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San José, Costa Rica. Martes 20 de marzo, 2001










No caiga en el desamparo

Pedir una pensión alimentaria no solo es derecho de los hijos, varios familiares pueden solicitar la suya


Gustavo Sánchez Zúñiga
gsanchez@nacion.com

¿Para quién no es conocido el caso de una madre que lucha porque su expareja le entregue el dinero para la manutención de los hijos, o lo que se denomina pensión alimentaria? Pero, ¿sabe usted que dentro de la familia hay otros miembros que pueden optar por ese dinero, que no siempre debe provenir de su progenitor?

Así es. Y es que en la Ley de pensiones, incluida dentro del Código de Familia, se establece que ambos cónyuges tienen la opción de solicitar una pensión. De la misma forma, los nietos y bisnietos menores de edad tienen derecho a pedirla a sus abuelos y bisabuelos.

Además:
  • Cobre lo suyo
  • También pueden exigirla los hermanos menores a los hermanos mayores; los abuelos y bisabuelos a sus nietos y bisnietos; inclusive, una esposa a su esposo aunque no tengan hijos.

    Para los especialistas, los trámites para la demanda son iguales en cada caso, lo que varían son las circunstancias que prueben la necesidad de recibir la pensión.

    Quien la necesite

    A la hora de presentar una demanda de pensión alimentaria, basta comprobar el parentesco del solicitante con el demandado, siempre y cuando reúna los requisitos indispensables. (Véase recuadro)

    Sea quien sea el que deba pagar y quien la reciba, la pensión alimentaria es un monto de dinero que debe cubrir los gastos de alimentación, salud, educación, vestido, vivienda, transporte y recreación en que incurren los beneficiarios.

    "El monto de la pensión no es fijo, pero en cada caso éste debe mantener el estatus social que acostumbra la persona que la recibe, para que no interfiera en su desarrollo físico y mental", dice Sandra Hoffman, abogada de familia.

    Aunque sea nuevo para algunos, el esposo puede solicitar una pensión a su pareja solo bajo dos condiciones: que él posea la custodia de los hijos, ya sea por decisión de un juez o por mutuo acuerdo, a la hora de la separación. La otra es que por alguna enfermedad se vea imposibilitado para trabajar.

    Por otra parte, la Ley establece que una mujer tiene derecho de pedir la pensión aunque no tenga hijos, siempre y cuando el esposo o compañero (si tienen más de tres años de convivir en unión de hecho) no cumpla con sus obligaciones del hogar.

    "Si se divorcian, ella puede renunciar al derecho de pensión que tiene como compañera. Si se vuelve a casar o inicia una nueva convivencia con otra persona, pierde la pensión", manifiesta Hoffman.

    Solo la pensión de los hijos es irrenunciable, y para solicitarla, estos deben ser menores de 18 años. Podrán recibir la pensión hasta que cumplan los 25 años, si son estudiantes y tienen un buen rendimiento.

    Para Ricardo González, también abogado de familia, al cumplir 25 años el joven está ya en capacidad de trabajar. "No se trata de estudiar una y otra carrera, ya que la pensión es para que pueda defenderse en el mercado laboral por su propia cuenta", agrega.

    Hoy por ti...

    Como en el conocido refrán: "Hoy por ti, mañana por mí", si bien los hijos menores pueden solicitar una pensión a sus padres, éstos últimos tiene la opción de pedirla cuando los primeros hayan crecido.

    De igual manera, nietos y bisnietos podrán demandar a abuelos y bisabuelos y viceversa.

    "Cuando sea un padre o abuelo podrá pedir a sus hijos o nietos la ayuda económica que requieran. La demanda podrá ser contra un solo hijo o varios de ellos", cuenta González.

    En cualquiera de los casos, la pensión no se puede pagar "en especie"; es decir, el dinero no debe sustituirse por regalos, ropa o ningún otro objeto.

    Asimismo, los expertos señalan que sin importar quien demanda a quien, ambas partes (demandante y demandado) deben llevar una propuesta real y tener claro hasta dónde se está dispuesto a negociar. Si se llega a un acuerdo, se firma el documento y todo queda arreglado; si no, el proceso se alarga innecesariamente.


    Cobre lo suyo

    Según los expertos, la demanda de pensión alimentaria es un proceso fácil si se toma en cuenta:

  • Presentar los siguientes documentos:

    - Nombre, apellidos y calidades del que gestiona la pensión y del presunto obligado.

    - Nombre y apellidos de los futuros beneficiarios. (Constancias de matrimonio o nacimiento, según el caso).

    - Monto que se pretende para cada uno de los beneficiarios.

    - Mención de las posibilidades económicas del obligado y las necesidades de los beneficiarios.

    - Pruebas para fundamentar la petición. Entre ellas, recibos de gastos en comida, servicios públicos, alquiler, etc.

  • Diríjase personalmente al Juzgado de Pensiones Alimentarias de San José o Goicoechea o al juzgado de su localidad, para hacer los trámites. También puede presentar su demanda por medio de un abogado.

    Fuente: Ley de pensiones y entrevistas con Sandra Hoffman y Ricardo González.



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