San José, Costa Rica. Jueves 5 de septiembre, 2002







Encuesta de revista Perfil y nacion.com, para separados y/o divorciados

Notas Cultura:


Día histórico: Carlos María Ulloa



Marta Castegnaro

1833 - 1903, sacerdote. Sacerdote costarricense, notable por las obras de caridad que realizó en el país. Se honra llevando su nombre el Hogar de Ancianos de San José, donde, por más de un siglo, han encontrado asilo y atención las personas mayores y los enfermos que carecen de medios para su subsistencia. Esta institución, gracias a la generosidad de un grupo de damas de la Sociedad de San Vicente de Paul, que el mismo padre Ulloa había establecido, tuvo su primer asiento, en 1877, en una casa situada al costado norte del Sagrario de la Catedral Metropolitana. Inició actividades con el nombre de Asilo de Ancianos, Mendigos e Inválidos. Fue tal la importancia que adquirió en poco tiempo y tan grande la demanda de sus servicios, que, en 1878, siendo ministro de Gobernación el doctor José María Castro Madriz, el gobierno autorizó oficialmente su fundación, cambiándole el nombre por el de Hospicio de Incurables, mediante un decreto ejecutivo que consigna en su artículo primero: "Se establece en la ciudad de San José un Hospicio bajo la inspección inmediata de las señoras y señoritas, con el objeto de proveer a la subsistencia y curación de los ancianos impedidos o enfermos crónicos, pobres y verdaderamente necesitados." Se nombró una junta directiva, se dictaron los estatutos para regir su funcionamiento y, para darle contenido económico, se creó la Sociedad del Hospicio, la cual, en 1893, adquirió en remate público –por ¢23.200– un terreno de 8 manzanas en San Francisco de Goicoechea, donde se levantaron los primeros albergues en 1896 y se inició la construcción de la Capilla, que fue declarada de interés histórico-arquitectónico en 1991. En 1943 se sustituyó el nombre de Hospicio de Incurables por el de Asilo Carlos María Ulloa, en honor al fundador.

El presbítero Carlos María Ulloa nació en San José; fue ordenado sacerdote en 1856. Participó activamente en la vida política, social y religiosa del país. Doctor en Derecho Canónico por la Universidad de Santo Tomás y bachiller en Teología, formó parte del Cabildo Metropolitano como Primer Racionero, en 1862, como Tesorero, en 1864, y como Secretario de Cámara y Gobierno de la Curia, en 1865. Se sugirió su nombre como probable Obispo Auxiliar de monseñor Alselmo LLorente, a quien acompañó, en 1869, a Europa, para asistir al Concilio Vaticano I. Poseedor de gran sensibilidad social, con la ayuda de Monseñor Augusto Thiel, brindó asistencia a los menesterosos que imploraban caridad y a los ancianos, inválidos y enfermos crónicos abandonados . Fue rector del Seminario, deán del Cabildo, vicario capitular, y diputado al Congreso Constitucional. Designado tercer Obispo de Costa Rica, por su delicada salud no pudo ocupar el cargo. Falleció en San José.




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