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Ante un mundo en donde los poderes económicos y políticos parecen
profundamente disfuncionales, la mejor medida de subversión es estar
un poco loco, y actuar por lo tanto en coherencia con una propositiva y sana
insania.
Eso nos lo muestra (el ya omnipresente) Michael Moore en su programa The Awful
Truth (La Horrible Verdad). Usando como bandera la defensa de la clase trabajadora
estadounidense, Moore escarba, denuncia y expone de la manera más creativa
y dolorosa posible, distintas atrocidades cometidas por los poderes corporativos
y políticos de su país.
Frente a verdades horribles, el programa responde con un humor que la mayoría
de las veces duele.
Así por ejemplo, nos encontramos a un joven padre de familia al que
su aseguradora de salud se niega a pagarle un trasplante de páncreas,
a pesar de que el enfermo saldó religiosamente todas sus cuotas. Sin
un órgano sano el tipo morirá pronto. A situaciones extremas,
medidas extremas. Entonces el programa organizó el funeral del estafado
en su más mínimo detalle: el propio enfermo distribuyó tarjetas
de invitación a su funeral entre los ejecutivos de la aseguradora, e
hizo desfilar el cortejo fúnebre por sus oficinas. Resultado: el enfermo
obtuvo el servicio por el que había pagado.
Estratagemas similares se las emprende contra corporaciones como Disney y Philip
Morris o contra políticos como Bill Clinton y Keneth Starr (la serie
se transmitió originalmente entre 1999 y el 2000).
Mientras que la tele de nuestro día a día nos trae un programa
como El Aprendiz, reality show que es una alabanza al poder corporativo en
donde un grupo de chicos yuppies buscan emular y ser el pupilo del magnate
inmobiliario Donald Tump (quien contrata y desecha gente todos los días
como parte de su rutina de trabajo), es refrescante ver un programa ubicado
completamente al lado opuesto del espectro social.
Lo más valioso de un espacio como The Awful Truth, es precisamente esta
reivindicación de las clases trabajadoras. Es un soplo de aire fresco
en una televisión que es vocera de una sociedad que nos invita (léase
obliga) a tener y a acumular, más que a ser.
The Awful Truth se transmite los sábados a las 7 p.m. y a las 11 p.m.
por Sony Entertainment Television.