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Abecedario de hierro

Desde mañana, con "Personajes del tiempo", Edgar Zúñiga hace posible la escultura pública

Ana María Parra
Para La Nación

Llegó el momento de sacar el arte a la calle, pero no de manera pasajera. Saldrá para quedarse por al menos tres meses en la explanada del Quinto Centenario del Museo de Arte Costarricense (MAC); saldrá para hacer realidad, como pocas veces en el país, la escultura pública.

Abierta, en todo el sentido de esa palabra, así pretende ser Personajes del tiempo, la exposición de un conjunto escultórico de Edgar Zúñiga que mañana a partir de las 11 a. m. será inaugurada en aquella plaza de cemento que precede al MAC.

Con 14 piezas --la más pequeña de cuatro metros, la más alta de casi seis metros de altura-- el escultor alajuelense deja por el momento la madera para adoptar al hierro como elemento protagonista de su discurso plástico.

"Sucede que tengo la necesidad de hacer obra pública desde hace mucho tiempo, pero no podía llevar la madera a la intemperie porque es efímera, no aguantaría las inclemencias del tiempo", explicó el escultor.

Con la ayuda de sus tres hijas, quienes realizaron cerca del 80 por ciento de las soldaduras de las piezas, Zúñiga se tomó tres meses de trabajo intenso para concretar el conjunto. El prediseño de este se tragó al menos siete meses, según lo confesó el artista.

"Lo que me interesa de la escultura pública es darle a la gente la posibilidad de ver arte más allá de las paredes de un museo. Es darle también a la gente arte que no es una escultura histórica o un planteamiento neoclásico con cien años de atraso, las maternidades, por ejemplo. Así, la gente va aprendiendo a sensibilizarse y a interpretar el trabajo artístico."

En el país, generalmente la exposición de escultura pública ha estado enmarcada en los simposios que de esa rama se han realizado en el país. Hace un par de años, el escenario para ese tipo de expresión fue el Parque Metropolitano La Sabana.

Palabra de materia

Con diferentes elementos, ya conocidos por Zúñiga pero esta vez tratados de manera distinta, el escultor hila su discurso. El acero inoxidable, la piedra, los tornillos y la madera son las letras de ese abecedario de hierro que intenta sorprender a los curiosos.

"Veo en la piedra la perennidad del tiempo, lo místico y religioso de las civilizaciones pasadas. En la madera está lo efímero, la carga simbólica que nos habla de la naturaleza, del equilibrio, de la vitalidad y del futuro del planeta. "

Las 14 piezas dispuestas intencionalmente para asemejar una pareja conversando, tres seres en contubernio o un colectivo indiferente a todo y todos los demás, son la trama de las sutilezas con que Zúñiga intenta que el espectador viaje en el tiempo y el espacio.

"Lo que quiero es que la gente sienta que hay cosas que permanecen en el tiempo. De pronto estas obras evocan las culturas indígenas y otras dan una sensación futurista, o de la sociedad que va perdiendo los valores. "

Para enfatizar este paso las esculturas no han sido tratadas con ningún esmalte ni pintura. La pátina será el óxido mismo que deviene del hierro.

Con cortes angulares, casi semejando rostros o penachos de algún rey indígena y hasta dando una sensación de ascensión, Personajes del tiempo podría ser ese detenerse para reflexionar.


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