San José, Costa Rica. Domingo 9 de marzo, 2003







Prácticas sexto, noveno, undécimo /
Temarios y prácticas de pruebas de sexto grado

Bari Devaya Levin enseña su método de yoga a nacionales y extranjeros. (Foto: Archivo/La Nación).


Una yoguini tropical

Bari Devaya Levin creó su propio método yoga, con el que enseña a muchas personas a ver la vida de forma positiva


Ana Wajszczuk

Si se presta atención, los sábados por la mañana, al norte de Playa Santa Teresa puede escucharse un canto que sube hacia el camino, y que va creciendo hasta transformarse en una melodía que se repite una y otra vez. Es el canto de la instructora Bari Devaya Levin, quien enseña a un grupo de turistas y costarricenses no a cantar, sino a respirar los "mantras", o sonidos que acompañan las posiciones del yoga.

Además:
  • Devaya yoga
  • ¿Dónde
  • Devaya, nacida en Estados Unidos, es una pionera de esta disciplina en Costa Rica: hace 11 años, cuando el yoga aún no era tan popular como hoy, ella empezó a dar clases en Pochote, Cabuya, Santa Teresa y otras playas cercanas, y también comenzó a investigar y estudiar diferentes disciplinas hindúes, como la filosofía Ayurveda, con la cual logró desarrollar un estilo propio de enseñanza que bautizó Devaya yoga.

    Hoy, su método está en vías de obtener los derechos de autor en la prestigiosa Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

    "El Yoga que practico es una combinación de las herramientas que los yoguinis utilizaban hace ya miles de años en la India, para mejorar su calidad de vida, y que yo trato de hacer accesible para la gente de hoy. Va más allá de una práctica de ejercicios: es una manera de vivir en paz con uno mismo y con el universo. Yoga significa ëunióní y al enfocar en la respiración y en la postura corporal hay unión entre cuerpo, mente y espíritu", explica Devaya con detalle.

    Un camino alternativo

    Devaya tiene 39 años de edad, y llegó por primera vez a Costa Rica en 1988, en un viaje de estudios.

    Nacida en el seno de una familia de importantes abogados –su padre incluso redactó leyes para Martin Luther King– su vida dio un vuelco completo al llegar aquí. "Yo era muy cerebral, y sentía que algo me hacía falta", reconoce, y cuenta como un amigo le invitó a practicar meditación zen en Montezuma.

    "Al ver que yo todos los días estiraba mi cuerpo, mi amigo me sugirió que debería dar clases de yoga. Volví a Estados Unidos, tomé un curso, y empecé a investigar y a leer sobre el tema", recuerda.

    Desde 1990 se hizo instructora de Kripalu (una de las tantas ramas del yoga). "Kripalu se basa en aceptarnos como creación única de Dios: trabaja desde nuestra interioridad", explica Bari, quien académicamente se graduó con una maestría en Lingüística Hispánica en la Universidad de Massachussets, y después de haber trabajado como Directora en el laboratorio de idiomas de una universidad privada y en el departamento de Relaciones Extranjeras del Senado en Estados Unidos, decidió regresar a Costa Rica a cumplir un sueño: vivir en el trópico, y en sintonía con la práctica del yoga.

    Así fue como ella llegó a Florida de Cóbano, donde aún vive y tiene su estudio.

    Allí trabaja también con las más diversas disciplinas alternativas como el masaje terapéutico y la astrología.

    Cuando comenzó a dar clases de yoga empezó a llamarse a sí misma Devaya, que quiere decir "amor de los ángeles", en lengua sánscrito.

    Ya en Costa Rica se casó con el costarricense Javier Solera, hoy propietario del vivero de plantas frutales y ornamentales más grande de la zona. Ambos tienen un hijo, Eliécer, de 10 años de edad.

    En diciembre del 2002, Devaya grabó un disco compacto doble junto al percusionista Carlos Pipo Chávez, titulado Yoga with Devaya, con una versión en inglés de sus clases.

    Para abril próximo tendrá su versión en español a la venta.

    Editado por el estudio de grabación Musitica, se trata de una guía oral para practicar su método, acompañada por la música compuesta por Pipo.

    "Creo que no existe en Costa Rica otro disco de este tipo –opina Pipo– Ella logra ir más allá de una terapia, incorpora una atmósfera de paz, fortaleza y misticismo que enriquece el espíritu y el cuerpo. Sus palabras me indujeron a crear un ambiente sonoro que sustentara eso".

    Y los proyectos van más allá: Devaya y Pipo planean armar una serie en DVD sobreel yoga y la autoestima. Ella también está escribiendo el libro Simplemente eléctrico, sobre terapias con colores, movimientos, sonidos y varias técnicas de respiración.

    En estos días, Devaya está viajando a Los Ángeles, Estados Unidos, para participar en The First Annual West Coast Yoga Journal Conference, una convención donde participan instructores de todo el mundo.

    Y es que el yoga está de moda, y Devaya cree que eso es un buen síntoma: "La gente está cada vez más consciente de su salud y más necesitada de encontrarse consigo misma. El yoga ayuda a romper las barreras mentales y abre los canales de energía. Eso nos hace encontrarnos a nosotros mismos", concluyó.


    Devaya yoga

    El método de Devaya combina diferentes técnicas:

    Mudras: son posiciones de los dedos de las manos que se corresponden con los receptores del cerebro.

    "Activan el sistema nervioso relajándonos, disminuyendo la tensión y mejorando la concentración", explica Devaya.

    Asanas: o posturas corporales del Yoga.

    "Representan líneas de energía, nos ayudan a enraizarnos, a sentir el cuerpo. En cómo hacemos las posturas se refleja cómo vivimos nuestra vida", señala.

    Chakras: son vórtices de energía vital o "prana" que se identifican con diferentes complejos nerviosos y glándulas corporales. Cada chakra tiene un color y un sonido particular que la activa.

    "Respirar y visualizar colores es una terapia en sí misma que utilizan los homeópatas. Los chakras provienen de la ciencia hindú Ayurveda", añade.

    Pranayama: son ejercicios para controlar la respiración. Esto deja lugar en el cuerpo al aire nuevo que estimula la conexión del cuerpo con la mente.

    "Respirar conscientemente por las fosas nasales ya es yoga: me hace consciente de mí misma", asegura.

    Mantra: son sonidos que se cantan y remiten a los sonidos de la tierra. Se corresponden con los colores y los chakras o centros de energía.

    "La combinación de estas técnicas revitaliza el cuerpo, balancea las emociones y crea claridad mental, que va más allá de la clase de yoga para crear una mejor calidad de vida", afirma.


    ¿Dónde

    Yoga with Devaya puede encontrarse en Biosalud del Centro Comercial Plaza del Sol, en Curridabat; en Simbiosis del Centro Comercial Plaza Mayor, en Rohrmoser; en Cosas del Mundo, en Montezuma; en la Farmacia Amiga, en Cóbano, y en Tuanis, en Playa Santa Teresa.

    Cuesta ¢8.000 colones.

    Para contactar a Devaya puede escribir al siguiente correo electrónico: devaya@racsa.co.cr

    Cuando yo me veo de forma positiva y veo el mundo igual –aunque no sea así– estoy trayendo este sueño a la tierra, estoy creando paz, y eso es el yoga

    Bari Devaya Levin




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