas es mejor que combatir el narcotráfico, pues lo incluyeron en el manifiesto por convicción y esbozaron ideas para sustentar la tesis.

Por su parte, Rigoberto Stewart prefirió no hablar sobre el tema porque, en su criterio, eso ocurrió hace mucho tiempo. Sin embargo, confirmó que fueron él y Costales, ayudados en ciertas partes por Guevara, quienes escribieron al manifiesto.

Álvaro Cordero, el médico que acompañó al actual candidato libertario en una papeleta presidencial, dijo: “Yo tenía toda la fe puesta en que Otto Guevara iba a ser el principio del cambio. Pero, los principios libertarios nunca los tuvo en el corazón, lo que más dejé de admirar fue su palabra”.

Su exasistente y excolega, Cristian Villegas, quien comentó que Otto era un jefe muy culto y amable, también criticó la posición actual de Guevara: “Destruir las creencias propias es destruirse a uno mismo, él es otra persona”.

Pero, el exdiputado Malavassi sostiene que muchas propuestas actuales sí van en la dirección libertaria, como la introducción de un impuesto de renta único para hacer del país una gran zona franca y la eliminación de los impuestos sobre los dividendos y el selectivo de consumo.

Además, todavía se defiende el libre comercio y, desde el principio, se propuso facilitar la tenencia legal de armas para defensa propia y esa idea está hoy en el plan de gobierno del partido.

Su compañero actual de papeleta, Mario Quirós (aspirante a la primera vicepresidencia), sostiene que Guevara es un hombre negociador, estudioso y dedicado a las lecturas. “Difícilmente se pone bravo, aunque es enérgico. Le gusta estar en la labor de conciliar posiciones. Me parece un hombre de buenas intenciones”, opinó.

Hoy, Guevara, quien asiste a algunas actividades acompañado de guardaespaldas, insiste en ser el candidato del cambio y enfatiza en su discurso el tema de la seguridad.

Además, alega que ha madurado al igual que le han salido canas en su cabello. Consultado sobre su pensamiento original la semana pasada en Las Noticias , de canal 11, el candidato dijo que esa había sido una visión “romántica” del liberalismo.

En la reciente presentación de su plan de Gobierno, en donde abrió sus brazos a expartidarios del PUSC, del PLN e incluso del PAC, Guevara Guth extendió aún más sus brazos y afirmó sobre sus propuestas: “Estas políticas no están escritas en piedra, están abiertas a ser mejoradas, no somos dueños de la verdad”.

FOTOS

  • Nacion.com

    Jose Díaz

  • Nacion.com

    Este es Otto Claudio Guevara Guth a los nueve meses de edad. El niño creció en una casa ubicada en el barrio Amón, San José, en la década de 1960 y viajaba con frecuencia a Puntarenas.

  • Nacion.com

    Aquí está el actual candidato libertario en una celebración familiar realizada a finales de la década de 1980. Tenía casi 30 años. En la imagen, aparece con su hermano y su padre, los también exdiputados Peter Guevara Guth y Claudio Guevara Barahona.

  • Nacion.com

    De joven, Otto Guevara era muy tímido y estudioso, según relatan personas allegadas a él en esa época. Estudió en el colegio Humboldt.

  • Nacion.com

    A los 38 años, fue elegido diputado por el Movimiento Libertario. Luego, en el 2002, incursionó como candidato presidencial.

  • Nacion.com

    En el 2002, incursionó como candidato presidencial. Hoy, tiene 49 años y enfrenta su tercera contienda electoral.

  • Nacion.com

  • Nacion.com

  • Click para ver detalle de imagen
  • Click para ver detalle de imagen
  • Click para ver detalle de imagen
  • Click para ver detalle de imagen
  • Click para ver detalle de imagen
  • Click para ver detalle de imagen
  • Click para ver detalle de imagen
  • Click para ver detalle de imagen

Personal

Nacion.com

Nombre: Otto Claudio Guevara Guth.

Edad: 49 años. Nació el 13 de octubre de 1960.

Estado civil: Tiene una relación con Débora Formal. Antes, en 1990, se casó con Nancy Clark Monge.

Hijos: Sebastián, Felipe y Mariana Guevara Clark (de 14 años, 12 y 9 años).

Padres: Claudio Guevara Barahona y Mariechen Guth Castro.

Profesión: Abogado y administrador. Obtuvo la licenciatura en Derecho en la Universidad de Costa Rica (UCR). Luego, sacó una maestría en Derecho con énfasis en Resolución de Conflictos en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, y otra maestría en Administración de Negocios con énfasis en Negocios Internacionales en la National University de San Diego California, en la sede de Costa Rica.

Residencia: Bello Horizonte, Escazú.

Trayectoria política: Fue diputado por el partido Movimiento Libertario de 1998 al 2002. También fue candidato presidencial de esa agrupación en las elecciones del 2002 y el 2006. Esta es su tercera campaña. Además de ejercer la presidencia de su partido, es presidente de la Red Liberal de América Latina (RELIAL), que agrupa a organizaciones políticas de corte liberal. Igualmente, fue profesor de la UCR y del Instituto del Servicio Exterior Manuel María de Peralta.

Bienes de Guevara

Nacion.com

Jose Díaz

Propiedades

A título personal, tiene dos propiedades ubicadas en el centro de Puntarenas, una de 463 metros cuadrados y otra de casi 1.200 metros cuadrados.

Adicionalmente, es directivo de la firma Guevara Guth y Asociados, que tiene siete propiedades. Seis de esos terrenos están ubicados en Espíritu Santo de Esparza y el restante está en Puntarenas centro. En total, los lotes suman más de 400.000 metros cuadrados.

Como accionista de Aluviones de Costa Rica, también posee tres propiedades: una de 895 metros cuadrados en Puntarenas y otras dos en Chacarita, de 7.000 y 24.600 metros cuadrados.

Es directivo de la firma Caña Fístula Ostional, propietaria de un terreno de 36.000 metros cuadrados en Cabo Velas, Santa Cruz, Guanacaste.

De acuerdo con certificaciones del Registro Nacional, también preside otras dos sociedades con terrenos: las firmas 3-101-558161 (con un terreno de 711 metros en San Miguel de Santo Domingo) y 3-101-558131 (con otro terreno de 882 metros en San Miguel de Santo Domingo).

Empresas

Es fundador y director de las sociedades DAGU Producciones, Follajes de Arancibia, Aluviones de Costa Rica, Guevara Guth y Asociados y Parque Aventura Río Barraca. Esta última es una empresa radicada en Esparza, que se dedica al turismo de aventura.Además, fue directivo de empresas como Cabinas San Isidro, Hotel de Montaña Arancibia, Ocla de Arancibia, Áridos de Costa Rica, Concresur, GJE Grupo Jurídico Especializado y Pocamar. Esta última firma explotaba una concesión minera en Esparza. Guevara además ha figurado como directivo de al menos 20 sociedades más.

Vehículos

Tiene a su nombre un vehículo Toyota 4Runner 2004 y una motocicleta KTM 2005.

Reclamo en refugio silvestre

En 1993, Guevara reclamó al Minaet derechos sobre una propiedad que adquirió dentro del refugio de vida silvestre Ostional, en la costa guanacasteca de Santa Cruz. A la fecha, el expediente está inactivo, indicó al Área de Conservación Tempisque.

ADEMÁS EN PROA
Áncora
Desde 1972, Áncora es la revista cultural de La Nación. Los domingos ofrece variada información y análisis sobre literatura, teatro, danza, cine, artes plásticas, lingüística, arte culinaria, filosofía, ciencias, libros y otros campos de la cultura.
Ámbitos
Este suplemento que se publica todos los sábados tiene como objetivo informarle sobre temas como construcción, arquitectura y urbanismo; pero también sobre esos detalles que hacen de su espacio un ámbito único y acogedor.
Proa
Reportajes, semblanzas, relatos, crónicas y entrevistas se mezclan en esta publicación dominical dedicada a resaltar el ángulo humano de la noticia y a interpretarla.
Teleguía
El mundo de la televisión y el entretenimiento en una revista semanal. Teleguía le ofrece cada domingo un reportaje de un programa o artista de la televisión nacional o internacional. Además, de todos los chismes faranduleros con El Topo.
SERVICIOS En tu Celular En tu PDA Noticias por email RSS Fax Horóscopo Cartelera de cine
QUIENES SOMOS | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | ESTADOS FINANCIEROS | ANÚNCIESE | TARIFARIO | TRABAJE EN LA NACIÓN
© 2009. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com
Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS