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Jueves 23 de marzo, 2006

Notas Espectáculos:

Foto Principal: 1215781

Drama.Zampanó Teatro presentó su versión de La Celestina. Carlos González


Crítica de Teatro: La pasión de Melibea

» Calisto: El amor por el sexo

William Venegas
wvenegas@nacion.com

Ya sabemos que La Celestina, escrita hacia 1497 por el español Fernando de Rojas, con el título de Tragicomedia de Calisto y Melibea (hay quienes ahora escriben Calixto) es prácticamente irrepresentable, por su longitud y complicación. Por eso, lo que vemos son versiones reescritas, lo que denota (al mismo tiempo) las variables polisémicas del texto original.

Casi siempre, las adaptaciones se mueven alrededor de la Celestina mediadora entre los amores trágicos de Calisto y Melibea, jóvenes impetuosos, pero las hay cuyo nudo dramático gira con alguno otro de sus personajes, incluso con sentido coral, cuando se sustenta en personajes secundarios, plebeyos, como testigos y narradores de la tragedia: versión proletaria.

En el caso que comentamos hoy, esta Celestina en versión de José María Ruano de la Haza, estuvo a punto de ser un monólogo, pero el propio adaptador se convenció de la dificultad de concentrarse en una mujer cuyo celestinaje multiplica la complejidad de los demás personajes.

La idea fue hacerlo con la menor cantidad de personajes, sin grandilocuencias y dándole espacio cerrado a la intimidad de solo cuatro personajes: Celestina, Sempronio, Melibea y Calisto. Son cuatro actores en escena, más un músico esquinero (Tony Mádigan), quien con guitarra y flauta barrocas, laúd y percusión va enfatizando los momentos dramáticos que se desarrollan ante nosotros.

Las actuaciones son excelentes, con rigor al encarnar sus personajes, construcción que compete también a los actores desde la mirada orientadora del director José Maya. Así, Amaya Curieses (Celestina) nos muestra a una vieja tan retorcida como vulnerable, quien debe ingeniárselas para vivir desde su pobreza; hay una evidente y bien lograda actitud por humanizarla.

José Maya, como actor, logra un Sempronio calculador en su avaricia, quien no entiende que la necesidad solo crece con la abundancia. Como Calisto, el actor José Bustos estremece con la sutileza de su trabajo, para darnos un personaje en el cual la lujuria se esconde tras el lenguaje poético del amor.

Por fin, apostamos a que el personaje clave de esta puesta en escena es el de Melibea (la actriz Eva Rufo), quien con su candidez también oculta el deseo reprimido por el afán erótico, con más nobleza en ello, lo que la lleva a la muerte. La ternura y el candor de Melibea llenan de reflexiones a los demás. Incluso, la vieja maliciosa de Celestina duda de sus actos.

Las buenas actuaciones dan fuerza dramática al riesgo de la puesta en escena, de poca utilería y nada de comparsas, afinada en el vestuario, limitada en el espacio escénico y sin despeñar el tino poético presente en los parlamentos, para contarnos la historia en retrospección. Sea el aplauso para este grupo español, Zampanó Teatro, y para el buen gusto y la seriedad con que se toman el teatro clásico.

La Celestina

Autor:Fernando de Rojas.

Versión:J.M. Ruano de la Haza.

Elenco:Amaya Curieses, José Maya, Eva Rufo, José Bustos y Toni Mádigan.

Director:José Maya.

Grupo:Zampanó Teatro, España.

Ocasión: Festival Internacional de las Artes.

Teatro:Melico Salazar.




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