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San José, Costa Rica. Jueves 9 de noviembre, 2000










Celos, malditos celos

Actuar celosamente puede indicar que la persona tiene miedo al abandono


Gustavo Sánchez Zúñiga
gsanchez@nacion.co.cr

Varios años atrás vivió uno de los momentos más felices cuando encontró una persona a la que unió su vida para compartir sueños, ilusiones y la crianza de una futura familia.

Al poco tiempo, y cuando parecía que las cosas eran demasiado buenas para ser verdad, se dio cuenta de que su pareja, poco a poco, comenzó a ser obsesivamente celosa. No la dejaba salir con sus amigos, ponerse tal o cual vestido; ni siquiera, ir a visitar a su familia.

Ahora, recuerda aquel triste día en que tuvo que salir de su hogar, básicamente para escapar de la muerte. Sin embargo, 19 mujeres fallecieron, este año, en manos de sus compañeros sentimentales. Detrás de cada muerte hay un ingrediente clave: celos enfermizos.

Pablo González, psicólogo clínico del Organismo de Investigación Judicial, señala que, en estas situaciones, los celos distorsionan lo que alguna vez fue amor.

"En esos casos, el agresor traspasa los límites de los celos. Éstos son desmedidos y aparece una obsesión por poseer a su pareja", asegura González.

Más agresivos

Aunque los celos no siempre desencadenan una agresión doméstica, según los especialistas son un claro abuso de poder que ejerce una de las partes en una relación.

Los hombres sienten celos de que su pareja hable con otro, se ponga ropa ajustada, salga con sus amigas, hable por teléfono, se maquille o estudie.

Lo más preocupante es que él se torna mucho más violento que ella en sus amenazas y hace uso de cualquier mecanismo para amedrentar.

"La misma sociedad hace que algunos elementos de control sean bien vistos si los ejerce el hombre sobre la mujer", señala Teresita Ramellini, psicóloga de la Delegación de la Mujer.

Prueba de ello son los casos de agresión motivados principalmente por celos que, día a día, llegan a la Delegación. Desde enero y hasta el mes de octubre del presente año, esta institución ha atendido un total de 4.196 casos de agresiones domésticas, mientras que por medio de la línea 800-300-3000 se han recibido 10.282 llamadas.

Las mujeres, por su parte, también actúan celosamente con su pareja, pero lo hacen generalmente cuando sospechan que el hombre tiene una aventura con otra, dicen los expertos.

Dominantes, dominados

Pero, ¿qué son los celos? Según Ramellini, los celos son una manifestación de violencia psicológica, que se da por un abuso de poder. En el fondo, una de las partes piensa que la otra persona le pertenece.

"Son (los celos) una actitud obsesiva la cual encadena varias situaciones innecesarias. Crea conflictos en la pareja, ya que se pone de manifiesto una falta de confianza en la relación", dice Ramellini.

La especialista asegura que sin importar si se trata de novios, amigos, familiares o esposos, los celos poseen un mismo elemento: miedo al abandono, a ser sustituidos por otros.

Igual opinión tiene la psicóloga clínica Sandra Quirós, quien agrega que una persona celosa limita en sus actuaciones a la pareja.

Muchos de los elementos de control que la persona celosa ejerce (en la manera de vestir, de comportarse, en sus amistades, etc.) los disfrazan diciendo que es capaz de todo por amor. "Por lo menos así lo llaman", dice Quirós.

Un claro ejemplo es cuando una persona llama y llama a su pareja, y ésta cree que lo hace porque la quiere mucho, cuando lo cierto es que detrás del interés de saber cómo está, lo que quiere conocer es qué está haciendo en cada momento.

El control que ejerce una persona celosa empieza inclusive en el noviazgo y cada vez, conforme avanza la relación, la presión es mayor.

Para Quirós lo irónico es que, en muchos casos, la persona celosa actúa impulsivamente con su pareja y después de los errores se arrepiente. "Pero lo más irónico es que pasa el tiempo y comete el mismo error con mayores secuelas".

Alerta, actúe

Ambas especialistas recomiendan que la persona que note que su pareja lo limita en sus actuaciones, debe aceptar que está siendo celada en exceso y no que se trata de amor. (Véase recuadro).

"Es necesario que esta persona le hable a su pareja con suma cautela. De ninguna manera debe amenazarlo, porque no hay garantía de que el celoso no se vaya a enojar", dicen.

Para Quirós, alguien celoso requiere ayuda profesional, así se podrá trabajar sobre la base de su comportamiento para, si es posible, erradicarlo.

Si la persona se rehusa a buscar ayuda, es recomendable que la pareja se separe.

Para Gloria Valerín, ministra de la Condición de Mujer, es necesario fortalecer, especialmente, a las jóvenes para que sientan que deben realizarse como seres individuales. Se debe trabajar en una formación con una concepción de respeto entre las personas, desde que son niños. "Es necesario eliminar ese sentimiento de agradecimiento que muchas mujeres les tienen a su pareja, por estar con ellas", recalca.

Valerín afirma que es indispensable crear una línea de trabajo sobre una nueva masculinidad para que ellos "no se empeñen en extirpar a la mujer su capacidad de sentir, por un mal comportamiento".

Para la ministra, si bien existen muchos tipos de agresión que se tienen que aprender a identificar (económica, psicológica, verbal, física), la sociedad tiene una serie de herramientas a las cuales se puede echar mano para salir de una relación anormal. En este caso, de una relación de celos peligrosos.

Ojo, celos a la vista

Una conducta que pareciera común, podría ser la principal señal para identificar a un potencial celoso.

  • Trata de posesionarse de la pareja con muestras de amor.

  • Le controla el tiempo y el espacio. Dónde y con quién está.

  • Le grita con frecuencia.

  • Le critica constantemente.

  • Compite con sus amistades.

  • Está con esa persona porque dice que la necesita.

  • Se muestra irritado. No habla ni responde.

    Fuente: entrevistas con las psicólogas Teresita Ramellini y Sandra Quirós.



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