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Noviazgo en la arena

Las versiones que provienen con insistencia desde Madrid, de un supuesto noviazgo y posible matrimonio entre la matadora de toros Cristina Sánchez y su colega Manuel Díaz, El Cordobés, crecen en la medida en que se les ve juntos con mayor frecuencia, afirman las famosas revistas españolas del corazón, Semana y Hola.

Recientemente, Sánchez y Díaz --presunto hijo natural de Manuel Benítez, El Cordobés, el más grande torero de todos los tiempos-- estuvieron juntos en Mallorca, donde compartieron cartel, pero además de torear en la misma plaza dieron "un romántico paseo frente al mar", recalca Semana, que mostró fotografías de ambos.

"La pareja se compenetra a la perfección. El Cordobés ha sido uno de los pocos diestros que ha apoyado a Cristina desde el principio y está encantado de compartir cartel con ella", apuntó la publicación.

Las mencionadas revistas reprodujeron declaraciones de Manuel Díaz, quien afirmó que "cualquiera se enamoraría de Cristina Sánchez", aunque matizó al aclarar que "por ahora somos amigos, en el futuro ya veremos".

"Cristina está dedicada en cuerpo y alma a triunfar en el mundo de los toros, y no quiere pensar ahora en el amor, pero sin duda la simpatía y generosidad de Manuel Díaz le llegaron a lo más hondo del corazón", agregaron los semanarios.

Ella misma aclaró al diario mexicano Esto: "No hay nada concreto sobre un noviazgo. Son especulaciones de los periodistas. Manuel es solo un buen amigo y, profesionalmente, hemos alternado en muchas corridas; pero de romance o matrimonio, nada."

Nunca es tarde

En un principio, la frase "yo ya hice lo que tenía que hacer" lo detuvo. Sin embargo, luego se convenció de que dentro de una concepción de vida moderna, se es todavía joven a los 50 años y se está en condiciones de servir al país.

Por esa razón, decidió tomar el ofrecimiento que le hizo el fallecido Fernando Volio, y teniendo a sus espaldas la experiencia de haber sido diputado, embajador y profesor universitario, se aventuró a iniciar una nueva carrera.

El filósofo Carlos Araya Guillén se encuentra muy adelantado en la maestría en administración educativa, posgrado que cursa en la Universidad La Salle desde hace más de un año.

Durante este tiempo, las buenas calificaciones han sido una constante. De hecho, en este momento su promedio general es de 99 sobre 100.

Carlos, casado con Ave María Calderón Rojas y padre de Ariel, Aarón y Aracy, afirma que se inclinó por la maestría en administración educativa porque "creo que en el país hacen falta personas con una claridad educativa que les permita una orientación del proceso en beneficio del sujeto de la educación: el estudiante".

Guillén fue diputado por el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) en el período 1986-1990. En 1988, fue elegido mejor legislador del año. Luego, de 1990 a 1994, fungió como embajador de Costa Rica en Brasil, cuyo Gobierno le distinguió con la Orden de la Gran Cruz Azul, máximo honor que entrega esa nación a un extranjero.

Actualmente se desempeña como profesor de filosofía en la facultad de Estudios Generales de la Universidad Nacional, puesto que comparte con su trabajo como director de proyectos especiales del Colegio Andrés Bello de la Universidad Autónoma de Centroamérica, y con el cargo de profesor de filosofía en el Colegio Metodista. Además es secretario nacional de formación del PUSC.