Logo viva Info@merica banner switcher




Albergue de emociones vividas


Nuestra memoria guarda sólo aquellos recuerdos que, de una u otra forma, nos han impactado


Adriana Herrera
Colaboradora de La Nación

No nos percatamos, pero están ahí: viajamos, comemos y dormimos con nuestros recuerdos; aquellos que han sido almacenados en nuestra memoria.

Los llevamos como testigos silenciosos, dispuestos a hablar en el momento en que acudamos en su ayuda para responder a la pregunta del examen, describir la fiesta de cumpleaños del año pasado o los juegos preferidos durante la infancia.

Todo eso se guarda en la memoria: buena o mala, depende del estímulo y la atención brindada a las situaciones.

Una memoria selectiva

Es probable que el término memoria nos haga imaginar algo abstracto que flota en alguna parte del cerebro. Pero lo cierto es que está ubicada en un pequeño órgano dentro de él: el hipocampo.

Todos los seres humanos poseemos dos hipocampos ubicados, uno al lado derecho y otro al izquierdo del cerebro

En uno de ellos está instalada la memoria y su ubicación varía de una persona a otra, aunque el 90 por ciento la posee del lado izquierdo.

"Mi hermanita tiene una excelente memoria", dice Alejandra cuando explica cómo la niña, de 10 años, recordó un lugar al que la habían llevado cuando tenía escasos cuatro.

En realidad, Alejandra cree que lo que la niña recuerda con más vivacidad es lo que sucedió en el lugar al cual fue llevada.

Cualquier cosa puede atraer nuestra atención, un olor, una sensación, una pintura, una canción o algo que nos haya sucedido, esto representa un estímulo. Si produce un efecto en nosotros, se queda en el hipocampo.

Tal como lo explica el doctor Roberto Brian Gago, pediatra y especialista en neurología infantil del Hospital Nacional de Niños, "el aspecto emocional es un factor importante a la hora de realizar esa escogencia".

Es probable que la hermana de Alejandra haya vivido en ese lugar una situación que para ella tuvo una gran carga de emoción.

En este sentido se manifiesta el doctor Mauricio Sittenfeld, médico neurólogo, quien agrega: "No hay una explicación clara de por qué unas personas recuerdan desde temprana edad y otras no, eso depende de la afectividad y la emotividad."

Aquello que más nos impacta, nos gusta o nos emociona es lo que tendemos a recordar fácilmente.

Para Abelardo Brenes, especialista en psicología de la salud, esto permite que los recuerdos se categoricen en unidades semánticas emocionales. Es decir, los clasificamos con respecto a su naturaleza: ya sea miedo, alegría, tristeza, entre otros.

Los recuerdos son proteínas

Estos estímulos producen descargas eléctricas que son llevadas a través de vías que conducen al hipocampo, allí se convierten en proteínas que son almacenadas. Eso son los recuerdos.

Quizá le sorprenda imaginar que el recuerdo de su primer novio o novia, el primer paso de su hijo o su primer día de trabajo sea una proteína más en el cerebro. Pero en el momento en que usted desea revivir estos acontecimientos, las proteínas se vuelven a transformar en descargas eléctricas que son conducidas por la neuronas y que evocan el estímulo.

"De alguna manera, esas proteínas se vuelven a conectar a circuitos que están relacionados con la conciencia", señala Brian.

Sin embargo, que el recuerdo se convierta en proteína dependerá de la naturaleza de este, de si produjo un efecto en la persona, de la capacidad de cada individuo para almacenarlo y de su edad.

"Los tejidos vienen genéticamente programados para que duren cierto tiempo y la neuronas del hipocampo se degeneran, así como sus funciones", explica Brian.

Déle trabajo a su memoria

"Es importante ejercitar la memoria. Está probado que la tasa de incidencia de enfermos de Alzheimer es más alta entre aquellas personas que no la estimulan", señala Sittenfeld.

El especialista agrega que debemos preocuparnos si hay olvidos que interfieren con el desarrollo normal de nuestra vida diaria.

El estrés, la presión alta, la fatiga, la diabetes, las enfermedades crónicas y aquellas dolencias que se relacionan con la irrigación sanguínea pueden afectarla, debido a la deficiencia en la circulación cerebral.

Existen medicamentos que pueden alterarla, tales como algunos antiepilépticos y los antidepresivos que se utilizaban en años anteriores.

Incluso, los trastornos del sueño pueden conducir a su deterioro. "Dormir es importante porque parece que hay procesos de fijación de memoria que ocurren mientras lo hacemos", apunta Roberto Brian.

Es necesario realizar ejercicios mentales que estimulen la memoria y la conserven . De esa forma aunque de momento no queramos saber nada del examen que acabamos de rendir, la fiesta de cumpleaños del año pasado o lo que hacíamos durante la infancia, sabemos que la memoria preserva estos recuerdos para nosotros y que atenderá solícita nuestro llamado.


Consejos para no olvidar

Los especialistas recomiendan una serie de ejercicios y hábitos para estimular la memoria. Estos son algunos de ellos:

-Si desea recordar algo,l ponga toda su atención en eso.

-Haga el esfuerzo mental de retener la información tal como si fuera un disco duro de computadora, clasificándola por temas como si estos fueran archivos.

-Escriba las cosas importantes en una agenda.

-Busque tipos de motivación para recordar algo: relacione información con situaciones que le atraigan.

-Lea.

-Trate de acordarse de forma ordenada de lo que vio o realizó durante el día, resúmalo y escríbalo.

-En los niños: asocie su aprendizaje con estímulos que satisfagan al pequeño, como los juegos.

-Coma alimentos ricos en vitamina B y fósforo.

Fuente: Dr. Mauricio Sittenfeld Appel, médico neurólogo, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica.

Tipos de memoria:

-Memoria remota: corresponde a recuerdos que tenemos desde años atrás.

-Memoria reciente: archiva la información de varios días de antigčedad.

-Memoria inmediata: guarda lo sucedido tan solo hace unos instantes.

Que el recuerdo trascienda de una memoria a otra dependerá de la selección que el cerebro haga y de la emotividad que represente para el individuo.


Info@merica banner switcher

© 1999. LA NACION S.A. El contenido de La Nación Digital no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.co.cr