Estudios Sociales

La Batalla de Rivas

Tomás Alfaro

Con ella terminaría la primera parte de la Campaña Nacional (1856-1859)

Luego del triunfo en Santa Rosa, el 20 de marzo de 1856, el ejército costarricense siguió la ofensiva hacia Rivas en Nicaragua. Aquí, el 11 de abril los filibusteros atacaron por sorpresa y casi capturan al Estado Mayor costarricense.

La batalla fue encarnizada y violenta.

Desde una vieja casona conocida como el mesón de Guerra, le hacían daño al ejército tico, por eso, decidieron incendiarlo.

El primero en intentarlo fue el cartaginés Luis Pacheco Bertora; luego el nicaragüense Joaquín Rosales y, finalmente, Juan Santamaría, logró cruzar la calle e incendiar el mesón.

..."Cuando dirigí la vista hacia Santamaría, vi que dio media vuelta hacia fuera donde estaba recostado se sentó y se fue de lado cerrando los ojos... le vi correr sangre hacia el cuello y comprendí que estaba muerto". (Jerónimo Segura, agricultor de San Rafael de Heredia, 1891).

El sacrificio

En el enfrentamiento del 11 de abril murieron 500 soldados y 300 fueron heridos. Luego apareció la peste del cólera que diezmó nuestras tropas. Por eso, se dispuso la retirada y con el paso del ejército a su regreso, llegó la peste del cólera al resto del país, que mató al 10 por ciento de la población.

Así se forjó la victoria

Y es que en la lucha heroica todos aportaron. En el caso de los negros e indígenas, existen fuentes documentales que precisan que participaron como soldados y arrieros, dando además, bienes personales para la campaña; los negros, fueron descendientes de los que llegaron con los españoles en el periodo de conquista y colonización.

Las mujeres aportaron de distintas formas; según fuentes de la época en trabajos de costura, lavado de ropa, cocina, también asumieron los comercios, fincas y talleres; podemos mencionar como ejemplo a doña Anacleta Arnesto de Mayorga, Rita Gutiérrez, Inés de Mora, Bernarda Durán, María de Jesús Luna, Bernabela Chavarría, Mercedes Mayorga y el caso de Francisca Carrasco Jiménez, conocida como Pancha Carrasco , quien inclusive pelea en la Batalla de Rivas y en la toma de la Vía del Tránsito.

La mano de obra infantil que siempre brindó su aporte en la recolección de café, esta vez fue fundamental en las cosechas de 1855-1856 y de 1856-1857.

Todos ellos juntos escribieron esta página de nuestra historia. Todos son héroes desconocidos pero no menos importantes.

Días de gloria

El júbilo del pueblo costarricense por las victorias en Santa Rosa y Rivas, con la toma de la Vía del Tránsito por parte de nuestros soldados, no se hizo esperar.

Los filibusteros habían sido derrotados en todos los frentes.

¡Cantemos ufanos la egregia memoria de aquel de la Patria soldado inmortal!.


Pizarra

Estimado docente

Puede trabajar con los estudiantes la técnica meta aprendizaje, la cual permite observar la reconstrucción de los conocimientos, utilizando materiales significativos. La técnica se desarrolla de la siguiente forma:

1. Se les entrega a subgrupos de cuatro a cinco estudiantes rectángulos de papel (cartulina o periódico).

2.Se les da un tema o problema relacionado con lo estudiado (Campaña Nacional), el significado actual de esa gesta heroica, el aporte de los diferentes sectores de la sociedad; también se puede reflexionar acerca del papel que en la actualidad debemos jugar en la defensa de la soberanía y nacionalidad ante los diferentes desafíos que enfrentamos.

3. Cada subgrupo escribe y contesta las preguntas en los papeles o cartulinas que se les entregaron, los cuales pegan en la pizarra o papelógrafo alrededor del título o tema central. Mediante una plenaria se exponen los diferentes trabajos de los subgrupos y se comentan las ideas.

¿Quién es quién?

Walker, William (1824-1860), aventurero estadounidense, presidente de Nicaragua (1856-1857). Nació en Nashville (Tennessee). Se licenció en medicina en 1843, después de lo cual estudió derecho, y se dedicó a ejercer la abogacía en Nueva Orleans (Luisiana). Marchó a California (Estados Unidos) en 1850, y en 1853 dirigió la invasión armada de Baja California (México), y se autoproclamó presidente de una república independiente.

Durante la Guerra Civil nicaragüense la fracción liberal le pidió ayuda y en 1855 dirigió la toma de Granada. Fue nombrado presidente de Nicaragua en 1856 y reconocido como tal por Estados Unidos. Planeó unificar las repúblicas de América Central bajo su gobierno. A pesar de varios intentos por recuperar Nicaragua, pero no tuvo éxito. Capturado por los británicos en Honduras en 1860, fue ejecutado por las autoridades hondureñas.


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