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Cannibal Corpse en concierto


Martes 10 de agosto, 2004

Foto Principal: 782495

El barrendero, imperturbable trabajador del Parque Central, ha sido bien recibido en San José; ha servido desde para hacer bromas hasta para tomar fotos.
Garrett Britton/LA NACIÓN

San José cambia a pedacitos

El arte se instala en distintos puntos de la ciudad, en un esfuerzo por embellecerla

Doriam Díaz
ddiaz@nacion.com

San José sueña con tener una cara más presentable y bonita. Como parte de los esfuerzos para sufrir tal cirugía plástica, se le hizo una fuerte apuesta al arte: desde el último trimestre del año pasado se renueva, poquito a poquito, con murales, esculturas y otras intervenciones artísticas en diferentes espacios públicos.

Después de un año de trabajo y una inversión anual de $30.000 (más de ¢13 millones) por parte de la Municipalidad de San José, la transformación apenas se comienza a notar con ocho obras terminadas –cuatro murales, dos esculturas y dos intervenciones de monumentos–, dos en proceso y cuatro en proyecto.

Lea con detalle y recuerde si los ha visto: un mural de Ricardo Ávila en un parquecito en avenida 10, en una esquina cercana a la iglesia Las Ánimas; una enorme caricatura de Francisco Munguía, ubicada en la pared norte del cementerio Calvo; una imagen de una niña en una hamaca, de Adrián Gómez, frente al Edificio Metálico, y una reproducción de una pintura de Rafa Fernández en el edificio de la Municipalidad de San José.

Además, dos esculturas en bronce: una de un trabajador barrendero, hecha por Édgar Zúñiga, en el Parque Central, y una exuberante mujer guanacasteca llamada La Chola, de Manuel Vargas, en el bulevar de la avenida central.

¡Ah, y faltan dos! El Monumento a la Bandera, en el Parque Central y el Homenaje a Rubén Darío, en barrio La California, fueron intervenidos por Otto Apuy y Loida Prétiz, respectivamente, para que adquirieran protagonismo.

A vista de todos

Aunque son unas exhibicionistas, y están colocadas para que la vista y la paciencia de quienquiera las goce, poca gente sabe que son parte de una misma iniciativa llamada Arte en espacios públicos, la cual es coordinada por la Dirección de Ingeniería del municipio capitalino, y es curada por el artista Luis Chacón.

Rodolfo Sancho Quesada, director de Ingeniería, pretende que San José se convierta, en el mediano plazo, en un museo a cielo abierto.

En cuatro años, la Municipalidad pretende tener distribuidas 25 obras de arte –unidas a las contadísimas que ya existían antes de arrancar con la iniciativa– y poder editar un libro con ellas.

“Queremos que la gente conviva con el arte público y se acostumbre a él fuera de un museo o una galería”, dijo Sancho.

Individualmente, las obras no pasan inadvertidas. Se puede ver a la gente descifrando una a una las viñetas de la caricatura de Munguía; a una niña curiosa tocando los mosaicos del renovado Monumento a la Bandera, y a los turistas posando para una fotografía con El barrendero del Parque Central.

De hecho, cuentan en el Parque que El barrendero se ha convertido en el acompañante oficial de cualquier extranjero que acaba de migrar a Costa Rica y que quiere probarle a su familia, con una foto Polaroid, que se encuentra bien.

Como era predecible, la valiente Chola ha causado sensación en la avenida central. Incluso, alguien se inventó que tocarle una nalga a este escultórico mujerón de bronce da suerte, y ahora ella tiene su parte trasera algo brillante de tanta toqueteada.

Sino, que lo diga un señor quien, viendo hacia cualquier otra parte, le pasó la mano por allá como quien no quiere la cosa.

Ella también ha causado polémica, ya que algunos defienden que así no son las guanacastecas. Bueno, esta guanacasteca de Manuel Vargas sí es así.

Por su parte, Fuego mágico, la reproducción de una pintura de Rafa Fernández (Premio Magón 2002), detiene por unos instantes a quienes entran o salen del Edificio Municipal José Figueres Ferrer.

La gama de las opiniones sobre los trabajos es variadísima y va desde los “me gusta mucho”, hasta “no está bien, es muy colorinche”. En fin, si gustos no hubiera...

Por crecer

Arte en espacios públicos está apenas creciendo. Solo para este año quedan al menos seis proyectos por estrenarse.

Ahora, la Universidad de Costa Rica se ha asociado con la municipalidad y comenzarán a desarrollar proyectos en conjunto.

“Bellas Artes de la UCR nos ayudará. Aunque ya tenemos un curador, siempre es bueno tener más de una opinión para mejoraremos la calidad y ubicación de los proyectos”, expresó Sancho.

Con el apoyo de ese centro de estudios superiores, se realizará un proyecto al final de la avenida segunda y otro en el Parque Nicaragua, frente a la iglesia de Zapote.

Todo el proyecto tiene el presupuesto asegurado: se nutre de los $30.000 de los mupis (mobiliario urbano para información; es decir, de esos anuncios que se ubican en varias paradas de autobús).

Obra por obra, pedacito a pedacito, San José empieza a cambiar: ojalá que las obras no solo crezcan en número y calidad, sino que se conserven las que ya existen en buen estado para que algún día la utopía del museo josefino al aire libre sea una realidad.

Los proyectos que vienen

En la frontera entre San José y San Pedro habrá una obra de la artista Leda Astorga llamada Entrada al cielo. Según explicó la creadora, este es un trabajo diferente a otros suyos en espacios públicos porque no es una escultura sino cuatro grandes paneles que se distribuirán a lo largo de 100 metros.

En esos paneles, ella representará elementos como el teléfono, la silueta de San José y figuras como una diablita, una bruja y un ángel hasta llegar al último panel –de siete metros de alto– donde San Pedro estará en el cielo.

Entrada al cielo estará hecho en azulejo. Rodolfo Sancho, de la Municipalidad de San José, detalló que aunque el proyecto ya está escogido falta que salga la orden de compra para que Astorga lo comience a trabajar.

Actualmente, una de las paredes de la escuela Vitalia Madrigal se prepara para recibir una reproducción de un cuadro de Jorge Gallardo, llamado Mercado de Cartago.

Otro que Sancho promete pronto estará listo es un mural de animales en el Parque Simón Bolívar.

Un proyecto artístico de Francisco Munguía para el puente peatonal de Hatillo 1 solo espera un permiso del Ministerio de Obras Públicas y Transportes para arrancar.

Munguía afirmó que será un Puente piano; es decir, en que convertirá a ese puente en un gran piano con grandes teclas blancas y negras, y con ciertos personajes en las diferentes columnas, entre otros detalles.

Además, la Municipalidad de San José estudia poner dos reproducciones de obras de Francisco Amighetti. Para ello, debe negociar con la familia.



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