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 Tardes.Coque Muñiz presenta Nuestra casa en Televisa.Archivo
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Música:
Coque Muñiz regresó a los escenarios Julio Alejandro Quijano
GDA/El Universal/México
Primer trago: Jorge Coque Muñiz apareció en el escenario del teatro Galas con una sonrisa que tenía varios motivos, entre ellos que con este concierto regresó al mundo del centro nocturno pero también que, según informó él mismo, la selección de futbol de México derrotó a Venezuela en un partido que terminó a las 11:45 p. m.
Precisamente a esa hora, Coque salió de su camerino con una bebida espirituosa en la mano para complacer a "sus amigos del público" que lo esperaban desde una hora antes.
Segundo trago: el intérprete y también conductor de Televisa aseguró que complacería todas las peticiones, menos el Himno Nacional. Quienes conocen el incidente de Muñiz olvidando la letra del himno antes de una función de boxeo se rieron del chiste.
Tercer trago: el cantante aseguró que este concierto sería como una fiesta de cumpleaños, donde al principio ninguno de los invitados se conoce pero al final terminan siendo más que hermanos.
Luego cantó un chachachá muy sabroso y al final informó el marcador del partido de México, el cual hubiera sido imposible que Muñiz conociera si hubiera comenzado su concierto a la hora anunciada.
Cuarto trago: "los amigos del público" entraron en calor. Al ritmo de Dicen que los hombres no deben llorar/ por una mujer que ha pagado mal... el foro se convirtió en una bodega de sentimientos: los novios se perdonaron y se besaron, las señoras que acudieron solas cantaron a grito pelado, los hombres solteros y no tan solteros pidieron el siguiente trago.
Quinto trago: Coque estuvo a punto de tropezar en el escenario y luego bromeó: "Después del golpazo que me iba a dar ya puede pasar cualquier cosa". Las risas no se hicieron esperar en el amplio salón.
Sexto y último trago: Muñiz tenía razón: su concierto terminó como fiesta de cumpleaños. Su vaso había quedado vacío y los amigos de Coque se sentían hermanados bajo los influjos de los sentimientos, aunque no habían sido lo suficientemente numerosos para llenar el foro. Pero todos se abrazaron y cantaron.
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