Estudios sociales

El ferrocarril al Atlántico

Tomás Alfaro
Colaborador

Historia de Costa Rica: Sueños sobre rieles

Desde la época colonial, Costa Rica tuvo un sueño: una salida o ruta al mar Caribe. Esta urgencia se acentuó con el cultivo y la exportación del café. En el siglo XIX, para ir a la costa del Caribe se usaban carretas de bueyes, caballos, mulas o balsas. Un viaje entre San José y Limón duraba unos treinta días.

De dónde a dónde

Los primeros antecedentes de la construcción ferrocarrilera los tenemos en el trazado de la trayectoria de un ferrocarril de océano a océano que hizo, en tiempos del presidente Juan Rafael Mora, el ingeniero alemán Kurtze.

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Así las cosas, llegó al poder Tomás Guardia, quien creyó que esta obra daría lo suficiente como para financiarse y enriquecer las arcas del fisco.

Guardia concretó con compañías inglesas dos préstamos por un monto de £3.000.000 (libras esterlinas), pero el país no pudo pagar los intereses durante muchos años.

En 1871, se firmó un convenio con el estadounidense Henry Meiggs, para construir el ferrocarril al Atlántico y, en otra etapa, la construcción de un ferrocarril interoceánico. Se estableció un plazo de tres años para terminar la obra; no obstante, esta se prolongó durante 20 años y fue muy costosa.

Estamos listos

Los trabajos de construcción del ferrocarril se iniciaron a la vez en Alajuela y Limón.

El ferrocarril pasaría también por Cartago y San José.

El 5 de marzo empezó a funcionar la primera locomotora, y el 31 del mismo mes, corrió hasta el puente de Ciruelas, para llegar el 6 de agosto a Heredia y el 30 de diciembre de 1872 llega a San José; poco menos de un año después llegó a Cartago. En el caso de Limón, el 4 de julio de 1872 se hizo un viaje de prueba.

La obra se prolongó unos 20 años, por falta de presupuesto, improvisación técnica, las condiciones climáticas y topográficas y la poca mano de obra, por lo que se tuvo que contratar a chinos, antillanos e italianos.

A finales de 1873, cuando solo se había concluido la división central y un tramo de Limón a San José, el dinero proveniente de los préstamos se agotó y el Gobierno tuvo que continuar con recursos propios.

Recta final

En sus afanes por terminar la obra, el Gobierno firma otro contrato en 1879, con el famoso Minor Keith; así, debido al agotamiento de los recursos de parte del Estado y el endeudamiento externo, para 1884 se firma un nuevo compromiso, denominado el contrato Soto-Keith, el cual fue aprobado por el Congreso de ese momento.

Por este mecanismo se negoció con Minor Keith el asunto de la deuda externa del país, así como la terminación y financiación de 52 millas de vía férrea que faltaban.

El Gobierno, por su parte, le otorgó en arriendo la obra completa por 99 años y una significativa porción de tierras baldías, más o menos un 8 por ciento del territorio nacional.

El 7 de diciembre de 1890, por fin, concluyó la obra; de manera que al siguiente año los trenes hacían el recorrido entre Limón y Alajuela.


Un dato

Préstamos

El primero de los empréstitos británicos fue por £1.000.000, pero solo llegó al país £450.000.


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