REPORTAJE
 

San José, Costa Rica, del 4 al 11 de febrero de 2007.

En un nuevo empaque

Renovado. Aunque nunca soñó con ser delgado, Kiko logró quitarse 128 libras de encima. Hoy lleva una nueva vida y una mejor relación con su cuerpo y con la comida.

Yazmín Montoya
ymontoya@nacion.com

El 28 de febrero pasado, la vida de Federico “Kiko” Robles marcó un antes y un después. Fue en esa fecha cuando el conocido animador del programa En Vivo se realizó la cirugía del bypass gástrico para adelgazar.
Hoy, 128 libras después, Kiko ha encontrado no solo una nueva figura, sino una nueva vida. Y no es que el joven animador no fuera feliz antes, para nada; de sobra sabemos que es una persona muy alegre, solo que la vida como una persona delgada le ha dado otras satisfacciones.
“No se puede decir que soy más feliz porque soy más flaco, soy más feliz porque encontré un nuevo estilo de vida. Tengo más vitalidad, tengo más fuerzas para trabajar, para mi familia”, afirma.

Nuevo orden personal. Luego del bypass gástrico se añadieron a su rutina una serie de nuevos ordenamientos.
La operación se la hizo en el Centro Bariátrico del Hospital Cima y la hizo porque un grupo de profesionales lo citó y le propuso el asunto. Al principio todo pintaba como un tema estético, hasta que se hizo los exámenes médicos que le anunciaron hipertensión, reflujo, gastritis, hernia hiatal, un tumor benigno y el fallecimiento de su vesícula, todo debido a su obesidad. Así que parecía que su cuerpo entero demandaba la intervención.
La cirugía redujo el tamaño de su estómago y sus intestinos, de esta forma la cantidad de comida que el cuerpo demandaba disminuiría. Pero, junto a la cirugía han venido otras demandas que Kiko ahora anota en su rutina diaria y cumple al pie de la letra. Entre ellas: dieta especial, respeto a los horarios de comida y algo de ejercicio; aunque este último por ahora está suspendido, ya que hace un tiempo se ejercitaba con tal ansiedad que se fisuró dos vértebras. Según Robles, luego de la operación se le borraron el olfato y el gusto, los cuales recuperó poco a poco.
Kiko, el vanidoso. Una de las partes más difíciles de la recuperación de este vecino de Sabanilla, ha sido enfrentarse a sí mismo al espejo, aceptarse y sobre todo cambiar la ropa. Antes, encontrar camisas 5XL, o pantalones 50 era tan difícil, que no tenía de donde elegir y cuando encontraba algo lo cuidaba mucho. Hoy ya puede elegir su ropa e incluso hay campo para la vanidad.

Hace poco, Robles se realizó una cirugía en la cara para reducir la papada y resaltar los pómulos, se puso carillas de porcelana y en marzo piensa realizarse una abdominoplastía para recortar toda la piel que le sobra debido al adelgazamiento. Hasta su esposa, Melisa, se contagió con el bicho de las operaciones y se puso implantes de senos.
“Creo que se me empezó a salir la vanidad. Antes uno decía ¿para qué? si siempre me voy a ver igual. Ahora todo se me ve diferente, le encuentro un sentido diferente a lo que hago. Soy más quisquilloso y vanidoso con la ropa. Antes la alegría era encontrar una camisa que me quedara, lo que fuera. Ahora todo es escogido”, dice Robles.
Para él lo más reconfortante ha sido el cariño de la gente, poder jugar fútbol con su pequeño Sebastián, que tiene 7 años, caminar y no sentirse agotado.
Entre reportear, grabar, editar, la tele y la radio, transcurre la agitada vida laboral de este animador. Desde las 4:20 a. m. está en pie y en días normales llega a su casa a las 7 p. m. para pasar aunque sea un ratito con su hijo.

La diferencia entre ese 28 de febrero y hoy no son solo esas 128 libras menos, también una lección de vida que le hace vivir más en paz con su organismo. “Me operaron el estómago, no el cerebro. Soy el mismo Kiko, pero en un nuevo empaque”, afirma.
Sus pasiones. Vecino de Sabanilla, Kiko Robles tiene 29 años de edad, está casado con Melisa Romero y ambos son padres de Sebastián.
Estudió hotelería y aviación, pero mientras trabajaba como productor técnico del grupo Liverpool lo llamaron a trabajar en Fanta Subterráneo (proyecto de TVA) y luego a ser locutor de ese canal como un experimento: “un gordo en tele”.
Más tarde trabajó para la Radio 103, para Universal Music, para Touch Bar y desde febrero del 2004 para Canal 7 en el programa En Vivo. También conduce un programa de radio llamado Café al Chile, en 91.5 FM.

Ampliar

Se transmite en Teletica canal 7, de lunes a viernes a las 6:30 p. m.


En pocas palabras

¿Desborda Kiko tanta energía en la vida real como en la televisión? Sí.
¿De donde nace esa energía? Siempre he sido muy activo, pero ahora más.
¿Qué cosas lo hacen enojar? Los cambios de planes a último momento y que me mientan.
¿Cualidad en un amigo? Lealtad.
¿Lo mejor de un buen trabajo? Una amistad sincera con el jefe y compañeros.
¿Sus sueños? Tener un programa propio, ser piloto, tener la casa de mis sueños y tener una Harley Davidson.

AGRADECIMIENTOS. Locación: El Castillo. Vestuario: New York Conection, Paseo de las Flores.

 

 

 

Página Principal


El Topo:caballero con buen olfato para descubrir cosas.
(lea la columna)

Cine en Cable
(lea la columna)

Columna Zapping: Darío Chinchilla analiza la experiencia televisiva. (lea la columna)

Primer Plano.
(lea la columna)

Canales en Servicio


Ver portada impresa

Ediciones anteriores.
(buscar)

Consulte la programación de:
(debe registrarse gratis en tvguide.com)
Cabletica (San José)
Amnet
Cable Tica (Tilarán)
Cable Tica (Liberia)
Cable Tica (Limón)
Cable Tica (Orotina)
Cable Tica (Palmares)
Cable Tica (San Carlos)

Otros

Reportajes anteriores:

Hombres hasta en los árboles

Paula Brenes: Torbellino de juventud

Gastón Pauls: Algo más que un 'Ser Urbano'

21 de la Suerte: Azares de la televisión

Wendy Cruz: Solo es un hasta luego

El Chinamo estrena a Viviana Calderón

Air Chicas de VM Latino: Química femenina

Randall Salazar: Sazonador de noticias

Leonora Jiménez : La pasarela gastronómica

Big Love: Amor en cadena (do)

Óscar Martinez: En el 'ring' de la TV

Catalina Mendieta: Enfrenta "nuevos giros"

Ricky Martin: Se desconecta en MTV

Karla y Román: Pura vida, ‘Telehit’

Paulina Rubio: ¡Viene al ataque!


© 2006. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com