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Gente de hoy


Raquel Gólcher Beirute

Pasión sobre las tablas

El crujir de las tablas logró conquistarlo desde muy joven. Su actuación en grupos independientes le fueron dando la madurez necesaria para crecer dentro del teatro.

En 1979, Jaime Hernández dirigió su primera obra: La Nona. Allí marcó sus pasos que lo llevaron hasta donde está ahora.

Fundador del teatro Tiempo, participó de lleno durante tres años en el programa En vivo a las cinco, de Canal 7.

Su habilidad para manejar coreografías teatrales, así como el reto de dirigir una obra compleja (El retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte), le merecieron a Hernández el Premio Nacional en la categoría de Mejor Director, título que compartió con María Bonilla.

Entre sus proyectos más próximos está la obra Marat-Sade, en la que trabajan 26 actores. En su tiempo libre, le agrada leer novelas y cuentos, además de mirar televisión e ir al cine. Es el orgulloso papá de Roberta y Emiliano.

Urgando en lo femenino

Explorar en lo más profundo del ser de la mujer, enfocar su problemática y descubrir su mundo: esto es lo que impregna María Bonilla en las obras que dirige.

Sus sentimientos también han traspasado nuestras fronteras: Canadá, Estados Unidos, Venezuela y América Central son testigos de sus huellas. Con dos décadas de trayectoria en las tablas, María se adjudicó el Premio Nacional de Teatro en la categoría de mejor dirección, por su trabajo en Desde este extraño lugar.

Graduada en las universidades de Costa Rica y de París, en su tiempo libre le encanta leer novelas latinoamericanas y poesía, bordar y escuchar música; además, es una fanática del cine. Compartir ratos de esparcimiento con su hijo Abelardo es otra de sus pasiones.

Entre sus principales proyectos está traer de nuevo a escena la obra que le mereció el premio, realizar varios recitales de poesía y asistir a California para participar en un festival.

Ni tan extraño

Tatiana Sobrado compartió el premio de mejor actriz protagónica por su papel en Desde este extraño lugar, donde el tema central gira alrededor de la mujer.

Un personaje sobrio y el logro de una simbiosis entre la razón y el sentimiento del monólogo, le merecieron el reconocimiento.

Versátil

Una mujer, varios personajes. Eugenia Chaverri obtuvo el premio como mejor actriz de reparto por sus múltiples papeles en La tertulia de los espantos. Facilidad para recitar y movilizarse por el escenario, gracia y frescura, respeto y novedad, son las características de esta notable artista.

Y sí fue

El premio es una muestra de que con empeño y entusiasmo se alcanzan las metas. Rodrigo Fallas fue reconocido como mejor actor de reparto por su papel de Horacio en la obra Hamlet.

El reto fue difícil, pero no imposible. Meses de ensayos y preparación vencieron todas las adversidades. Involucrarse e identificarse con un personaje de Shakespeare requiere de gran compromiso y trabajo, y Rodrigo lo logró.

Con 10 años de estar en el teatro, recuerda con especial cariño el papel de Firs, en el montaje El jardín de los cerezos. Entre sus planes más inmediatos están dos proyectos independientes, y es probable que en uno de ellos participe como director.

En su tiempo libre, le encanta jugar pool y practicar el ciclismo de montaña. Además de ser actor, Rodrigo también es diseñador gráfico y locutor comercial.

Muy individual

Gala de fuerza expresiva, ejemplo de disciplina y dedicación. Tres décadas en las tablas, marcan la trayectoria de Roxana Campos en el teatro. En los recientes premios nacionales, se adjudicó el título de mejor actriz protagónica junto a Tatiana Sobrado.

Mantener por más de una hora una plática a solas y construir un monólogo con verdadero sentido le merecieron el justo reconocimiento por su papel en Los espectadores.

Graduada de la Universidad Nacional, también ha recibido en otras ocasiones, tres premios como mejor actriz de reparto y dos de dramaturgia.

Entre sus proyectos más cercanos, desfilan los signos externos del Festival Internacional de la Artes, así como el montaje de varios trabajos independientes.

En su poco tiempo libre, escribe teatro, le agrada caminar y cuida de su hogar. Es la feliz mamá de Daniel, Valentina e Ítalo Marenco, y está casada con Eduardo Masheim.


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